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jueves, 14 de mayo de 2026

Jugar como gesto político y existencial

Una persona creativa no es aquella que logra dominar y controlar el mundo, sino la que puede jugar dentro del mundo sin quedar totalmente capturada por sus lógicas y reglas. La creatividad nace de la apertura, de conservar la curiosidad, el deseo y la capacidad de improvisar aun en medio de la incertidumbre y la imperfección.

Siguiendo a Donald Winnicott, el juego no es un suplemento decorativo de la existencia, sino el espacio donde el ser humano puede habitarse de manera más plena. Sólo jugando el individuo compromete zonas amplias de su personalidad, arriesga nuevas formas de relación y suspende, aunque sea momentáneamente, las identidades rígidas que la vida social impone. Jugar es ensayar otras posibilidades de ser.

Por eso las crisis de sentido no provienen únicamente del sufrimiento, sino también de la imposibilidad de jugar. Cuando la vida queda reducida a productividad, rendimiento y adaptación, la singularidad se marchita. Dejamos de imaginar, de proyectar, de simbolizar. Y una existencia incapaz de jugar termina administrándose a sí misma como una máquina agotada.

Sin embargo, no todo juego libera. También existen juegos degradados, juegos capturados por la lógica del consumo, la competencia narcisista o la gamificación permanente del capitalismo contemporáneo. Allí el juego deja de abrir mundos y comienza a administrar dopamina, atención y obediencia. La diferencia decisiva no está entre jugar y no jugar, sino entre un juego vivo que expande la experiencia (y dan más ganas de seguir jugando y viviendo) y un entretenimiento pasivo que anestesia el deseo.

Nuestra época parece organizada precisamente alrededor de la captura de la atención. Sistemas enteros disputan nuestra energía psíquica y convierten el deseo en mercancía; nos mantenemos sobreexpuestos, hiperconectados y, paradójicamente, cada vez más desvinculados de una experiencia compartida del mundo. La incapacidad de sostener el aburrimiento, el vacío o el malestar elimina también la posibilidad de transformación, porque son esas grietas las que muchas veces despiertan movimiento, pensamiento y agencia.

Jugar puede entenderse como un gesto político y existencial, una reapropiación del cuerpo, del tiempo y de la imaginación. Una sociedad que pierde la capacidad de jugar no sólo pierde entretenimiento; pierde plasticidad simbólica, sensibilidad ética y horizonte de futuro. Allí donde ya no hay juego, la vida comienza lentamente a volverse administrable, predecible y espiritualmente estéril.


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jueves, 19 de febrero de 2026

Imaginación y Educación

Todo proceso de formación necesita ritmo: momentos de intensidad y momentos de distensión, de aprendizaje y de enseñanza. Esa oscilación es clave si queremos abrirnos al mundo de la invención y no quedarnos únicamente en la comprensión de datos o realidades sociales, ni en la repetición o la imitación.

Muchos profesores confían en que una planificación minuciosa, paso a paso, garantiza el éxito de la clase. Y en parte tienen razón: la estructura sostiene, ofrece orden y precisión. Pero una buena clase no florece bajo el exceso de control ni bajo la presión comprobatoria permanente. Florece cuando el grupo entra en un flujo compartido, cuando la imaginación comienza a circular entre los cuerpos y cuando lo imprevisto encuentra espacio para acontecer. La imaginación necesita riesgo y una cierta aventura existencial. No brota de la saturación de conceptos, sino de los intersticios donde el pensamiento respira y el movimiento se permite desviarse.

Ahora bien, no basta con “estimular la imaginación”. Es necesario crear condiciones concretas: poner herramientas en manos de los estudiantes, ofrecer materiales y referencias, disposición de tiempo, abrir espacios de experimentación y enseñar técnicas como potencias, no como moldes.

En ese sentido, cada profesor encarna, además de una tradición intelectual, una manera de habitar el lenguaje, una postura corporal ante el mundo y un ritmo particular del pensamiento. El espacio de clase es una suerte de ritual donde hacemos magia. El tono de la voz, los símbolos, las metáforas, las conexiones, la sinceridad, la intención, la atención, el acento, los gestos, los giros, los conceptos, los movimientos, el silencio, los juegos, la musicalidad de la palabra, la intensidad, la pasión y el eros… todos estos elementos intervienen, condicionando y enriqueciendo la experiencia formativa.

Por eso, no se trata solo de aprender datos, sino de posibilitar que el estudiante transforme la arquitectura interna con la que percibe el mundo. Educar no es llenar un recipiente, sino alterar la forma de mirar, de sentir y de relacionarse.

Desde esta perspectiva, la educación —y también las políticas públicas— pueden promover la imaginación mediante una crianza saludable, la promoción de derechos, el cultivo de la capacidad y la flexibilidad corporal, la existencia de espacios públicos para el deporte y el arte, y el aprendizaje del arte de las soluciones imaginarias: resolver tensiones creando nuevos movimientos, nuevas formas de relación, nuevos proyectos.

La imaginación no es un lujo cultural. Como plantea Gilbert Simondon, forma parte del proceso de individuación; es una función ontológica de la vida. No aparece después del ser: participa en su constitución.

Como educadores y artistas hemos visto que la potencia de lo imaginario surge con mayor intensidad allí donde disminuye la exigencia de obligatoriedad. Cuando la acción no está completamente prescrita, emerge el juego; y en el juego, la posibilidad.

La imaginación no es evasión de la realidad. Es una manera de traer lo posible al campo de acción, de ensayar conexiones inusitadas, de habitar el mundo como un territorio de probabilidades. Abre un intervalo donde lo real no se niega, sino que se expande.

