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sábado, 15 de noviembre de 2025

Sobre los roles y arquetipos

ROLES

Los roles, según el enfoque psicosocial de Pichón Riviere, son funciones existenciales evolutivas: cambian con el tiempo, la edad y el grupo social al que pertenecemos. Son modos en que el alma se vuelve funcional y un regalo para una comunidad; representan formas encarnadas, estilos de vida, funciones que sostienen la experiencia de estar juntos, predisposiciones, actitudes e inclinaciones que emergen en la interacción. Desde una perspectiva filosófica y psicoanalítica —más cercana a Carl Jung y Alexander Bard— los arquetipos pueden entenderse como funciones existenciales simbólicas, condensaciones míticas de una energía, una disposición y una manera profunda de ser.

Cada rol y cada arquetipo está hecho de los dones que traemos al mundo, y la comunidad es el lugar donde esos dones encuentran su cauce, su resonancia y su mezcla. Si bien podemos desempeñar múltiples roles, siempre habrá algunos que emergen con mayor espontaneidad, aquellos que se nos dan con facilidad, fluidez y gozo, y otros que realizamos con mayor esfuerzo o que sólo aparecen en ciertas circunstancias.

He venido aprendiendo que para la construcción de comunidades de aprendizaje —y es extensible a la creación de proyectos— es esencial reconocer el rol que cada persona encarna: aquello que se le da naturalmente —sus intuiciones, gestos espontáneos, modos de cuidar, pensar, crear o resolver. Estos no son simples habilidades técnicas: son los dones del alma, energías profundas que cada uno trae para ofrecer al tejido comunitario. Y, como señala la teoría de Pichón Riviere, en comunidades saludables los roles circulan, no se cristalizan.

Un buen líder o maestro —un genuino creador de comunidades— sabe integrar la heterogeneidad de roles y arquetipos en una tarea común. Reconoce que cada rol es una expresión singular del alma colectiva y comprende que las funciones no son posiciones fijas, sino movimientos, energías que se activan o se retraen según las necesidades del grupo.

Si queremos reconocer nuestro arquetipo principal, es decir, descubrir nuestro rol protagónico, es indispensable ponernos en relación con otros. Igualmente, si queremos comprender nuestra masculinidad y deconstruirla y reconstruirla en sus matices y contradicciones, debemos situarnos entre hombres: allí aparece lo que rechazamos, lo que nos espeja, lo que nos duele, los arquetipos inspiradores en personas mayores y lo que intuimos como nuestro rol fundamental. Es en comunidad y entre diferentes donde el arquetipo, con sus luces y sombras, queda expuesto. 

LOS 4 ROLES PRINCIPALES (Según Pichón Riviere)

Según la teoría del Grupo Operativo de Pichón Riviere, los cuatro roles principales funcionan como órganos simbólicos de la comunidad. Estos roles no son personas: son funciones simbólicas y si bien el texto describe 4 roles paradigmáticos, sabemos que las variantes pueden ser innumerables. 

1. Líder → Ordena, orienta, sintetiza, vehiculiza la tarea.

2. Portavoz → Expresa lo que el grupo aún no puede decir.

3. Chivo emisario → Recibe las proyecciones, carga lo que el grupo no integra.

4. Saboteador / Opositor → Introduce lo que falta, la crítica necesaria, la tensión que permite movimiento.

ROLES EN CADA TIEMPO DE LA VIDA

En la infancia exploramos múltiples roles: el niño juega a ser líder, explorador, saboteador, narrador, héroe o fugitivo. La infancia es un laboratorio de la subjetividad, un espacio para ensayar formas, crear mundos posibles y expandirnos en muchas direcciones. La adolescencia amplía esa exploración y la vuelve pública: los roles empiezan a convertirse en símbolos identitarios, aún con gran plasticidad. Podemos pasar de poeta a rebelde, de rockero a salsero, de punk a hippie, de guía y líder social a ermitaño. En la adultez, la institucionalización del tiempo —trabajo, rutinas, productividad— y la contractualización de relaciones tiende a congelar la plasticidad. Muchos adultos quedan encerrados en unos pocos roles fijos: el que exige el trabajo, el que demanda la familia, el que aprendieron a sostener por repetición. La precariedad de espacios comunitarios de aprendizaje y la falta de escenarios de apoyo mutuo y de creación colectiva reducen las posibilidades de movimiento y transformación. Sin comunidad, el adulto queda atrapado en identidades rígidas.

Por el contrario, en espacios de pertenencia, contención y amistad entretejidos, los roles vuelven a circular y la vida recupera su plasticidad.

LOS 7 ROLES SEGÚN SHAKESPEARE

Shakespeare describe en algunas obras “los siete roles” consecutivos que juega el ser humano a lo largo de su vida: el Infante, el Estudiante, el Amante, el Guerrero, el Juez, el Payaso y el Segundo Infante. Arquetipos que se repiten a lo largo de la historia humana.

En mí habitan múltiples roles que despiertan, se transforman y a veces mueren a lo largo de mis ciclos vitales. Lo he comprendido con los años, cuando un rol muere, no desaparece del todo; lo que muere es el cuerpo que lo contenía. El arquetipo —esa forma profunda— reencarna más adelante en un nuevo gesto, un nuevo cuerpo, una nueva versión de mí. Así vuelve a la vida.

El Infante fue el primero: ese que aún vive en mí explorando el mundo con la curiosidad que creció gracias a quienes me cuidaron y a la cultura que moldeó mis valores y horizontes. Volver a mi infancia es historizar cada uno de estos roles, recordar las experiencias que me marcaron, mis miedos y mis asombros.

