sábado, 4 de septiembre de 2021

Amantes del cine y el teatro

Reseña de 2 películas especialmente recomendadas para los amantes del cine y del teatro y para los que admiran en el séptimo arte, los diálogos y la cotidianidad. Ambos film tienen en común el buen elenco, la ironía sincera, la simplicidad y economía de las locaciones...y que nos llevan a un viaje por la intimidad de la psique (de la vejez y de las mujeres) y por realidades emocionales cercanas que a menudo se ocultan. 

The Father. Una muestra magistral de cine y también una gran adaptación de obra teatral creada por el mismo director: Florián Zeller. Esta película (ópera prima) nos invita a participar y a sentir desde la perspectiva de quien sufre demencia senil, los vaivenes mentales, conflictos y desorientaciones. Una película con temática universal, es decir, que se dirige a todos, actuaciones magistrales y aborda una situación que muchos hemos tenido cerca ante el declive de padres o abuel@s. Cine increíble y compasivo. En iguales proporciones: Bella y trágica. Y como señala el director” quería que The Father, no fuera solo una historia, sino una experiencia, la experiencia para el espectador de perderlo todo, de perder su propio rumbo”...

Igual de teatral que la anterior, es Invisibles (2020), una “park movie”, donde 3 mujeres entrados los 50 años van merodeando y caminando por un bello parque, compartiendo sus vivencias, experiencias personales, miedos y vulnerabilidades. Esta película de Gracia Querejeta (una cineasta que no conocía), nos abre tragicómicamente ante el vértigo de las verdades profundas, la amistad y la desnudez...es un viaje a la psicología de las mujeres, de sus complicidades con la sociedad patriarcal y lo que cierto feminismo combativo obvia y no reconoce. Una película de mujeres, con mucha ironía, humor y políticamente incorrecta. Viendo Invisibles, también recordaba otra gran película con similar temática de Hong Sang Soo, The women who ran (2020), super recomendada. 


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viernes, 3 de septiembre de 2021

Imaginando utopías relativas: destello de intuiciones postpandémicas

Ahora se hace demasiado importante, en clave de educación política y de reconstrucción colectiva planetaria, compartir entre todos las "utopías relativas" que sentimos, intuimos y en las que nos comprometemos juntos a participar. Es el tiempo oportuno para definir cual es el plan maestro, los programas, proyectos, acciones, con quiénes, los cómo, cuándo, qué, para qué, dónde...pintémosla pues....

Es evidente que para muchos de nosotros los últimos dos años han sido difíciles, complejos, dolorosos, emocionantes, reveladores, paradójicos, donde los hábitos cotidianos, formas de trabajar, estudiar, consumir, crear, interactuar y amar, se han visto radicalmente transformados. Una relación con la Vida y la Muerte muy intensa, así como con la alegría y el dolor y con muchos opuestos y ciclos que parecían estar ocultos y en contradicción permanente, pero que hoy, fruto del privilegio de poder parar y contemplar, de la intimidad con las verdades y el silencio, son encarnados en unidad. 

 

En este blog: http://ciberciudadanias.blogspot.com, desde que inició la Pandemia, he venido escribiendo eventualmente un diario como un medio para compartir perplejidades, hallar sentido a lo que iba viviendo, comprendiendo y aconteciendo. Textos que son una extensión de mis etnografías húmedas, relatos cortos, azarosos y resbalosos de lo que voy imaginando, leyendo y senti-pensando. 

 

Me gustaría compartirte algunas pinceladas, sueños, utopías, tendencias que a futuro, pasada la Pandemia, podrían, con muy buena organización interna, amistad fecunda y algo de post-activismo, asentarse a nivel social. Son una especie de intuiciones, corazonadas, horizontes de posibilidad para conversar, no son la última palabra, a lo mejor, refulgen como destellos y síntesis en clave de ingenuidad informada, algo que posiblemente veremos (o estaría bien para todos ver) en los próximos años: 