Pero, de nuevo con Simondon afirma que sin medios, la imaginación se frustra; con medios, se vuelve invención. La diferencia entre fantasía impotente e invención transformadora no está en la intensidad del deseo, sino en la disponibilidad de condiciones materiales, simbólicas y colectivas que permitan encarnarlo.

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jueves, 11 de diciembre de 2025

Manifiesto del 1er Festival de la Universidad del Futuro

Vamos caminando como adultos que encarnan la infancia y la adolescencia.

Encendemos el fuego para asentarnos en la magia compartida:

somos fuego andante de la creación,

latido del corazón hermanado con la selva y el concreto,

con lo urbano y lo ancestral,

con el presente que arde y el futuro que asoma.

Caminamos juntos.

Nos acompañamos en la alegría del compartir.

Nos afirmamos en la apertura, en la posibilidad

y también en la pérdida.

Nos orienta aquello que refulge en el horizonte como misterio,

misterio vivo de creación y destrucción.


Alzamos nuestros cantos en la niebla de la noche

para permanecer cuerdos entre quienes aún sueñan,

entre quienes aún juegan en el horizonte abierto

de la infancia eterna.


Imaginamos colaboraciones fortuitas,

encuentros que se abren paso en la conquista del tiempo.

Somos la aurora del ser,

plasmada como petroglifo en la dureza de las rocas,

rocas que, sin embargo, se disuelven en el silencio.


No somos proyecto,

porque los trayectos nos intersectan en el infinito.

En la jungla del amor bebemos del día y de la noche,

como animales salvajes que recuerdan

la antigua libertad del espíritu.


Y así avanzamos,

con los pies encendidos y el corazón despierto,

abiertos al misterio que nos convoca.


Que este encuentro sea fogata y camino,

semilla y constelación.

Que lo que aquí nace nos recuerde

que estamos vivos

y que aún es posible crear mundos

donde la alegría sea una forma de sabiduría.

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lunes, 22 de septiembre de 2025

El pensamiento sigue a la acción

El mundo no espera a que lo pensemos para ponerse en movimiento. El río no razona antes de fluir, la semilla no calcula antes de brotar, y el corazón no pide permiso para latir. Así también, en la vida humana, la acción es primera: un salto, un gesto, un error, una entrega. El pensamiento llega después, como sombra luminosa que interpreta la huella de lo vivido.

Pensamos porque actuamos: el cuerpo tropieza y entonces la mente aprende el equilibrio; la voz se lanza y luego encuentra el canto; el abrazo se da y más tarde la reflexión lo nombra como ternura. Tal vez sea la acción quien abre las puertas, y el pensamiento quien las cierra para guardarlas en memoria. Vivir, entonces, es atreverse a obrar sin saber del todo, confiando en que el pensamiento sabrá llegar después como huésped agradecido.

Si el pensamiento sigue a la acción, entonces podemos diseñar experiencias donde la gente primero haga y luego piense

Nuestros conceptos e ideas son inseparables de nuestros gestos, sentimientos y sensaciones. Pensar nunca ocurre en el vacío: cada noción que formulamos resuena en la piel, en la respiración, en el tono de la voz y en los movimientos más sutiles del cuerpo.

Si nuestras ideas están tejidas con sensaciones y gestos, aprender no puede reducirse a repetir definiciones. Enseñar paz, justicia o democracia sin experiencia corporal es como enseñar música sin escuchar ni tocar un instrumento: la palabra queda hueca, sin arraigo. El cuerpo es la primera pizarra, la memoria más viva, el territorio donde todo conocimiento se inscribe antes de hacerse discurso.

El pensamiento es, en realidad, una vibración del cuerpo en el mundo. Lo sabemos cuando una idea nos estremece, cuando una intuición eriza la piel o cuando la comprensión se anuncia con un “¡ajá!” acompañado de un gesto espontáneo. Pensar es siempre sentir pensando.

Maurice Merleau-Ponty lo expresó con la fenomenología de la percepción: el cuerpo no es un objeto que poseemos, sino la condición misma de posibilidad de pensar y habitar. Somos cuerpos que sienten, y por eso pensamos.

Nuestros conceptos son como frutos, pero el árbol que los sostiene son los gestos y sensaciones que los alimentan. El pensamiento es, en el fondo, un coro de gestos silenciosos que el cuerpo canta sin cesar.

Mind in Motion de Barbara Tversky plantea que el pensamiento humano está profundamente enraizado en la acción corporal y en la experiencia espacial. La autora demuestra, con evidencias de la psicología cognitiva, que los gestos, los movimientos y las representaciones espaciales son el fundamento de procesos abstractos como el razonamiento, la memoria y la creatividad. Al externalizar el pensamiento en diagramas, mapas, bocetos o diseños, las personas no solo comunican ideas, sino que también amplían y transforman su capacidad de pensar. 

Por eso, pensar críticamente no significa solo argumentar con lógica, sino habitar con el cuerpo lo que decimos: dejar que las palabras pasen por la piel, que las ideas respiren en movimiento. Tal vez el desafío de la educación contemporánea no sea llenar cabezas de conceptos, sino desplegar la voluntad de cuerpos pensantes, capaces de vibrar con lo que aprenden y de encarnar en gestos la justicia, la paz y la democracia que proclamamos.

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martes, 9 de septiembre de 2025

Qué significa hoy para mí la política?


Hacer política hoy es resistir a la crueldad.

Es recordar que aún existe imaginación,

y que en las contradicciones

se enciende la fuerza

para desobedecer

y para crear mundos.

¿Dónde habita hoy la política?

En las grietas, en los márgenes, 

en los umbrales y los ecosistemas locales,...

En acuerdos frágiles.