Recuerdo a los diez años, en una prueba de natación, lanzándome para flotar en una piscina de más de cinco metros. Algo en mí emergió con fuerza. Ese arquetipo del que se atreve murió y renació muchas veces después. También recuerdo la envidia hacia mi hermana recién nacida, que me llevó a inventar excusas para reclamar atención, y la torpeza del truco de magia que terminó en hospitalización: cada experiencia fue un rito de paso, una muerte y una reencarnación del arquetipo.

Luego aparecen mi Estudiante, mi Amante, mi Guerrero, mi Payaso y mi Juez, hasta que finalmente surge el Segundo Infante, una segunda adolescencia donde todo puede recomenzar, donde la vida nos ofrece nuevos comienzos.

Comprender los roles y arquetipos no es un ejercicio teórico, sino una práctica espiritual y comunitaria: una forma de honrar lo que el alma quiere ofrecer y lo que la comunidad necesita recibir. Cada rol es un regalo que no nos pertenece del todo; somos su estación de paso, el cuerpo donde toma forma durante un tiempo. Luego, cuando su ciclo termina, el arquetipo sigue su viaje y se reencarna en otros cuerpos, otras edades, otras historias.

La vida se convierte en un tejido donde mis distintas versiones dialogan entre sí. Cada uno llega con un don y se retira con una enseñanza. Es en comunidad donde esas transformaciones se vuelven más nítidas, más vivas y más fecundas.

Quizá ese sea el gesto más humano: reconocer que estamos hechos de múltiples vidas dentro de una sola, de muertes pequeñas que abren caminos, de arquetipos que viajan a través de nosotros como mensajeros de algo más grande que nuestra biografía. Cada muerte simbólica es un regalo de la vida misma: una invitación a encarnar de nuevo, a renovarnos y a ofrecer a la comunidad otra forma de nuestro alma.

Porque, al final, los roles y arquetipos no son solo herramientas para comprendernos: son los regalos que traemos para compartir, los modos en que contribuimos al mundo y las formas en que dejamos huella en los otros. Lo que permanece no es el personaje, sino el gesto; no es la identidad, sino la energía; no es el cuerpo del rol, sino el arquetipo que, una y otra vez, encuentra en nosotros un lugar para volver a nacer.

Bonus track. 

Se habla mucho del buen vivir, pero poco del buen morir. Tanto unos como otros necesitan estar acompañados de rituales de iniciación y de paso, de transición, rituales para acompañar nuestras propias muertes y renacimientos, los ciclos como lidiamos con la pérdida y la falta. Necesitamos acompañar las generaciones presentes y futuras a lidiar con sus propios límites existenciales ante la inquietante presencia de fuerzas como la necesidad, el deseo, el poder, la finitud, la incertidumbre y el ocaso del significado. Esta ignorancia de la población en abordar estas realidades es algo que para mi resulta importante de profundizar y que resuena por estos días….porque como sociedad necesitamos mejores herramientas, rituales y espacios para el buen morir y confrontamos con la pérdida. Es quizá parte de los bienes comunes que necesitamos cuidar y recoger inspirándonos de las sabidurías, espiritualidades, místicas, religiones para aprender a morir bien… a dejar una parte de nosotros y dejar un rol que se nos ha asignado como sociedad… Espacios para limpiar, afinar la brújula y el propósito, sanar y transformar e intentar comprender nuestras apocalipsis y revelaciones. 

La pregunta que me queda entonces es ¿Cómo podemos aprender a morir bien —a soltar lo que ya cumplió su ciclo, a dejar roles, máscaras e identidades— para renacer más conscientes y profundamente conectados con nosotros mismos, la vida y con la comunidades a las que pertenecemos?


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martes, 9 de septiembre de 2025

Qué significa hoy para mí la política?


Hacer política hoy es resistir a la crueldad.

Es recordar que aún existe imaginación,

y que en las contradicciones

se enciende la fuerza

para desobedecer

y para crear mundos.

¿Dónde habita hoy la política?

En las grietas, en los márgenes, 

en los umbrales y los ecosistemas locales,...

En acuerdos frágiles.

En los colectivos y organizaciones improbables.

En comunidades e instituciones que inventan lo que aún no existe.


Civilidad no es consenso.

Es sostener el conflicto sin volverlo guerra.

Es habitar la pluralidad sin anestesia.

Es atreverse a inventar prácticas sociales nuevas.

No necesitamos mesías.

No necesitamos paraísos perfectos.

Precisamos movimientos que transformen instituciones.

No cambiar nombres, sino arquitecturas.

Espacios donde la vida común no se reduzca a administrar conflictos,

sino a sostenerlos, incluso en la escasez de tiempo y recursos.

La política que huye del diálogo es propaganda.

Necesitamos conversación.

Escucha.

Confrontación sin trincheras.

La dialéctica,

como arte de la re-existencia.

Pensar con los otros.

Pensar contra los otros.

Para seguir juntos,

incluso en el juego.

Utopía no es un paraíso lejano.

Utopía es abrir ondas y tiempos en el presente.

paracaminar juntos

y ensayar nuevas formas de vida.


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martes, 23 de abril de 2024

Escrito Autobiográfico

Inicié el pre-escolar en el parque del avión en Cali jugando muchísimo en las calles, rocheliando en Chiminangos, Pance, el Parque de la Caña y sobrevolando el cielo de las rayuelas, vibrando con el rock, el house, el merengue y la salsa, degustando el mango y el chontaduro, poniendo el cuerpo en riesgo con lo que llamábamos "los gorros". 