Aumento del voluntariado, la enseñanza universal y el altruismo. Incremento de opciones educativas alternativas a la educación formal y el surgimiento de nuevas profesiones y oficios. Una mayor intensidad y pugna en los debates sobre el equilibrio entre la privacidad y las libertades civiles. Mayores interrelaciones entre el estado, la sociedad civil y el mercado. Alza del fervor religioso, tanto de la religión etnocéntrica (aquella que se expresa en las creencias fijas, el gurucentrismo y la evangelización de quienes están obsesionados literalmente con un mito y un enemigo común), como la religión cosmocéntrica, (espiritualidades más abiertas, reconstructivas, planetarias y en conexión con lo humano y no humano). Un mayor descrédito hacia las instituciones, los partidos políticos y la ciencia...esto provocará además de un incremento de la desinformación y el surgimiento de teorías más imaginativas de la conspiración, que la investigación científica se hibride con la ciudadanía, las artes, la ancestralidad, la política global y la espiritualidad.... la pandemia llevará a las personas a reevaluar sus interacciones sociales, haciendo crecer la empatía y conexión por los demás. Una evolución de la intensidad de la amistad, será el incremento de la compasión y luego el resplandor de la telepatía. Los hombres aportarán más al cuidado y trabajo en el hogar y debido al activismo feminista sostenido, habrá una mayor consciencia de la interdependencia entre los géneros, más amplia consciencia de la diversidad sexual, el respeto y la inclusión. El trabajo en casa persistirá pasada la pandemia, y muchas empresas no integrarán a alguien solo por sus títulos obtenidos en la academia, sino por su experiencia, visión, inteligencia interpersonal y por todo aquello que han aprendido por fuera de las instituciones formales.. en el futuro laboral próximo no va gozar de exclusividad los títulos académicos del CV (currículum vitae), la velocidad de aprendizajes, los logros individuales, sino que se mirará la capacidad de curiosidad, asombro, interdisciplinariedad, el pensamiento crítico, así como también la organizada documentación en línea de las experiencias y proyectos, la valoración alta en varias inteligencias y qué tanto puede abordar en equipo problemas complejos, probabilísticos locales y planetarios.  La elección de alguien para un trabajo, no va ser el énfasis en la observación y puntaje de sus logros y éxitos individuales institucionales, sino que será crucial y más valorado lo que una persona ha aprendido, intentado y liderado fuera de las instituciones, en las localidades, en la red, entre sus amigos y en contextos ciudadanos. La educación será híbrida, es decir, virtual y presencial, y con un enfoque más centrado en proyectos territoriales con consciencia global. El turismo extractivo disminuirá y comenzará el auge del turismo comunitario sostenible. La economía entrará en recesión y habrá más recortes de gasto para cultura y educación, desempleos de muchas profesiones y oficios y también habrá el surgimiento de criptomonedas, monedas sociales complementarias, mayor consciencia del ahorro y mejores inversiones orientadas al buen vivir. Es probable que el sector de la construcción aumente, mayoritariamente la construcción de casas y ecoaldeas en zonas rurales, así como mejores espacios públicos urbanos para compartir y disfrutar en familia. Las licencias de maternidad y paternidad se ampliarán, la opción del aborto y eutanasia será legal  y el horario laboral se flexibilizará, disminuyendo las horas de trabajo. Incluso habrá más valorización de los trabajos de cuidados. Las oleadas migratorias serán incriminadas y resistidas por las políticas públicas globales, aunque en otros casos habrán nuevas voces y perspectivas sobre la convivencia y la inclusión. Nadie será ilegal. Habrá un surgimiento de plataformas políticas nacionales y trasnacionales nuevas, que emergen de los (ciber)ciudadanos y una democracia más directa y co-creada por muchos. Habrá una mayor consciencia de la primera infancia y de la vejez y de lo que ambos grupos etáreos puede aportar al bienestar y sabiduría de la sociedad. Todas las personas aprenderán a tocar un instrumento musical. Se modificarán muchos rituales de la vida cotidiana, las fiestas familiares, encuentros, celebraciones y los cumpleaños tendrán un componente más regenerativo y consciente. Los índices de estrés postraumático se elevarán, y la salud mental se volverá una prioridad para toda la sociedad. Vendrán nuevas pandemias y plagas debido a la deforestación, extractivismo salvaje y malas prácticas en relación con mercados de animales y extinción de ecosistemas. El clima aumentará y habrá algunos colapsos en los territorios y escasez de bienes comunes. La renta básica universal y la atención médica para todos será