En los colectivos y organizaciones improbables.

En comunidades e instituciones que inventan lo que aún no existe.


Civilidad no es consenso.

Es sostener el conflicto sin volverlo guerra.

Es habitar la pluralidad sin anestesia.

Es atreverse a inventar prácticas sociales nuevas.

No necesitamos mesías.

No necesitamos paraísos perfectos.

Precisamos movimientos que transformen instituciones.

No cambiar nombres, sino arquitecturas.

Espacios donde la vida común no se reduzca a administrar conflictos,

sino a sostenerlos, incluso en la escasez de tiempo y recursos.

La política que huye del diálogo es propaganda.

Necesitamos conversación.

Escucha.

Confrontación sin trincheras.

La dialéctica,

como arte de la re-existencia.

Pensar con los otros.

Pensar contra los otros.

Para seguir juntos,

incluso en el juego.

Utopía no es un paraíso lejano.

Utopía es abrir ondas y tiempos en el presente.

paracaminar juntos

y ensayar nuevas formas de vida.


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viernes, 25 de abril de 2025

Universidad del futuro: cocreando comunidades de aprendizaje

En este artículo expongo una breve reseña de la iniciativa La Universidad del futuro que nace en el 2021 en Bogotá - Colombia y que tiene como intencionalidad crear redes y comunidades de aprendizaje y educación integral alrededor del mundo. También describo los fundamentos narrativos que dan sentido a la experiencia tales como la abundancia educativa, las conversaciones profundas, el currículo como viaje, el maestro como intermediario y finaliza compartiendo las 9 aulas vivas que han surgido de las conversaciones (+ de 129 episodios) que he realizado en el videopodcast.

El texto fue publicado en el libro Horizontes expandidos de la educación, la tecnología y la innovación. Editorial Aula Magna. McGraw-Hill. España. 2024.

Enlace al artículo completo y al canal en comentarios...invitados a compartir y a suscribirse:



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Poéticas de la vitalidad. Reflexiones en torno a la educación y la inteligencia simbiótica (Revista PPYO, 2025)

Les comparto este artículo llamado Poéticas de la vitalidad. Reflexiones en torno a la educación y la inteligencia simbiótica que publiqué recientemente en la Revista Pensamiento, palabra y obra de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Pedagógica Nacional.  En este texto me propongo abordar una serie de reflexiones sensibles, lecturas del presente y estrategias pedagógicas acerca de diferentes formas de conexión, resonancia o simbiosis del ser humano con sus emociones, la 

mente, la tecnología, lo no-humano, las paradojas y el mundo de lo sagrado. Estas relaciones relaciones resultan conformado un espacio propicio para el despliegue de poéticas de la vitalidad, inspirando nuevas maneras de ser y pensar, educarnos mutuamente y un contexto para compromisos éticos y políticos más afirmativos, creativos y regenerativos.

Leer artículo completo aquí:


https://revistas.upn.edu.co/index.php/revistafba/article/view/22076/14887

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martes, 27 de agosto de 2024

Expresiones mediabiográficas (Estudiantes MAEC-UPN II-2024)

Ayer estuvimos haciendo el Ritual de la abundancia con los estudiantes de la Maestría en Arte, Educación y Cultura, en donde se realizaron instalaciones, performance, monólogos, diálogo de voces, relatos escritos y poéticos, stencil, pintura digital con IA, piezas sonoras y audiovisuales en los que expusieron sus trayectos vitales, manifestaron sus pasiones y arquetipos, las huellas de la infancia, las redes afectivas, los golpes de la vida, las caídas y subidas y esclarecieron verdades hermosas y trágicas de sus vidas, haciendo énfasis en lo que les da vitalidad. El aprendizaje que dejan estos ejercicios es que además de integrar las historias, mostrar aprendizajes profundos (“capas de profundidades que nos hacen quienes ser quienes somos”) y talentos, busca crear empatía y conexión dentro del grupo, ver los recuerdos y los contextos históricos y sociales compartidos. En medio del ejercicio aparece el humor y gabinetes de curiosidades, como el peinado anti-covid de una estudiante en forma de una cebolla gigante, las muñecas (quitapenas) rellenas con plantas medicinales de río y de mar, el fenómeno del viento Zonda, el gusto por los mapas y el tejido, las bandas sonoras, el poster de los derribamientos de esculturas en Chile….finalizo con uno de los poemas del performance de Sergio “lo que yo tengo, lo tienes tu…” ahora ofrezco mi pecho, lo mismo al bien que al mal…dejo hablar a todos sin restricción y abro de par en par las puertas a la energía original de la naturaleza desenfrenada”

Dejo por aquí algunas fotos:




















(extractos de los aprendizajes del grupo del diálogo AEP)

 

Sergio Cárdenas: Este ejercicio nos permitió ver a seres vulnerables y ver aspectos de la vida que a menudo toman tiempo en revelarseVimos obras que representan arquetipos y son parte de una simbología profunda. Además, permitió al grupo acercarse, reconocer lo que tiene en común y ver la diversidad que lo caracteriza.

Aldrin: nos permitió viajar a través de las vidas de nuestros compañeros…ver sus lados claros y oscuros, las virtudes y defectos. Se fortaleció el ejercicio de auto-reflexión… confrontar el miedo a abrirse al otro…evidenciando en cada presentación posturas éticas y políticas.

Carla Giménez: …fue un ejercicio que permitió tender puentes a nuestras historias vitales... recoge múltiples maneras de contar historias y también para apropiarnos de una memoria activa y presente… delineando rutas de pensamiento, aprendizajes, puntos de encuentro en común, maneras de pensar y habitar... igualmente, cada mediabiográfica dió curso a un flujo de conexiones propias que exigió́ ser aperturadas para la escucha y la reinterpretación … y en la medida que sucedía cada presentación se abría la oportunidad de sentirnos reflejadas y reflejados en las historias contadas por los demás participantes.