Mi infancia estuvo llena de juego, amistades y en los que empecé a coquetear con los deportes y sintonizando los sonidos de la ciencia; recuerdo escuchar una noche en el Olímpico - conjunto en donde vivíamos en Pereira- un programa de radio sobre ciencia y astronomía; era mínimo lo que comprendía, pero con la atención curiosa de un niño sorprendido por lo que se decía, descubriendo el dilema de "la cuadratura del círculo" y la perspectiva heliocéntrica de Aristarco de Samos, ideas que me provocaron mucho desconcierto, asombro y belleza.

En la adolescencia practiqué intensamente la natación y el fútbol, pasé por la ingeniería, el activismo estudiantil, luego las artes, la educación y un camino autodidacta que, junto con un hogar amoroso, representan uno de los grandes privilegios que tengo.  

Mientras mi padre me presentaba discos en vinilo de Samba como Na Baixa do sapateiro, la Bossa Nova de Felicidade, Desafinado y Corcovado y la música tropical de Discos Fuentes, mi madre gozaba escuchando la canción social y las músicas andinas colombianas y latinoamericanas. Ambas experiencias de escucha y también el venir de entornos familiares muy musicales, donde muchos cantan o tocan algún instrumento, me abrieron a las sonoridades del mundo, con una predilección por las músicas afro contemporáneas con muchas dosis de ritmo y groove y una gran colección de música (de estilos como Dub, salsa, soul, electrónica, funk, soul, afrobeat, reggae, Son, cumbia, bandas sonoras, música experimental)

Así como al encuentro con mi padre descubrí la fuerza de la generosidad, el emprendimiento y la disciplina, mi madre ha encarnado el poder efectivo del amor, el autocuidado y me ha brindado un espacio amplio para brillar; de mis abuelos y abuelas, comprendí el valor de la artesanía y de hacer bien las cosas, la presencia y el amor incondicional; paradójicamente, también he aprendido que además de sus bellezas, en el sistema familiar anidan problemas y traumas, círculos repetitivos y loop intergeneracionales en el que ningún núcleo familiar parece salir indemne. 



Después de un itinerario que inició en Manizales a principio de los 80s, vivir la primaria y el bachillerato en Pereira en los años 90, el retorno a "la ciudad de las puertas abiertas" a principios de siglo XXI, para comenzar estudios en la Universidad Nacional de Colombia, viajo a Bogotá en el año 2006, sin haberlo ni siquiera imaginado, a trabajar en el Centro de Investigaciones de la Universidad Pedagógica al programa Ondas, una iniciativa de Colciencias que promovía en los colegios el espíritu científico de niños, niñas y jóvenes. 


En esta ciudad, cálida y a veces fría, decido entrar a estudiar la Maestría en Educación de la UPN y allí tuve la fortuna de ser investigador del grupo de Educación y Cultura Política, en un intento por explorar los campos del arte, la educación y las tecnologías digitales, un tiempo que recuerdo con gracia, pleno de  rumba, derivas callejeras, etnografías, experiencias laborales muy desafiantes, experimentos de activismo urbano y fervor entusiasta por el potencial democratizador de las nuevas tecnologías.

Quisiera contarles algunos aspectos de mi presente y de mi práctica pedagógica. En mis clases suelo trabajar un enfoque metodológico integrado por tres elementos que se cruzan y retroalimentan mutuamente: conexión, comprensión y co-creación. En la conexión, creo ambientes para que los estudiantes compartan e integren sus trayectorias de vida, reconozcan sus dones y limitaciones y a partir de gestos creativos, los animo a fortalecer las habilidades interiores y una intimidad con sus emociones. En la comprensión, facilito conversaciones profundas entre las personas con sus realidades más cercanas y procuro un diálogo vivo con el territorio, viendo el contexto local y planetario como una gran biblioteca de iniciativas con las cuales aprender; y finalmente, en la co-creación, provocando el diseño de experiencias mediadas por las artes, la ciencia y la tecnología para crear experimentos y prototipos de innovación social y educativa a escala local. 

Después de haber participado en diferentes proyectos colectivos que han sido mi escuela - como Magma (Revista estudiantil en la UNal), Diseminario (grupo que intentaba comprender la historia del conflicto armado en Colombia) Ciudad-foro (espacio ciudadano para hablar sobre ciudad, literatura y política), Polifonías (itinerancia en casas de amigos para compartir nuestras lecturas y creaciones), Pensamiento sin fronteras, (grupo filosófico y un espacio en Manizales donde se abrían maravillosas conversaciones) Fosa Orbital (grupo que creé con Leo Rangel, para compartir música, proyectos radiales, fiestas como dj y vj) y Sembrando Barrio (colectivo bogotano donde se hacían intervenciones en espacios públicos para la música, la agro-ecología y las economías solidarias) - actualmente vengo liderando la Universidad del Futuro, una plataforma global de aprendizaje integrada por una red de personas, colectivos e iniciativas en América Latina, que inspiran nuevas formas de ser humano, prácticas de educación integral, holística y regenerativa y activismos sociales transformadores. 