un derecho efectivo de cada ser humano. Los impuestos a la acumulación excesiva de riquezas y a los grandes usurpadores de bienes comunales será una realidad con el fin de hacer un fondo de los comunes en todos los países. Habrá un año sabático (cada 10 años) para las personas adultas mayores  de 35 años junto con la oferta de espacios educativos cosmopolitas y de transformación personal y de acción colectiva donde puedan las personas interactuar con otros para fortalecer sus sueños, tramitar traumas e iniciar nuevos proyectos. Los eventos deportivos, conciertos y fiestas aumentarán, vendrán épocas de mucha interacción social. Incluso podría aumentar la tasa de natalidad...las relaciones de pareja con buenos cimientos se mantendrán y seguirán creciendo y las que estén agrietadas y rotas, colapsarán. También es posible que de los amores líquidos, pasemos a compromisos más fecundos, amores conscientes y el viaje con compañeros del alma. Fortalecimiento de la amistad, que es en efecto el verdadero poliamor. Podrán también venir, pasada la pandemia, innovaciones tecnológicas y sociales de gran alcance y escala. El arte y la cultura perderán un poco el narcisismo, la competencia y la insularidad, y se implicarán en el maridaje del trabajo interior y el cambio social. También veremos un arte con mayor despliegue de consciencia global, abordando problemáticas que nos conciernen a todos, mayor fervor de las literaturas utópicas, el solarpunk, novelas con mayor presencia de un activismo científico, más informadas interdisciplinariamente, integración de lo no humano, y lo espiritual y evolución de universos y narrativas mitológicas de ciencia ficción. Vendrá una oleada del realismo mágico en todas las áreas de conocimiento, igualmente vendrán las terapias con psicodélicos, psilocibina, marihuana, LCD, ayahuasca, entre otros. Mayor consciencia de los estados de consciencia y paralelamente a esto, la integración de prácticas para el cuerpo físico y el cuerpo sutil, mayor despliegue en los territorios del yoga, la atención plena, el deporte, la contemplación, rituales de conversación entre amigos, la crianza compartida, la cocina y la sexualidad consciente, la agricultura familiar, las caminatas y el cuidado y contacto con ecosistemas naturales. También habrá mayor consciencia de los ciclos de Vida y Muerte y de las implicaciones de nuestros consumos, de la huella sutil y material que dejamos a las futuras generaciones. Cada año que pasa, tendremos la fortuna con nuestros seres queridos y red de amigos de hacer la Minga para  cultivar árboles y alimentos en nuestros vecindarios y comunidades. Habrá una mejor intimidad con los sueños, el mundo sutil y las realidades alternativas al mundo que vemos con los sentidos, asimismo, vendrá el surgimiento de los viajes interdimensionales y espirituales. Es más probable en estos tiempos donde el sufrimiento, el dolor, la enfermedad, las crisis sistémicas y los duelos están a flor de piel, en una escala planetaria, que nos abramos con mayor facilidad y generosidad a compartir con otros nuestros miedos, inseguridades y vulnerabilidades. Cada tanto, las parejas, familias, amigos y colegas en espacios laborales, a partir de estas contingencias críticas, abrirán los corazones y los poros para la limpieza, la sanación, (integración), la mejora de la inteligencia emocional, tramitar los dolores más profundos, expandir la ayuda mutua, la gratitud y la compasión... resetear y actualizar el sistema de pensamiento (la metáfora, el mito, la cosmovisión y la utopía) y restablecer las prioridades de la acción individual y colectiva. Se conocerán muchas más verdades acerca del conflicto mundial, de los monopolios, de la guerra y conflicto armado y se iniciarán procesos de verdad, restitución y regeneración para el conjunto de la sociedad. La inteligencia artificial será puesta para las mejoras de la salud, la movilidad, el altruismo y la buena vecindad. Habrá un impulso de la ciencia ciudadana y de redes de acción local con consciencia sistémica y global. La justicia penal se desarrollará mucho más, será más efectiva, de matriz más restaurativa y se penalizarán los ecocidios, impuestos a los extractivismos desmesurados, y la obligación a una mayor reciprocidad de los negocios y empresas. El capitalismo consciente, negocios que aportan a la salud, bienestar de todos los actores implicados, tendrá un realce, y las empresas que solo piensan en maximizar beneficios y sólo pensando en sus ganancias disminuirá su consumo. Se obligará a todas las empresas el etiquetado de productos sostenibles, que permitirá ver por códigos QR, toda la información relacionada con el producto, sus proveedores, materia prima, el trato justo con todos trabajadores y toda la cadena de implicados y aporte al cuidado de la comunidad y de los bienes comunes..