 

Edicsson…una oportunidad re-encontrarnos con aquello que fuimos-somos-seremos… necesidad de propiciar nuevas y más frecuentes juntanzas con ese niño, adolescente y adulto, que me permitan conocerme y hablar con propiedad de mí... de recoger nuestros pasos y entender el camino que hemos recorrido, encontrando las pausas necesarias para confrontarnos con esas versiones de nosotros mismos, algunas muy opacas, otras muy vívidas y algunas que aún nos acompañaneste pequeño viaje me permitió asomarme a mis recuerdos para construir lo que podría llamar un punto de partida o de inflexión, para emprender nuevos viajes conmigo mismo hacia lugares que por mucho tiempo evité.

un experimento que nos invita finalmente una íntima confrontación con nosotros mismos, evidenciando la potencia del arte y la práctica de introspección que nos convoca a reconocer quiénes somos y de qué manera la vida va moldeando nuestro ser.

Yaidith. Al momento de empezar a montar nuestras mediabiografías me parecía increíble el apoyo que nos dimos unos con otros para poder presentarlas…“¿qué te falta?, ¿cómo te ayudo?, ¿qué necesitas?”, esto hacía que interviniéramos de alguna manera en la mediabiografía de los otros me pareció valioso este ejercicio porque sin darnos cuenta llegamos a tocar una parte de las vidas de los compañeros, y al momento de ver las presentaciones sentía que era como un amigo de toda la vida contándome cosas que les marcaron… este espacio desde mi perspectiva se prestó para acercarnos, aprender del otro y de nosotros mismos…

… aprendí mucho de mis compañeros y creo que también se generó una sensibilidad hacia cada uno, una manera empática de ver al otro y acercarnos. Como grupo me parece importante que podamos compartir esas cosas que ya sabemos y también qué quisiéramos aprender, porque no se si quizá fui la única, pero quedé con ganas de aprender sobre las cosas que saben mis compañeros, y también de compartir mis saberes, porque lo que se sabe y no se enseña, no sirve de nada. 

 

Sergio Cruz: Representarse y presentarse a través de lo que uno identifica como su esencia, lo que es o lo que cree ser, y transmitirlo a los demás es un proceso que a menudo expone a la persona a una posición vulnerable…

A través de esta metodología, se explora la identidad como un proceso relacional que parte del reconocimiento de uno mismo, o de una parte de sí, que sentimos nos representa. Este enfoque no solo permitió́ que nos narremos, no solo estableciendo cada identidad, sino que también generando un espacio para reflexionar sobre la complejidad de cada ser. 

el ejercicio revela la riqueza y complejidad escondidas en los rincones de cada vida individual. Sin este ejercicio, estas profundidades podrían haber permanecido ocultas, sin la posibilidad de reconocimiento y relación. 


César Wester Paul: representó una gran oportunidad para intercambiar vivencias y acercarnos a las historias individuales que, a menudo, permanecen ocultas tras la cotidianidad de las interacciones académicas y la vida laboral… En el ejercicio, no solo conocimos a los demás, sino que también nos vimos reflejados en ellos, reconociendo en cada exposición una parte de nosotros mismos. A través de las mediabiografías, logramos percibir a nuestras compañeras y compañeros no solo como colegas en un aula, sino como seres vivos, humanos, con sus propias historias, recuerdos, sueños y deseos.


Cada mediabiografía fue una ventana a un universo distinto, una oportunidad de asomarnos a las diferentes interpretaciones que realizamos sobre el ejercicio y que cada uno eligió para contar su historia… Desde la risa, lo lúdico y alegre, hasta las presentaciones profundamente dramáticas


Este ejercicio de mediabiografía no solo nos permitió compartir nuestras historias, sino también reflexionar sobre lo que hemos hecho, lo que somos y lo que queremos llegar a ser…


Lorena

Narrar quienes somos, sin duda resulta una experiencia vulnerable. Creo que cada uno de los participantes logró en alguna medida despojarse de su memorias y vestigios…El ejercicio logra hacer enunciar al estudiante en la sociedad, en este caso en nuestra micro sociedad “el aula… Al compartir con el otro, quienes somos qué afinidad tenemos, qué nos duele, qué amamos, podemos darnos cuenta que nos une a todos, y en ultimas compartir esos sentimientos que nos vinculan como sociedad. 

…reunirnos para compartir la palabra, los objetos especiales, en ese sentido la mediabiografía puede considerarse un ritual.

Compartir quienes somos es una forma de encontrarnos y tejer afinidades en ese sentido hacer comunidad.  Finalmente fue un buen ejercicio práctico y artístico, para encontrarnos en la academia desde otro lugar donde resalta el conocimiento sensible. 

John Fonseca (poetizar la vida)

La poesía me da este regalo de ser parte de esta comunidad educativa, de ser el primero de mi familia en estudiar una maestría en arte, y esto me hace recordar a mi abuelo Víctor Manuel Fonseca, mi abuelo quijotesco que sembró en mí el sueño de luchar por las causas imposibles. … él era pintor autodidacta y quien me regalo el quijote ilustrado y me enseñó a jugar ajedrez.

 

Todas las generaciones anteriores contribuyeron a edificarme.

 

Sé que no soy un buen actor, pero si quiero ser dramaturgo y algún día tener mi propio teatro llamado la ventana de la luna.