Otro espacio relacional que disfruto vívidamente es mi hogar, mi compañera, quien me inspira y embellece, me aporta alegría y vitalidad, ofreciéndome día a día calor con su Fogón, energía creativa en movimiento, un ser que amo infinitamente y con locura...son tantos los aprendizajes en la vida en pareja, los sueños compartidos, las peleas, conflictos y tensiones que nos hacen temblar, morir de amor y ser mejores personas. Adoro a Iara María, su hija, un ser de mucha luz con quien he consolidado un amor y amistad extraordinaria y juguetona; mi hermano quien me ha regalado el don de escuchar y su dulzura y mi hermana, estimulado con su potente talento y arte; mi familia ha estado acompañándome y nutriéndome, los amigos y amigas de las que aprendo y disfruto sus mieles, coraje y rebeldía y los adversarios con los que nunca dejamos de aprender cosas nuevas.

Soy un espacio abierto donde resuena la alegría, la magia y la esperanza, un caldero vivo lleno de curiosidad, un latido de preguntas y vitalidad, un ser que imagina cantando y danza la palabra inspiradora, soy el poeta de la rumba, patafísico por naturaleza y artista-educador por vocación, dj, amante del conocimiento, realizador audiovisual y jardinero del amor.  Me reconozco como un soñador, autodidacta, entusiasta, alquimista, conector de mundos, enlazador de gentes, saberes y promotor de espacios de conversación, pensamiento y creación colectiva entre personas que están construyendo historias, acciones e inspiraciones para una educación más integradora y holística.


Disfruto la lectura de textos de diferentes ámbitos de conocimiento, jugar con las formas y los colores a través del dibujo, escribir con la luz y la sombra mediante la fotografía, escribir ensayos, tocar guitarra, tambores y cavaquinho, me apasiona el cine, soy un coleccionista de películas y en los últimos años he navegado por la producción audiovisual. Con mi compañera María José, he venido haciendo minidocumentales sobre músicas de tradición oral: 7 videos sobre músicas del caribe colombiano que financió los Latin Grammy; Grandiosa Afrocaribe y su falda larga, la historia de la agrupación de mujeres La Bogotana y un proyecto presonal más reciente sobre mi residencia de aprendizaje en la Escuela Lobitos del Selvatorium en la Sierra Nevada de Santa Marta Colombia. 

Después de realizar con Fosa Orbital un proyecto radial sobre músicas del mundo en UN Radio (entre 2008-2010) y hacer unos cuantos podcast independientes, y posterior también a los 111 Episodios de la Universidad del Futuro, actualmente vengo conduciendo y liderando 2 programas radiales: Imaginación Política, con 17 radio, y Pázala Voz, programa del Centro de Educación para la paz, la memoria y los derechos humanos CEPAZ de la Universidad Pedagógica Nacional.  

Entre los temas que ahora más llaman mi atención, son la relación con el buen vivir y el buen morir, la espiritualidad, la ancestralidad, el erotismo, las pedagogías regenerativas, las didácticas para la paz y la convivencia, la filosofía política, el cine, la inteligencia artificial, el arte y la ciencia, el metamodernismo y pensamientos meta-teóricos y liminales. (En este blog pueden curiosear más sobre mis inquietudes y prácticas)

Aun cuando han sido muy variadas las experiencias que he tenido en la vida, me gustaría señalar que no han sido parte de un plan deliberado, sino una historia de amor abierta que me sigue sorprendiendo y se sigue contando. Actualmente me siento con muchas potencialidades por descubrir y reconozco también mis limitaciones, confieso que después de pandemia han estado al acecho las sombras y traumas apareciendo frontalmente para ser develados e integrados.  Soy un ser con mucha potencia y belleza y también como todos, contradictorio, a veces ambiguo e incoherente y que tiene sus puntos ciegos, por eso valoro tanto las relaciones, ya que estas nos nutren y permiten crecer en muchas dimensiones importantes de la vida. 

Son muchos los puntos de inflexión que se han dado en estos últimos años y espero estar abierto a nuevos cambios y a experimentar nuevas mutaciones existenciales, en escucha atenta del propósito y a lo que la vida nos está llamando a hacer y ser, habitando la vida con mentalidad constructiva, imaginación, coraje y continuando en la construcción de una red de personas con las cuales aprender, jugar, soñar y experimentar por el transcurso de la vida.


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jueves, 7 de septiembre de 2023

La estética del chatgpt

Hice un ejercicio en clase de investigación con chatgpt, los estudiantes que lo usaron como tutor, les ayudó a dar buenas ideas, y ellos con su estilo, con la impredecibilidad, los giros, el contexto, la audiencia, la intención y su estética (incluso los errores) complementaron la pieza sorprendiéndose…los que solo copiaron y pegaron texto después de su conversación, el texto era plano, monótono, sin emoción, maquínico y muy predecible...al carecer la IA de conciencia metacognitiva, sin riesgos emocionales, es incapaz de romper las reglas, de sorprender y se hace una escritura muy fría...sin agregar complejidad y capas de significado...en efecto, una escritura que no engancha, que distancia en vez de acercar e implicar al lector con sus vísceras e imaginación.... hay que decir, no obstante, que es sorprendente el poder de imitación de estilos literarios que hace chatgpt, pero sigue siendo una caricatura...es como el cine comercial (como el premio al corto animado de los premios Óscar (2022), demasiado claro, estética lisa y queriendo tocar temas profundos, la propuesta audiovisual adolece de vacíos, giros, ambigüedad y profundidad. 

El ejercicio me hizo notar que si usamos estas herramientas para ahorrar tiempo de trabajo, estamos perdiendo el punto...pero si el tiempo y el trabajo invertido se hace más intenso, diverso, creativo y profundo, con mayores matices, ahí pueden suscitarse simbiosis fascinantes... chatgpt no puede establecer una conexión real con el lector, tan solo puede imitarlo...le es indiferente...su escritura no tiende a conmovernos emocionalmente...exceso de Logos y poco Mythos y Pathos.