 

 

 

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miércoles, 4 de agosto de 2021

Anécdotas tragicómicas. (III PARTE)

Terminábamos la II parte comentando la importancia de la buena vecindad. Las buenas noticias son que a partir de la organización de la comunidad y de algunas solicitudes previas, hemos logrado apoyo de la Alcaldía de Choachí (para diciembre-enero), tiempo de verano, para el arreglo de la carretera; también se realizó hace unas semanas atrás una Minga con los vecinos para limpieza del barro de las partes críticas de la vía y hemos colaborado en apoyos mutuos con vecinos transportando cosechas de tomate de árbol. No obstante, no faltan las tensiones y los temperamentos dominantes e impulsivos de algunos de los habitantes (yo mismo me he visto sucumbir ante la ira desbocada), pero el propósito es mantener la cordialidad y fomentar las buenas relaciones con todo y todos.

Aún cuando son muchas las emociones sublimes y a su vez incalculables los aprendizajes que se derivan de la construcción de la casa, también van de la mano las tensiones, las dificultades, las emociones densas, el estrés, las ansiedades, el cansancio, los dolores, cayos, cortadas, machucadas y el  agotamiento físico, de querer estar después de una larga jornada, “cinco minuticos más en la cama, cinco minutos más”, como canta Marinah (la maravillosa cantante de Ojos de Brujo)...curiosamente mientras escribo, caigo en cuenta de que tengo puesta la camiseta serigrafiada con su imagen, que me hice de ella en Barcelona hace más de 13 años y que aún sigue intacta, igual que su encantadora música.

Confieso que quisiera irme ya a descansar, pero igualmente me atrae también este momento y la posibilidad relajante después de días de tanta acción, de hacer aflorar la escritura, seguir hilando la experiencia, la 3a fase de la construcción (fase de terminado de montaje de techos y acabados); hace una noche silenciosa plena, donde la luna llena coquetea con su velo amarillo entre follajes y donde la bruma de las nubes se ha disuelto marcando la silueta de la montaña, en un susurro anticipatorio de nuevos días que abren nuevas añoranzas y desafíos.

Como contaba en la anterior entrega, hacer una casa en una montaña alejada de la ciudad, en una zona rural que tiene dificultades de acceso, un camino real antiguo que no se interviene desde hace décadas y que cuenta con mucha humedad, precaria canalización de las aguas de escorrentía, poca iluminación y ventilación, es todo un reto la subida de materiales. Después de subir y bajar muchísimas veces, he encontrado la manera de sortear las dificultades, aún cuando vuelvo y reitero, lo más efectivo ha sido el apoyo de todo el equipo en cualquier situación complicada. Creo que puedo ya participar como actor o quizá de extra en películas de acción, ya el curso lo he completado, me he graduado, subiendo casi el 90% de los materiales, no tengo idea de cuántas horas he reptado en la montaña. Quien quiera estar en el curso que de señales de humo, que estaré en la jugada. Algunos aseguran que he alcanzado las 6 estrellas, otros dicen que ya no soy Topiño sino el mismísimo Michelin.


Pero no nos vayamos por las ramas y por lo caminos, más bien, hablemos de nuestra gata, Violeta, (también conocida como Viole, Achévez, Tita-humberta, Chepes, de-Violetica, del-bebé, tíachepes, trelbebé)  una integrante más de la familia, de la que poco hemos contado sus aventuras. El primer día que empezó la construcción, nos la trajimos, pensando que nos iba extrañar, que no se iba alimentar bien y dado que planeábamos estar más de un mes en la construcción de la casa, optamos por venirnos e integrarla a la Minga. 

He de contar que son muchos los rituales que uno crea y aprende en los espacios cotidianos con sus mascotas; uno que me gustaría contarles, es el instante cuando me levanto de la cama y voy de camino a la ducha… Violeta, la gatica negra hermosa, que Iara María trajo una tarde en un cajita de cartón de su colegio cuando estaba en su último año de primaria en la EPE, avanza primero, guiándome al lugar donde está su comida, como tendiendo un tapete rojo invisible…ella siempre llega primero. Le doy un poco de comida, cierro la puerta del cuarto de baño y me meto a bañar. Al momento de secarme, ella está al frente de la ducha sentada, mirándome perpendicularmente, al ver como me seco todo el cuerpo, da regularmente dos o tres pasos, hace un movimiento de estiramiento de yoga, algo así como la postura de perro boca abajo, se acerca y salta hacia a mí para que le ponga una cuantas goticas de agua en su cuello, allí es cuando agita su cuerpo, se espabila y se dispone a desayunar. A veces, al final de la ceremonia, opto por sentarme junto a ella, mimarla, siento que igual que a nosotros, nos gusta comer acompañados.