Deconstruir conceptos machistas a través de la escritura personal es una idea que me viene rondando para desarrollar la tesis en la maestría en arte, educación y cultura

Había una vez un hombre que se durmió, “durante treinta largos años había estado viviendo en un espejismo”. ¡Qué rápido pasó! Ya no va a la escuela, colegio o universidad. Su meta es poetizar la vida ¡Misión cósmica! junto a sus queridos seres plumados. Es padre de Samuel e Isabella, hijo, hermano, amigo, lector, escritor de cuentos y poemas. Le gusta el avistamiento de aves, jugar fútbol y ajedrez. Le gustaría tener la sabiduría de su padre, la infinita bondad de su madre, la imaginación de su hijo, la destreza de su hija, la nobleza de su hermano, y la risa de su hermana.

 

Ximena Mateus

Develar- descubrir- conectar 

…hubiera querido contar un poco más sobre la forma en que me acerque a las artes…que a diferencia de algunas personas, no fue por tener un padre músico o una mamá maestra, ni por encontrar en la escuela un maestro que me hablara de la historia del arte o nos mostrara técnicas artísticas, muy por el contrario en la escuela nunca tuve un acercamiento a las “artes plásticas”, ni tengo los padres que describí́ anteriormente, pero sí nací́ en una familia con un potencial creativo increíble y hubiera querido decir eso, contar que papá construye casas y que eso me enseñó a sentir que puedo hacer cada cosa que aparece en mi cabeza, también quería contar que mamá es tejedora y que eso no solo pasa por sus manos, ella teje la vida misma, y eso me parece una metodología para habitar

…nos permitió́ conocer un poco de la esencia de cada uno, que conecto de muchas formas con la mía, pero seguramente no solo con la mía, lo personal, lo individual, siempre tiene una conexión con lo colectivo, porque somos ante todo seres sociales y ahí́ está la mayor fuerza del ejercicio…

el potencial está en esas conexiones que se dan al conocer la historia de otro y sentir que no es ajena a la propia, por el contrario, estamos conectados por muchos elementos que nos hacen comunes

 

pude verlos sin el afán propio de la maestríadetuvimos el tiempo para reconocerlos, que es lo mínimo que uno debería hacer cuando entra en un espacio de formación.

 

Saray: …tuve crisis mientras pensaba en que mostrar en mi mediabiografía, no sabía muy bien qué decir o qué mostrar, entonces, al pensar en mostrar quién soy, decidí́ de verdad mostrar quien soy…Se puede decir que sentí́ el aura de cada unx, sentí́ su discurso y me metí́ por un segundo en cada cosmovisión. 

También valoro mucho la valentía que tuvieron algunos de exponer formas que pudieron doler o que fueron parte de un momento fuerte en la vida, pues allí́ están las verdaderas lecciones y aprendizajes, las crisis, que nos hacen quienes somos. 

…fue muy lindo sentir la energía que formamos entre todxs al observar cada muestra desde el respeto y la empatía y por qué no decirlo, darnos cuenta que no estamos solxs lxs sentimentales y sensibles. 

Juanita Manjarrés: (eternos mediadores)

La sensibilidad de nosotros los humanos no conoce nacionalidad o campos de saber, simplemente en su naturalidad transita, recordándonos más lo que nos vincula, que, lo que nos divide, desde Argentina, hasta Chile, desde la poesía hasta el bordado, encuentros entre la extraversión y la prudencia, reserva de lo privado, sagrado. 

Aunque nunca nos vimos, ahora nos reconocemos, a pesar de no tener mismos campos de estudio e incluso mismos intereses, nos encontramos en el mismo diálogo, entre nosotros, el entorno y las visualidades presentadas en diferentes formas. 

Desde el cuerpo hasta algo externo, ajeno, podemos lograr vernos en los demás, sentirnos representados, reflejados, sentir el llamado de lo que nos hace compartir el espacio educativo, un espacio de construcción, de apoyo, donde todos estamos en constante aprendizaje. Aunque nunca se haya estado en un aula en la posición de docente, ahora estamos en contextos donde hay un aula expandida, ahora el aula se encuentra en las calles, en los espacios populares, culturales, cinéfilos, rurales, colectivos, barriales, tecnológicos, invisibles, familiares. 

Agradezco poder pertenecer a un espacio que no es estático, que es ingrávido ante la gravedad del sistema que nos ahoga diariamente, ya que a veces resta con detenernos y reflexionar ¿Por qué́ estamos aquí́? en este mundo a veces caótico, con tantas posibilidades artísticas e investigativas, que logran conectarnos, donde a veces todo parece supervivencia individual y sistematizado sin mediación alguna.


Sofía

...un verdadero convivio teatral, entendido como un momento de arte aurático y no reproductible… la energía creada por el grupo generó un acontecimiento lleno de interacciones, co-cuidado y alegría y se tejieron redes de aprendizaje entre personas relacionadas al ámbito cultural, un poco cercano a lo que pretende la Universidad del futuro

 


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lunes, 13 de mayo de 2024

3 ideas para pensar la educación del futuro

1. Necesitamos repensar y redistribuir no solo la riqueza sino también el estatus. En las últimas décadas le hemos dado muy altas valoraciones a los famosos, los influencer, a la gente de la farándula y rica, aquellos que tienen más likes y también valoramos de sobremanera a las personas educadas, con el deterioro y desmedro por aquellas personas que tienen otras aptitudes y desarrollan labores como las de la crianza, el cuidado, las empáticas, la que hacen los mediadores, enfermeras, educadoras, sabedores, campesinos, chamanes y los que se mueven entre habilidades artesanales, siendo muchas veces éstas actividades poco reconocidas y muy mal pagas. La educación además de apelar a la justicia cognitiva que tanto se habla en el Sur-Global, debe ensamblar y re-enmarcar de nuevo lo que hacemos con la cabeza, las manos y el corazón y darle un lugar especial y protagónico en la cultura, las instituciones y en la vida cotidiana.