Siento el contenido de chatgpt, como cuando profesores que a pesar de tener buen dominio del tema nos enseñaban con un tono que provocaban en el auditorio bostezos, dispersión y que aunque hablaban. de cosas importantes eran contadas de maneras muy aburridas,… el contenido que arroja estos modelos de lenguaje es una estructura y un patrón del promedio de lo que hay escrito… un discurso para todos… “más inclusivo” y claro y distinto, pero con menor experimentación, ambigüedad…como pasa con las teorías de la conspiración….sería preocupante que nos habituáramos a estos estilos, que se vuelvan hegemónicos, igual que pasa con lo que ha pasado con la producción sonora (donde un sonido especial se vuelve mainstream), y dejáramos de seguir intentando construir nuestra propia voz….el pensamiento lírico de cada quien e impidiendo la ambigüedad, la risa y lo paradójico…. La chispa humana en la escritura. 

Escribir implica generar conexión e intimidad entre el escritor y el lector… que la escritura nos estimule a seguir leyendo y facilite la creación de conexiones, sentido y significado… no un sentido plano que absuelve la posibilidad de más invenciones… recordemos que el juego infinito de la escritura no es solo proposiciones encadenadas sino la imaginación-pensamiento y la invitación a surcar un universo que hemos confeccionado con artesanía y creatividad como un regalo para el mundo… es una manera de tocar el mundo interior de las personas y suscitarles emociones, aprendizajes, ver el mundo con más profundidad y que ellos mismos - los lectores - invitarlos a construir sus propias historias.

(escribe de una manera que revele que estás vivo)


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martes, 18 de octubre de 2022

Instantes de belleza

“El ojo nunca habría visto el sol si no fuera él mismo de naturaleza solar, 
como el alma tampoco podría ver lo bello si no fuera bella ella misma”

Plotino

La belleza es un sentimiento interior que está asociado con el asombro, la atención, la apertura, lo inefable, la profundidad y es a su vez una virtud que tiene el poder de liberar el alma y a la humanidad de sus condicionamientos y estrecheces. Al ser emocional y encarnada, la belleza se asocia con la intensidad, la magia, la poesía, la conexión, la interdependencia de fenómenos que sorprenden a la vida y estas emociones relacionadas, además de colorear la experiencia, expresan directa o indirectamente lo que somos. 

La belleza es un estado de gracia, fruto de la contemplación y una especie de oscilación entre la inteligencia emocional y la espiritual … se siente como una sensualidad interior, como si todo estuviera naciendo por primera vez, esta intensidad de irradiación que implica la belleza envuelve tanto lo visto como la mente que percibe. La belleza como profundidad abre espacio para que otras virtudes florezcan, es una expresión del amor, un anhelo por conectar y una confianza y aceptación radical. La belleza es una curiosidad cósmica, una expresión de la profundidad, del destello y de la vitalidad.

Una persona encarna esta virtud, cuando ha sido capaz de integrar las verdades más profundas y dolorosas de la existencia, las alegrías y las tragedias…lo más denso y lo más sutil y también cuando comprende que nuestros cuerpos y el cosmos son parte de una historia de amor. 

La belleza es por tanto un esplendor de la verdad… Es muy cierto que, sin belleza, la inteligencia queda coja, desencarnada. Y también que lo bello tiende hacia lo esencial: a lo inmanente y lo trascendente, explora con igual profundidad la tierra y el cielo, ama las certezas relativas y también las contradicciones y las paradojas. 

La belleza está más allá del interés propio, de la consciencia de los fines, está hecha de desapego y de una actitud juguetona y generosa, que busca acrecentar la intensidad de los encuentros.  El alma ama la belleza y el ser trascendente además de generoso es creativo, abre espacios para que el sí mismo se revele, para que el dolor sea significativo y para que los demás compartan su ser singular. Un ser que se ha vuelto más transparente, más vacío, más ligero, que vive con mayor libertad, tiene el poder de albergar más belleza y dar más belleza al mundo. 

Es notorio cuando se encuentran almas bellas, poéticas, que han cultivado una presencia de sí y experimentado una profunda amistad, sobreviene una conexión más profunda y el fluir de la magia y la inspiración. La amistad y las relaciones, pueden revelarnos el poder de belleza que tenemos como reservorio de humanidad.

Cada vez que compartimos nuestra belleza estamos creando al mundo y ofreciendo un espacio de profundidad para que todos los mundos brillen con sus sombras.