El primer día fue muy difícil para ella, es la primera vez que nuestra gata sale fuera de la casa. Las pocas veces que lo ha hecho, ha sido menos de una hora y de visita corta al veterinario, pero esta vez, evidentemente ha sido su viaje más extenso. Cuando salimos hace un mes, en la mañana con todo el combo de trabajadores  desde nuestra casa en el Barrio Armenia, en el carro mientras la cargábamos, a la altura del Marqués del Once, se hizo popó, estaba muy asustada y con incertidumbre y miedo, y cuando llegamos a la finca, estuvo encerrada en la habitación debajo de la cama una semana. Solo salía cuando estaba con nosotros a oscuras en la cama y allí se disponía a comer algunas pepitas, la comida de salmón húmeda y blandita que es la que más le gusta. 

Pasado este tiempo y después de mapear los sonidos, las voces del campo y también de gente desconocida que integraba su nuevo entorno, asomó una noche, mientras todos cenábamos, mostrando sus dos ojitos verdes por la puerta, como si ahí estuvieran los límites de lo conocido y dando la aquiescencia y muy circunspecta se presentó. Ya el fin de semana que estuvimos solos (María José y Yo), Violeta salió a tomar unos rayitos del sol, a cazar insectos, comer pasto y a mirar con sigilo cómo descansan las vacas. Ahora está arrunchada en mis piernas, se levanta al menor sonido en el tejado, todo le atrae, la vida en el campo, viendo cómo escribo su historia y me hace unos guiños como de querer salir a encontrarse con la fauna y flora nocturna. Pero no lo hago y espero. La miro y ella sigue dándome motivos para seguir escribiendo. He intentado grabarla, pero cuando lo hago se queda inmóvil, al acecho, a la expectativa. He visto cómo anda con su cola aplanada y su mirada cómo difiere cuando está en un lugar seguro y conocido y en otro que es nuevo para ella. Al verla explorar, pienso en los aprendizajes tempranos de los bebés y del tan aclamado y necesario apego seguro.

En estos 23 días de obra, solo dos días ha habido pleno sol, el 20 de julio, el día “de la independencia”, donde por cierto, hubo marchas en todo el país, y paradójicamente, un gobierno (como portavoz el presidente) instalando el nuevo periodo del congreso diciendo muchas mentiras, hablando de un país que no existe; y el otro día soleado fue el 25 de julio, en el que tuvimos una tarde espléndida, nos acompañó Patricia, la Mamá de María José, Iara María con una amiga que conoció en su estadía en San Diego.

Pero había prometido hablar de las dificultades, los instantes de peligro y alguna que otra peripecia riesgosa y tragicómica. Aquí van algunas.