2. Celebro mucho que más personas puedan participar en los procesos educativos formales. No obstante, una pregunta que casi nunca nos hacemos, es que ante la coyuntura de sobreproducción de profesionales, y a que muchos después de salir no consiguen empleos, esta crisis de las expectativas y desilusiones, nos vuelca a reimaginar y rediseñar todo el proceso educativo (pensarlo más allá de los procesos de escolarización): no podemos seguir exclusivamente la ruta de formar personas para el trabajo, solo unidas por edades y disciplinas de conocimiento, la obediencia y el rigor, ni tampoco en reducir la educación a la obligatoriedad por los contenidos, a contribuir a mayores grados de inteligencia, menos en tiempos de popularización de la IA que nos puede llevar a valorar otros campos, como la ética, la responsabilidad política, la inteligencia emocional, lo espiritual y la valoración y presencia de las inteligencias no computables, la toma de decisiones en situaciones de complejidad y a valorar otras formas de aprender y conocer.

3. Uno de los desafíos de la educación es crear inteligencia colectiva, materializada en  conformar equipos que trabajen juntos abordando problemas relevantes, personas que estén capacitadas para liderar procesos, mediar conflictos, emprender trabajos sociales y de cuidados, colectividades que definan las preguntas correctas, que sintonicen sobre lo qué es importante en determinado contexto y con una capacidad de comprender y colaborar en nuevas escalas; también volver a articular el cuerpo, el movimiento, lo emocional y la destreza de habilidades manuales que nos permitan ser muy recursivos en la cotidianidad y más soberanos en nuestras casas y territorios. La educación actual asociada a las lógicas del conocimiento formal y disciplinar, nos ha dejado muy precarios en las habilidades manuales y empáticas que nos sirven en la cotidianidad y en la salud de nuestras relaciones, nos ha dejado con dificultades para construir comunidades y ampliar los diálogos intergeneracionales, para pensar el presente e imaginar futuros en escala próxima y local y es por esto que la educación en todos los niveles debe ajustarse a estas necesidades y exigencias  de nuestro tiempo.


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sábado, 9 de marzo de 2024

Conversación sobre los suicidios

El suicidio, a pesar de que parece ser un asunto genuinamente humano, muy cotidiano en la cultura actual y en donde muchos de nosotros hemos conocido casos cercanos (ya sea en la cultura popular, amigos o dentro de la propia familia), es un tema que resulta incómodo y difícil de hablar y digerir. Al intentar hacerlo, es muy notable observar cómo algunos optan por salir rápido y cambiar de tema, otros arrugan la cara o impugnan asuntos morales y religiosos, diciendo que no tenemos libertad para esto o que la vida es sagrada; he visto también que algunas personas intentan como una salida rápida buscar un chivo expiatorio a quien culpar, otros ponen el foco en la salud mental, en los aspectos biológicos y otro conjunto de personas lo relacionan con variables sociales. Sea como sea, y sabiendo que en todas estas perspectivas hay algo de verdad, hablar sobre el suicidio, el acto del ser humano que prefiere morir a vivir es algo duro, genera muchas reacciones y un tema que no está exento de simplificaciones.

El caso reciente de 3 suicidios de estudiantes en la Universidad Pedagógica Nacional, me ha invitado a interrumpir los contenidos académicos y abordar el tema con diferentes personas, con el fin de abrir espacios para comprender con mayor profundidad y más perspectivas nuestros sentimientos y pensamientos al respecto y un acercamiento a nuestra propia vida y también a nuestras muertes.

La ruta de la conversación sobre la muerte voluntaria, nos abre a  explorar cómo es nuestra conexión con la negatividad y el absurdo, la relación con la pérdida, la tragedia, la desilusión y la finitud. Creo yo que hablar del suicidio además de una invitación a la vulnerabilidad, permite mirarnos a nosotros mismos de maneras sinceras y con mayor intimidad con nuestros dolores, hablar de nuestros límites, fallas y consuelos y de cómo nos encerramos a veces con nuestras propias ideas. 

En este encuentro quiero invitarlos a pensar en qué momentos la vida pierde su intensidad y su brillo,…. ¿Cuándo las situaciones de la vida nos desbordan, nos vemos frustrados y con brutal pérdida de significado? ¿Cómo lidiamos con este bache, con el absurdo de la vida… con lo que no encaja con nuestra perspectiva de ver el mundo? La pregunta por el suicidio quizá nos lleva a preguntarnos sobre cómo lidiamos con nuestras limitaciones, con nuestras oscuridades, porque hablar del buen vivir sin hablar del buen morir, es una historia incompleta.

Nos reunimos entonces en este episodio de la universidad del futuro a pensar temas complejos y paradojales con mayor honestidad, a fortalecer la amistad y una invitación a lidiar con lo que más nos cuesta lidiar: nuestra propia muerte. Hoy nos convoca la pregunta por los suicidios… hay muchos acontecimientos de nuestra historia reciente que están por digerir, muchas historias por contar, hay necesidad de mayor conexión, lazo social y empatía… una exigencia de salud pública de hacer nuestros duelos, cerrar nuestros ciclos de vida/muerte, honrar y llorar nuestras propias muertes….hay cosas que solo aprendemos cuando sentimos intimidad con nuestra propia finitud…. 