Les confieso que una de las cosas que me parecen más bellas del ser humano es cuando ríe, el esplendor de su sonrisa, hay algo que revela este gesto de nuestra común humanidad, quizá, una expresión del alma. Disfruto también observar la inteligencia simbiótica que se expresa en el mundo natural: en actos de amor como la polinización, en la regeneración de la vida, en ver crecer los árboles, sumergirme en la vida coralina y en la variedad de ecosistemas que anidan en los arrecifes; percibo belleza y exultación, en lo salvaje, en la danza de las nubes y ver cómo en su movimiento se van revelando los perfiles de las montañas. Me parecen bellas y conmovedoras las historias, ideas y verdades profundas, la sinceridad y la cooperación entre amigos, cuando las personas hacen arte y música juntos y en la chispa de la seducción que se expresa en la poesía de los cuerpos. Percibo una gran belleza en las personas amateurs, autodidactas, locos, outsider, artesanos y hackers, seres que viven con pasión, en el limbo, al acecho de la creatividad y que experimentan la vida como un juego. Me enamora ver los niños, niñas, jóvenes, adultos y viejos jugar, cada quien en su nivel de complejidad. Me encantan las historias en el cine abiertas, las estéticas del cine negro y las películas de carretera, navego las pinturas abstractas y la música psicodélica, así como también, los maestros que enseñan lo que quieren aprender y los estudiantes que se animan en encarnar la sabiduría de sus maestros. Me provoca un arte que directamente toca tu creatividad más salvaje, el que te mueve en la dirección de la libertad y la experimentación. Además de gozarme la cocina y experimentar con las texturas, temperaturas y sabores, me encanta escuchar música y tocar guitarra y cantar con mi compañera en la casa, como forma para afinar y sintonizar nuestro amor. Intuyo que el poder de la belleza se refleja en todos los seres y en su poder de transformación, reconozco que si alguien expresa mejor estas cualidades interiores, como la belleza y la compasión, tal vez ha tenido mayores privilegios, amigos y participado en redes más creativas y con una confianza básica bien establecida. Admiro la belleza que reside en la tragedia, en el no saber, en el plumaje con el que nos vamos vistiendo al acometer actos de cuidado, libertad y generosidad. Me produce encanto los momentos de transformación de la identidad y contar con una familia, amigos y amores que catalicen la luz y la sombra, la belleza y el futuro, la visión y el propósito. La belleza se va haciendo más fulgurante mientras más te vas adentrando en tu propio bosque y empiezas a reconocer los caminos que te llevan al de tus amigos, de camino a casa. Soy un amante del camino, de la naturaleza, del emboscarse, encuentro mucha belleza en el limbo cuando el sol se esconde y se revela la noche. Busco lo bello en las artes, en la ciencia, en el canto, en la amistad, en las emociones y en hacer cosas que me desafíen, me insten a colaborar y a cocrear con otras personas. Quiero ser un puente para que la belleza del mundo se territorialice a través de comunidades de aprendizaje donde podamos aprender y florecer por el resto de la vida.


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sábado, 5 de febrero de 2022

Los 7 Pecados capitales

La primera vez que fui a cine, eran tiempos de adolescencia, vivíamos en Pereira a finales del año 1995. Ese año además que se conmemoraba el centenario del cine, estaba en cartelera la película Seven, los 7 pecados capitales de David Fincher, un thriller policial, emblemático en la historia del género, donde recuerdo que actuaba Brad Pitt, un actor adorado por las chicas en aquel tiempo y también desfilaban por la pantalla grandes actores de Hollywood... evoco de esa experiencia, la cantidad de emociones que circularon por mi cuerpo en tan poco tiempo, además el ir con mis amigos daba un toque de inquietud y anhelo por las exhibiciones de escenas sexuales que en esa época brotaban espontáneamente, pero muchas veces eran reprimidas; también recuerdo que en la película se presentaban muchos simbolismos, tramas que había que conectar y escenas grises donde llovía mucho y era para mi poca la costumbre de estar en una sala oscura, aislado y en silencio demandando tanta atención y el loop del gorgojeo de la lluvia logró en mi un estado de ensueño - curiosamente en una película de mucho suspenso y acción - asunto que hizo que en varios momentos pestañeara reiteradamente hasta que fui profundizando en otro film. Ahora que lo pienso, una película es como un sueño y el montaje cinematográfico como un pestañeo. No se que relaciones hayan entre el surgimiento del cine y el psicoanálisis, inventados paralelamente cien años antes de vivir mi primera experiencia de cine. 

Mientras escribo esta anécdota, se forja una nueva relación y coincidencia que antes no había conectado y se refiere a que 15 años después, es decir, en el año 2010, cuando inició mi carrera como profesor de artes en la UPN (un asunto qué nunca imaginé, ser profesor y menos de arte), empiezo mi primer proyecto pedagógico experimental sobre los 7 pecados capitales. Fue tanta la entrega y compromiso imaginativo y perfomativo con este proyecto de aula, e igualmente lo convocadas todas las estudiantes que participaron ante el tema provocador que se estaba desarrollando, que la micro-investigación-creación realizada en grupos llevó a ganarnos un premio y reconocimiento en un encuentro de Artes de la Universidad y también realizamos una exposición abierta donde había expresiones de body paint, fotografía, audiovisuales, literatura, poesía, hasta hubo un tatuador mostrando su arte que fue una acción en el campus muy polémica...con el apoyo de una amiga diseñadora diseñamos un volante y entre todos mandamos a estampar camisetas para lanzar en esta fiesta de los sentidos. Desde esa experiencia pedagógica fundacional, mis experiencias como profesor siempre involucran la dinámica de proyectos, trabajo en grupos, microinvestigaciones, interdisciplinariedad, el uso del cine como pretexto para profundizar en temas candentes, polémicos y contemporáneos, exposiciones abiertas y una red de piezas de comunicación que den identidad digital del proyecto. 

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martes, 20 de julio de 2021

11 años celebrando la vida juntos

Han sido 11 años maravillosos compartiendo la vida juntos, y lo que hemos aprendido, viene tejido con la confianza, el respeto, el asombro, el humor, el canto, el arte, la educación, el riesgo, el olor a bosque, en bailes de colores, tréboles de 4 hojas, caminando por las riberas de los ríos, honrando la dignidad de las personas y los territorios, avistando y contemplando la naturaleza interna y viajando por geografías imaginarias y tropicales, ungidos con la fuerza del perdón, asumiendo la responsabilidad en el conflicto y restaurando la conexión cuando hay problemas en la relación: con la tectónica sutil abierta de nuestros corazones encendidos. 