  •        Cuando íbamos en el carro con más de 1mt de mixto y quedamos en la falda y curva más difícil de la vereda con las dos llantas levantadas. Alberto, quien me acompañaba, se baja preocupado y me dice que frene de inmediato, pongo el freno de pie rápidamente, él se baja rápido y descarga peso para quedar de nuevo estable sobre la carretera y poder seguir nuestro camino. 
  •        Después de construir un dispositivo hechizo, low-tech, soldado a la camioneta con piezas de metal con el fin de subir techos, pisos y drywall, nos disponíamos con la mejor intención a empezar a subir los materiales, no llevábamos más de 500 metros en la carretera destapada, cuando toda la estructura se despegó, rompiéndose las uniones soldadas. Nos miramos todos con angustia y perplejidad, después de una inversión onerosay saber que finalmente todo colapsó. Nos miramos y sabiendo lo delicado que es el drywall, decidimos empezar a subir las placas de a 4 o 5 máximo.
  •       Otro día, de noche y cargado a tope, y en una carretera escarpada, inclinada y llena de barro, mientras más aceleraba más cerca quedaba a un barranco; llegado al límite, mientras unos subían al carro con gato yo con una linterna de cabeza, me dispuse con una pala a romper piedra de la ladera para ponerle a cada una de las llantas y así poder arrancar.
  •        Otra vez mientras subíamos de noche las vigas IPE y los perfiles, sentí que estos iban a romper el techo de la camioneta y perforar la lámina. Subí muy preocupado, cuando menos pienso, veo una luz, luego unas manos, y cuando enfoco encuentro un cuerpo flotando adelante, era Estiven, colgado y aferrado en la punta de los metales, sosteniéndose como una araña para hacer contrapeso y hacer que el impacto aminorara. Esta acción, junto con la subida a la copa de un pino con el fin de tumbar ramas y a amarrarlo previo al derribo, fue una de las proezas más asombrosas y angustiantes.
  • Otro día subiendo costales de cemento, a Alberto se le entró mucho polvo dentro de la oreja, en la noche contaba con tono de preocupación, que escuchaba lejos como cuentos de ultratumba, como si estuviera dentro de un hueco profundo. Otra escena que me dejo frío, sacando el carro de un pantano, al hacer fuerza quedaron sus dedos machucados entre una estaca con alambre de púa y el peso de la camioneta. Inmediatamente frené. Este fue un susto tremendo, quedé mareado.
  •       Después de comprar las placas en Soacha y ya cansados, elegimos una ruta alterna, que aún cuando era más larga, se podía andar, ya que la vía principal para el ingreso a Bogotá por el sur es bastante tediosa. Andamos conduciendo perdidos por las montañas de Soacha, una zona donde abunda la extracción indiscriminada de materiales para construcción y empezamos a dar vueltas por recovecos, pensando que estábamos acortando camino; después de andar y de dar vueltas por unos barrios e invasiones que se veían bastante peligrosas y donde de algunos garajes miraban algunas personas vigilantes, mirándonos como sospechosos, encontramos caminando a un hombre joven que tenía una mirada penetrante, vestido deportivo, auriculares y con zapatos blancos relucientes…. tonces qué mi perrito, le dice uno de los trabajadores que me acompañaban, cómo hago para llegar a Potosí, mi ñero…el hombre que caminaba, hace unos movimientos como los del chavo cuando le da la chiripiorca, se acerca bastante a la ventana, mira fijamente a Alberto por la venta, él aleja el celular, en el cual minutos antes, buscábamos sin algún resultado, orientación por internet y le dice mi perro, señalando con la mano derecha las indicaciones. Al arrancar, el hombre dice, que si lo llevamos, Alberto dice rotundamente que no… yo acelero y después él se arrepiente y dice, camine pues, móntese móntese de una… salta a la camioneta, como en escena de película de acción y entra mi preocupación de que viéndonos perdidos pueda hacernos daño o avisarles a otros que estamos perdidos… yo guardo silencio y me preocupo, trato de ocultar mi angustia, pero afortunadamente a los 10 minutos chifla duro, le da golpes duro al carro y dice, paren aquí…el hombre salta, y yo intento acelerar, pero al ver al hombre correr hacia nosotros y siendo la carretera muy difícil para acelerar cargados, bajo la velocidad y chocan los puños en sentido de agradecimiento, en la wena ñero.



 
 Otras a
nécdotas de la obra ( a modo bonus track):

  •        Una vez en una Minga de Limpieza de barro y puesta de piedra en la carretera, dice uno de los trabajadores: vengan y rompemos esta piedra, señalando el camino de los muros de predios vecinos para ponerlos como recebo en la carretera. Los trabajadores que nos colaboran en la finca, señalan rotundamente, ni se le ocurra
  •       Ahora llevo más de un mes en que no leo nada, acostumbrado a leer como mínimo 2 horas diarias, mis lecturas ahora son los siguientes listados, a veces los repaso antes de acostarme: 2 discos tungsteno continuo, 4 brocas ¼, 10 tubos eléctricos, 1 caja de supermástik, 2 cajas de puntillas, 2 cinta manto, 1 caneca de emulsión, 100 ladrillos, 1 cinta filo, 8 tejas, 1 bulto de yeso, 50 amarres para teja, 1 tijera de lámina, 8 bultos de cemento, 8 bultos de arena, 80 bloquelones, 2 tubos de silicona, 40 tornillos brocados…
  •       Una de las noches, en la habitación contigua, donde dormían los trabajadores, escucho en la madrugada un monólogo largo, en donde parecía discutirse en un tono alto y enfático; lo curioso, es que quien hablaba preguntaba y respondía al tiempo, combinado con una sarta de expresiones enfáticas, de “gorronea” pa arriba. Yo asustado me preocupé…abrí los ojos aunque al rato me tranquilicé…Al otro día hablando con él, pregunté, pero él me decía que siempre va por adelante, pensando lo que viene, así que cuando está en obra y está exhausto, en la noche ronca y habla muchísimo, definiendo en sueños lo que necesita que pase al día siguiente. Al contarle a Jenny, su esposa, corroboramos y señaló: ése no puede esconder secretos.
  •        Dylan, un niño campesino de 10 años, quien es el hijo de John, el cuidador de la finca, después de convivir una semana con los trabajadores, en el momento de despedirse de su papá, le va diciendo, en la wena cucho…todos nos morimos de la risa.
  •        Los trabajadores interpelándonos con asombro en una de las primeras comidas: ¿Ustedes desayunan esto? El desayuno era chocolate arepa, una pequeña porción de huevo y fruta. Y cuando nos contaron lo que les gustaba, precisaban más porción y siempre que no falte el arroz, el calentao, tajadas, huevo, arepa, sopa; ellos se emocionaron mucho cuando cocinó Jenny (la esposa de Alberto), les daba más cantidad y una sazón que a ellos les fascinaba, también siempre en las mañanas caldo menudencias, en el almuerzo, corazón y carne frita, sonrisa sudada, frijoles y los papeles se invirtieron, ahora éramos nosotros los asombrados, para mí, al no alcanzar a gastar toda esa energía ya empezaba yo en pocos días a engordarme.