La pregunta por los suicidios parece ser un gran koan que necesitamos abordar… ¿qué significa vivir y morir, cómo nos relacionamos con nuestra finitud?….en qué momentos vale la pena vivir o morir? ¿Estamos listos para morir? ¿Con quién contamos y a qué comunidades podemos llevar nuestros dolores y desdichas? ¿Siendo la sensibilidad una potencia y un rasgo de muchos artistas, cuándo esta se vuelve contra nosotros? ¿Cómo lidiar con la desigualdad emocional, en la que lo que para unas personas es una tragedia, para otros es una circunstancia manejable? ¿Cómo ayudarnos a co-regular nuestros sistemas nerviosos? ¿En qué circunstancia optar por una muerte voluntaria es un acto de libertad y de coraje? ¿será lo desconectados que estamos de los demás, lo anestesiados, vivimos a menudo como máquinas, una causa de que este aumento de suicidios sea cada vez más alarmante? Habrán formas dignas de morir? Cuáles son los antídotos internos y ritualísticos para elaborar los dolores más profundos… qué papel juega el humor, la comunidad, la imaginación,…?  Qué patrones de trascendencia hay en las culturas?

¿A qué creen qué se debe el movimiento ascendente de los suicidios en nuestra cultura actual, especialmente entre jóvenes? ¿Cuánto influyen los medios y redes sociales, la crisis social y económica y los efectos pos-pandémicos? ¿en qué medida un suicidio puede ser un acto de liberación y cuándo un acto de venganza contra el sufrimiento, las desdichas, exclusiones interpuestas por la familia y la sociedad que nos ha humillado?

La pregunta por el suicidio (y en general por la muerte) es una invitación a la vulnerabilidad radical… una posibilidad para ponernos en el lugar del otro, a compartir nuestras notas necrológicas de muerte… si pudiéramos escribir nuestra última nota, qué diríamos…. ¿cómo sería nuestra escritura necrológica… qué diríamos de nuestra vida en el momento último, justo antes de morir?

Este intento de comprensión me ha hecho leer los Apuntes sobre el suicidio (2022) del filósofo británico Simon Critchley donde abre un espacio para reflexionar sobre el suicidio y ampliar el léxico de dicha reflexión. Por el texto trasuntan autores como Sócrates, Radicati, Hume, Durkheim, Albert Camus, Virginia Wolf, Jean Ámery, Edouard Levé, dialoga con las notas dejadas por algunos suicidas y va instalando paradojas y polémicas muy propio del acto filosófico… llegando a decir, que las notas son un “intento de entablar una comunicación,…el suicida no quiere morir solo, sino en compañía de una o más personas, a quienes la nota va dirigida…. "¿Por qué no intentar una mínima conversión que nos aleje de la autoaversión que nos lacera y paraliza aproximándonos en cambio hacia una posible versión alternativa de nosotros mismos?".

Con el sociólogo Durkheim, en su estudio sobre el suicidio, comprendemos que todos los suicidas no están locos…que hay diferentes tipos, las causas motivacionales varían - desde el engaño, la desilusión, la depresión, la enfermedad, la miseria, la vergüenza, la desconexión con los demás, amores no correspondidos - pasando por un tipo de suicidios altruistas que se refieren a personas que entregan su vida por una causa, una idea…como los activistas que se inmolan, los soldados que se entregan a una causa o aquellos que haciendo huelga de hambre terminan muertos por inanición.

El número alarmante de casos de suicidios demuestra una paradoja de nuestro tiempo: muchos avances en términos materiales, científicos y tecnológicos, pero también un aumento de trastornos de ánimo, complejidades existenciales y una pérdida creciente de sentido y significado de la vida. 

Después de leer el libro de Critchley me surgen más preguntas que respuestas…en vez de reflexionar sobre la pérdida de sentido, sobre la depresión y las conductas auto-destructivas, hemos preferido medicalizar a toda la población… cómo cambiar este diagnóstico tan reduccionista y capitalista... Cómo hacer para que en términos políticos podamos contribuir al desarrollo psico-emocional, socio-económico y cultural de la población que le permita más seguridad, buena salud, mejor información y educación y escenarios de reconocimiento y derechos culturales para el despliegue de sus potencialidades?

No quisiera terminar sin dejar de invitarles a abordar estos temas con compasión, a fortalecer las comunidades de amigos y amigas, a conectar y sentir la naturaleza, a fomentar prácticas más lentas de atención y ralentizar la vida, a evitar los círculos viciosos de las humillaciones y ser parte de la cultura de cancelación por redes y de juicios destructivos, a emprender prácticas integrales de vida, a buscar trabajos, hábitos y prácticas significativas, sanar colectivamente los traumas personales y colectivos y sobre todo a ser sinceros con nuestros dolores y sufrimiento.  

En términos políticos, creería pertinente más estímulos para las conexiones sociales, comprometernos con el desarrollo psicológico de la población, aumentar los espacios de aprendizaje, los intercambios abiertos en educación, facilitar espacios institucionales donde no humillen a las personas...esto significaría crear una sociedad decente (Avishai Margalit), espacios más activos de reconocimiento mutuo, valoración social y ampliar los derechos sociales y culturales... mejor redistribución de las riquezas,  renta básica universal y una infraestructura de sistemas educativos, médicos y deportivos más robustos en la sociedad.


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jueves, 29 de febrero de 2024

Ritual de la abundancia (Instalaciones / mediabiografías)

Inspirado en el concepto de mediabiografías de la artista Virginia Villaplana, esta semana facilité un taller donde los estudiantes del seminario: Diálogo de Arte, Ética y Política (Maestría en Arte, Educación y Cultura de la Facultad de Bellas Artes de la UPN), realizaron instalaciones artísticas donde evidenciaron las transformaciones más relevantes de sus vidas. Este ritual de la abundancia, implicó además de humor y creatividad, una post-producción de los archivos íntimos y la manipulación recursiva de objetos, espacios, imágenes, videos, cartas, relatos, música,  vestidos y objetos sagrados.