Hemos aprendido a escucharnos, a mimarnos, a estar presentes, a disfrutarnos plenamente, a trabajar e inspirarnos mutuamente, a ser conscientes de nuestras limitaciones y equivocaciones, a soltar pesos innecesarios, a reimaginar a cada instante nuestras vidas y algo muy crucial, a cómo encender en cada situación la belleza de Eros: la sensualidad y la energía creativa; hemos aprendido también a estar acompañados, unidos en el silencio y en la palabra. 


 

Hemos construido susurro tras susurro y con la magia de la inocencia, la Casa de Hadas, en estos momentos en obra el Valle del Amor, más cerca de las estrellas, de la vida comunitaria, de la sensualidad de las montañas y de la frescura del páramo. 


 

Aquí siento más profundo tu infinitud dentro de mí, tus ojos color miel, se desbordan en cauces que endulzan cada mañana. Aquí en el valle del amor somos el aliento burbujeante que derrocha la alegría del estar vivos. Tu sonrisa da vida a todo el universo y tu cuerpo es un manantial que se funde entre senderos salvajes. 



Este amor es infinito, somos poesía en movimiento y seguimos aprendiendo y viajando con el viento.


Feliz cumple-sueños...te amo infinito

(Valle del Amor - 2021)


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viernes, 26 de febrero de 2021

En el lecho sonrío

 ...viajando de paseo con mi hermano por el oriente de Cundinamarca, límites entre Guayabetal-Quetame, nos encontrábamos en las inmediaciones de un lecho de un río, unas aguas cálidas y transparentes. Bajábamos por unos cerros de explorar el sonido de los pájaros, el color de los suelos y la presencia de unas esculturas de unos árboles que nunca antes habíamos visto. Estábamos muy sorprendidos por la belleza del lugar. Pasando por los recovecos de este territorio, unos niños nos saludaron con un gesto corporal que parecía una invitación a jugar.  Vimos el encuentro como una bienvenida a su vereda, así que conectamos con ellos, se veían habitantes contentos, seres salvajes y libres. Fue maravilloso ver como mientras jugábamos, los rayos del Sol se filtraban por el follaje de un bosque rodeando a los niños por un arcoíris hermoso y de repente, un perro que salió de la nada, jugaba dando brincos dentro del agua. No era claro si era yo el único que veía tal colorido, o era parte del juego y todos lo sentían. Transcurrido un corto tiempo, nos despedimos de ellos y chocando las manos y guiñando los ojos en complicidad maravillosa, nos dispusimos a seguir bajando la ladera sin afanes, miedos y el halo de desconfianza propio de las personas de la grandes ciudades. Esta primera conexión hizo que toda la experiencia se llenara de una magia sinigual. Pasando por unos senderos arcillosos y ya atardeciendo, decidimos con mi hermano refrescarnos en el río...estaba fresco como la mañana y por allí jugueteaban oropéndolas, tucanes y unos pájaros de pico rojo y cuerpo azul con blanco que desconocíamos y hacían un sonido como una flor abriéndose en el interior. El río levemente nos llevaba bajo los mantos de un bosque frondoso y a pesar de no saber a dónde nos conducía, íbamos felices observando libélulas, mariposas, mariquitas, colores del cielo y formas en las nubes. Iba todo escurriendo paz, hasta que el flujo nos llevó a una tienda donde estaba un gentil hombre y una bella mujer. Preguntaron para dónde íbamos, nosotros titubeamos y decidimos dejar que la conversación fluyera sin finalidad, más bien buscando seguir el hilo que los niños nos dieron para trenzar. Compartimos aguja e hilo, silencios y asombros y al vernos tan presentes con ellos, nos compartieron historias, chistes, una que otra broma y paisajes que rodeaban el lugar.


Fue hermoso observar que la sensualidad de la mujer al hablar no tenía la intención de coquetearnos, sino que era una manera de hacernos sentir, para que disfrutáramos del lugar con el erotismo a flor de piel. Era una invitación a sentir y a percibir, no a colonizar el lugar y el juego con su cuerpo, la forma de enamorarnos y de abrir nuestros corazones. La mujer de 24 años, vestida con un overol blanco y reluciente, con ojos radiantes y piel morena, unos aretes verdes y naranja que redondeaban su rostro, nos contó de unos arroyos, lagos y de un rápido en donde salíamos volando a ras del río 3 km río abajo a mucha velocidad. Al llegar de esta experiencia, quedamos con la piel extasiada y la risa marcada, dándonos cuenta que no solo era el salto lo emocionante, sino el caminar por el río, los sonidos del lugar, lo fluido del recorrido y habitar un paisaje extraterrestre que nos hacía sentir como estar inmersos en una obra de Gaudí. Posteriormente, nos sentamos, descansamos, y la comunidad en la noche se reunió para compartir, allí hubo fuego, canto, danza, historias, chistes y música. Conocimos los líderes del lugar, los niños y niñas, abuelos y abuelas, agricultores, parteras, músicos, educadores, choferes, cocineros, insectos y curanderos. La noche fue espléndida, se sentía como giraba la tierra, la media luna nos seducía con su sonrisa y la temperatura ideal para compartir fermentos del lugar acompañado de las vivencias del día: todos aprendiendo de todos. Apenas empezaba la Aurora, todos se abrazaban, agradecían y salían para sus casas a descansar y a seguir soñando con el lugar, dando a luz como las parteras a todas las especies que allí habitaban. Al despertarme me sentí contento y a Dios jugando en mi cuerpo. 