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martes, 20 de julio de 2021

11 años celebrando la vida juntos

Han sido 11 años maravillosos compartiendo la vida juntos, y lo que hemos aprendido, viene tejido con la confianza, el respeto, el asombro, el humor, el canto, el arte, la educación, el riesgo, el olor a bosque, en bailes de colores, tréboles de 4 hojas, caminando por las riberas de los ríos, honrando la dignidad de las personas y los territorios, avistando y contemplando la naturaleza interna y viajando por geografías imaginarias y tropicales, ungidos con la fuerza del perdón, asumiendo la responsabilidad en el conflicto y restaurando la conexión cuando hay problemas en la relación: con la tectónica sutil abierta de nuestros corazones encendidos. 


Hemos aprendido a escucharnos, a mimarnos, a estar presentes, a disfrutarnos plenamente, a trabajar e inspirarnos mutuamente, a ser conscientes de nuestras limitaciones y equivocaciones, a soltar pesos innecesarios, a reimaginar a cada instante nuestras vidas y algo muy crucial, a cómo encender en cada situación la belleza de Eros: la sensualidad y la energía creativa; hemos aprendido también a estar acompañados, unidos en el silencio y en la palabra. 


 

Hemos construido susurro tras susurro y con la magia de la inocencia, la Casa de Hadas, en estos momentos en obra el Valle del Amor, más cerca de las estrellas, de la vida comunitaria, de la sensualidad de las montañas y de la frescura del páramo. 


 

Aquí siento más profundo tu infinitud dentro de mí, tus ojos color miel, se desbordan en cauces que endulzan cada mañana. Aquí en el valle del amor somos el aliento burbujeante que derrocha la alegría del estar vivos. Tu sonrisa da vida a todo el universo y tu cuerpo es un manantial que se funde entre senderos salvajes. 



Este amor es infinito, somos poesía en movimiento y seguimos aprendiendo y viajando con el viento.


Feliz cumple-sueños...te amo infinito

(Valle del Amor - 2021)


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jueves, 15 de julio de 2021

Construcción de la casa (II PARTE)

Hoy, después de una semana intensa de trabajo, empezó la 2a parte de la construcción de nuestro Nido de Amor, un territorio colectivo y familiar que ha sido especialmente cuidado por muchos años con entrega y dedicación por Gustavo Salgado (Padre de María José), y en la última década, por Patricia Jiménez (Madre), y donde hemos tenido la fortuna de cuidar semillas, cosechar alimentos, cultivar sueños, afectos, festejos juntos y sobretodo ver germinar y florecer la vida.

 

Fundidos hace más de una semana los cimientos de la casa; después de haber dado el espacio suficiente para que la losa secara y ofrecido al equipo un descanso necesario de tres días, se inició el día de hoy, 15 de julio de 2021, el proceso de armado de los muros prefabricados, la mayoría de ellos reciclados y los restantes comprados a la salida al Sur de Bogotá.

 

El armado se asemeja a un rompecabezas de gran formato. Me pregunto, si tal vez, podría esta técnica constructiva de bajo costo, volverse un juego con implicaciones reales, que pueda ser enseñado a los jóvenes, en la educación media formal e informal, técnica y universitaria, con el fin de tener estas habilidades constructivas y poder hacerse a futuro su casa.