Lo sagrado en este experimento, hace alusión a que además de acrecentar la atención del grupo, es una actividad que une almas, crea vínculos y empatía, invita abrir el corazón y las tripas y a conocernos con mayor profundidad. También fortalece la confianza dentro el grupo ya que en este se comparten las pasiones, los conectores humanos y no humanos, las transformaciones de la identidad, los arquetipos de la personalidad, las habilidades y talentos y también las dificultades, las tragedias, oscuridades, duelos y pérdidas.

Instalación: Allison Rodríguez

Para este I semestre de 2024 nos tomamos 3 pisos de la Universidad para la instalación de las obras. El recorrido inició en el primer piso con un ambiente muy acogedor creado por Lorena Ortiz, donde se ofrecía un menú variado y delicioso de cafés: café de la curiosidad, de la infancia, café de desagrado, doble expreso de aventuras… En este espacio se podían explorar videojuegos, observar una instalación con Totoro (su juguete favorito), tierras y objetos de distintos países. A continuación pasamos a escuchar el relato emotivo de Helena sobre su pasión por el circo, los viajes realizados por América Latina y en su instalación se hallaban  moños, aros, vestidos, fotos e imágenes de su hija y de algunas personas queridas. 


Instalación: Lorena Ortíz
Instalación: Helena Galeón

Subimos al segundo piso y visitamos 3 ambientes, los primeras dos, de Jeimy Lorena y Yulieth, el primero se exponía mediante un móvil fotos de sus seres cercanos y otra parte acompañado de objetos. Lorena mencionó la influencia inspiradora de un profesor, su pasión por el Rugby y las dificultades y totazos que trae intrínseco la vida; más adelante, caminamos a la instalación de Christian, quien emplazó los íconos de los chacras en el suelo, y dentro de ellos podía uno observar un collage de fotos de su historia personal… de ahí se desplegaban hilos de colores que conectaban con lo que para él es lo más espiritual de su existencia: el RAP (en esta instalación sonaban de fondo sus más recientes producciones musicales). 


Instalación: Vanessa Bustos

En el Altillo,  iniciamos el recorrido con un collage de fotos y objetos entrañables de Diana, donde abrió su corazón y nos contó sobre su tránsito de Caquetá a Bogotá, sus tensiones con familiares y jefes y también su poder de resiliencia. Fue un relato muy emotivo, que al final más que retroalimentarlo con palabras, lo que me surgió fue abrazarla. Pasamos a una esquina donde se encontraba Allison presentando una micro-instalación muy bella donde se hallaban 2 baúles pequeños con imágenes y la proyección casera de imágenes con acetatos. Diego, ilustrador y grafitero, siguió el relato y pasó a contarnos sobre su abuela quién le enseñó a enfrentar los miedos y su pasión desenfrenada por rayar todo lo que se encontraba en el camino. Vino luego Gabriel contándonos su pasión por la música, la literatura (especialmente los escritores Kafka, Hesse, Borges) y la importancia de la familia expandida. Eliana compartió preguntas existenciales, las leyes y prohibiciones familiares, su deseo, el cuerpo, lo espiritualidad y la danza. Vanessa hizo su instalación con una sombrilla pegada al techo y  al ubicarse debajo de ella colgaban algunos objetos importantes de su vida; el relato lo acompañó con un bullerengue y entre los objetos estaba una tortuga tejida, un chumbe, un colibrí de papel, el símbolo del agua y abajo unas semillas esparcidas por el suelo que según ella se le aparecieron de modos azarosos en su vida. Ximena compartió un relato de la infancia con fotos, su mascota, su vínculo con el patinaje y su pasión por la educación infantil.


Ximena Rodríguez

Instalación-juego: Daniel Bustos

Julian Hernández

Instalación-juego: Daniel Bustos

Daniel, un estudiante proveniente del teatro y la improvisación, presentó su instalación-interactiva, conformada por una mesa donde estaba un sombrero, la nariz de payaso, un gorro de lana, un timbre, unas gafas, un IPAD y unas cartas organizadas en hilera donde estaban instrucciones del juego. En un tarjeta  venía la primera instrucción donde invitaba a todos a coger una carta de la mesa. Después de dar la bienvenida, se mencionaron unas reglas y la realización de unas actividades creativas y de improvisación para hacer en parejas en un tiempo establecido. 

Finalizamos este ritual de la abundancia con 4 obras, la primera es la narrativa de Julián, que enfatizó acerca de su linaje familiar, su inquietud por las artes gráficas, la memoria social, el cuidado del territorio y relatos conmovedores caminando al lado de comunidades campesinas e indígenas; la instalación audiovisual de Jorge, un collage sonoro que mezclaba apartes de su banda sonora (el vallenato amalgamado con el poema sinfónico que realizó para su pregrado), la imagen de una camiseta de Iron Maiden y un relato donde afirmaba las artes yendo en contra de lo que opinaba su familia; Andrea nos mostró sus dibujos fantásticos, su gusto por el patinaje y Sergio cerró el evento compartiendo con humor negro su vulnerabilidad y su relación con la pérdida y las dificultades en su vida.

Son muchas cosas que quedan después de este ritual tan fascinante y conmovedor; intuyo que lo que se vivió aquí es la fuente de lo que vendrá, es como un telar en construcción, un acorde luminoso, una manera de crear comunidad y de sentir esperanza; necesitamos escucharnos con más atención y más profundamente y poder así inventar cosas que nos hagan brillar los ojos y nos den muchísimas ganas de vivir.


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