 

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sábado, 5 de diciembre de 2020

La magia de los besos

En el seminario música, erotismo y espiritualidad conversamos sobre la magia de los besos. Les comparto una síntesis de lo que se susurró y que puede leerse o imaginarse como un intento de fenomenología atrevida del beso en un contexto genuinamente erótico:


·      Un beso llena al universo de emoción…es el gran fermento embriagante, el néctar del amor, el lubricante que siempre es ensueño, marca, tatuaje y voluptuosidad.

·      Un beso es el inicio y al mismo tiempo el final de una historia de amor. Cuando es el comienzo, abre una puerta al erotismo, a la creatividad y al contagio; es un contacto a flor de piel y una invitación a vivir, reptar, caminar y volar: para muchos se torna al principio y al final en una experiencia cumbre.  

·      Un beso es una manera muy efectiva de orar y de entrar en calor, de pescar en mar abierto. Un beso es un tatuaje en el alma, rompe el espacio tiempo, todo allí se detiene y se impulsa, se abre como una flor, como una autopista, como un juego, un valle, un diente de león y una fruta para degustar, es un instante-eterno, agranda las sensaciones y lo que palpita se multiplica. 

·      Los besos eróticos son ardientes, nos hacen vulnerables, derretirnos y desnudarnos en los brazos del amado. Es usual que los besos nos hagan temblar, suspirar, ir al interior, hacer palpitar el corazón y ensancharlo, nos acompañan y empañan la vista, nos dirigen a un espacio amplio, infinito, mágico, en un cielo oscuro y claro lleno de estrellas palpitantes y turgentes. 

·      En los besos no hay separación entre sujeto y objeto, es algo así como un un aeropuerto, una base espacial deslizante de sensualidad. Muchas de las descripciones e historias de los besos rozan con el éxtasis y la unidad espiritual.

·      El beso abre todos los poros, aligera el cuerpo, es una poción mágica y de salud para los pueblos, es un ascensor a las fantasías, la conexión y la plenitud. Es también un oasis, un horizonte y un espacio sin fronteras, abierto, democrático…donde se conjuga lo inefable y donde aprendemos todas las lenguas. 

·      En muchas de las metáforas de los besos compartidos a través de las micro-historias, aparece la sensacion de jugosidad, la dulzura de la miel, las frutas húmedas y jugosas como las cerezas, la sandía, los duraznos, las fresas, los frutos rojos y la pasión desbordante. El sabor de un beso es difícil de explicar, pero es un manjar para todos los sentidos. 

·      La temperatura de los besos románticos es siempre cálida y tibia, nunca fría. El beso derrite todo lo que está alrededor, efectúa un cambio climático irreversible, derriba las murallas, nos hace perder el control, hace que los cuerpos ardan de amor, se introduzcan en otra sinfonía nunca antes escuchada y llevándolo a otras galaxias, nos permite hablar en otras lenguas. 

·      Los besos son formas de comunicación maravillosa e inolvidable que siempre despiertan el deseo y excitan el mensaje. El dar y recibir se vuelven inextricables. En el beso no hay explicación, hay un clinamen de seducción y rendición. En el deleite de un beso erótico quedamos sin aliento y nos eleva a alturas incognoscibles, donde nada puede ser visto pero todo es sentido. La reacción al llegar a estas cumbres, nos hace agradecer con el suspiro y tener una respuesta muy natural de cerrar los ojos para sentir con todos los cuerpos. Los labios son autopistas a la imaginación sentida y encarnada, son lugares frágiles y curvos que son acunados y donde es difícil que una forma se parezca a la otra, las texturas son tersas y frescas, los besos tienen el encanto del terciopelo y los colores de los corales marinos.

·      El primer beso es, como cada ser humano, único, singular, irrepetible y está embriagado de una magia sin precedentes. Un beso es como el Big Bang y más allá. Los besos son fractales y preludios musicales de la vida erótica y espiritual. Un beso siempre es un viaje sin retorno, donde tú y yo somos un solo sabor, una nave espacial que viaja en el tiempo. 


·      En los besos hay una gramática aérea y acuática que es insinuada, velada, nos lleva al mismo tiempo al cielo etéreo y a la tierra húmeda, al océano más fluido y generoso y al fuego más resplandeciente. Un beso es políglota, habla a través de la transpiración y una exhalación profunda: cada vez que besamos con intimidad entramos en un orgasmo multicolor. 

·      Hay algo hermoso en el besar, cada quien recuerda algo inédito, virtudes de la vida espiritual, de la exploración más placentera, de los viajes a territorios nuevos, una expedición en el cosmos y al revivirlos y rehacerlos es como volver a besar de nuevo todo lo que está a nuestro alrededor, tocarlo, incitar al amante a volver a casa, tener un momento de intimidad profunda con nuestros deseos más eferevescentes. 

·      La magia del primer beso abre un pasaporte a la noche donde vestirse es desnudarse y donde se aprende a volar aterrizando. Regálame un beso que entrelace los alientos, que sea dulce como el viento, que sea lento y haga un pacto con el misterio. 

·      Un beso es una puerta abierta, un estado de consciencia alterado, una manera de meterle un gol a la torre del control, una forma de hablar con la divinidad que fluye por todo tu cuerpo, de hablar con dios y la diosa, un número sin rol y sin indicativo: puro juego y alegoría imaginativa a dejarse llevar a la explosión de lo sentido y lo sin-sentido como nunca antes. Un beso finalmente y en cada inicio, es desbordante, modela lo erótico, es un recordatorio de nuestro placer fulgurante, de la divinidad y de nuestra relacionalidad sagrada.

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