 Y a la par, otro desafío sería ir adquiriendo más consciencia ciudadana para empezar a considerar para todos el derecho a una vivienda justa y digna, el cese de la usura de las inmobiliarias y aunado a una renta básica universal, una posibilidad más expansiva de la redistribución colectiva de la tierra.

Antes de montar los muros, he percibido en varios momentos del día a Alberto - el armador de casas prefabricadas, y con quien se hizo el contacto inicial para la obra - hacer el boceto del plano de la casa a mano alzada una y otra vez en una hoja cuadriculada, con el fin de definir los materiales necesarios y faltantes, tener presente el proceso que se va a realizar, aclarar la lógica constructiva, observar la disposición de los perfiles, uniones, ventanas, techos, puertas, tubería y finalmente, la parte eléctrica. 

He descubierto que Alberto es un ser humano de gran corazón, quien ha desarrollado un talento a partir de la práctica para la arquitectura y posee además, fuerte resiliencia, el tesón de un Atlante y el aspecto desparpajado, callejero e impertinente de un adolescente. Me encantó que en este proyecto estuviera vinculada su familia, su esposa Jenny y su hijo Kevin de 10 años, los cuales están ambos aportando contentos a la obra y que como recalcó él en el almuerzo, nunca habían disfrutado de trabajar juntos. Ahora bien, al ser la persona con quien he ido a comprar la mayoría de veces los materiales a Bogotá, también nos hemos abierto a compartir nuestras historias de vida y acercándonos en nuestras esperanzas, preguntas, emprendimientos y tragedias.

En días pasados, este hombre grandulón y montador, me sorprendió cuando estábamos en la mañana desayunando todos en un andén en una estación de gasolina de chapinero (el desayuno del obrero: gaseosa, pan y salchichón) mientras cambiaban el aceite del motor del carro y le ofreció comida a un mensajero que pasaba por ahí a tanquear en moto, diciendo: papi, quiere comer?... si hay pa uno hay pa todos. El hombre saboreó la comida y agradecido, desayunó con nosotros y al despedirse, guiñó los ojos y chocaron las manos como si fuesen parceros. Toda una lección de apertura y dignidad.


Alberto evidentemente tiene una gran facilidad para conectar con la gente y posee una destreza e inteligencia espacial y muscular enorme. En cada tramo de viaje, hemos conversado de lo que venimos viviendo y soñando y una apertura a conocernos más ampliamente. Quiero al finalizar, apoyarlos en la construcción de una página web y un video promocional, para que fortalezcan, junto con su socio Daniel Matiz (maestro de obra), su propia empresa de construcción, y que este proyecto que están haciendo con nosotros, se convierta posiblemente en la oferta de un modelo de casa piloto que puedan ofrecer en el mercado.

El reto más grande que se ha tenido hasta el momento en la construcción, ha sido sin duda la subida de todo el material hasta el sitio de construcción, en un tiempo muy invernal, la carretera angosta de un solo carril y un nivel de dificultad de conducción muy alto. Sumado a esto, la novedad para mí, de la exigencia física de conducir largas horas consiguiendo todo lo necesario para la obra en los Depósitos y Ferreterías más económicos del sur de la Ciudad y de regreso, superando obstáculos en un camino muy escarpado, faldudo, con piedras altas, lluvia permanente y repleto de barro. 

Nunca había tenido que resolver tantas situaciones (y tan seguido) complicadas... e irlas resolviendo (sin miedo) momento a momento y también ha sido nuevo para mí, los viajes de un lugar a otro, por muchos lugares del Sur de Bogotá y Soacha: barrios de los que antes no sabía nada, tales como Candelaria La Nueva, San Mateo, San Carlos, Patio Bonito, María Paz, Tres Esquinas, el Oasis, Potosí, Ciudadela Sucre, San Nicolás, Los Laches, Matatigres, La Playa, Santa Lucía, el Bronx, Sierra Morena, entre otros

 Frente a la subida de materiales, tengo que reiterar que para mi ha sido maravilloso contar con un equipo fuerte, dispuesto y recursivo, que labora intenso de sol a sol y que acompaña pacientemente la compra de todos los materiales. Esto ha sido esencial y muy inusual en los maestros de obra. También es clave indicar, que nos hemos distribuido muy bien las funciones de acuerdo a las inteligencias y experticias. El equipo me ha enseñado muchas cosas, entre ellas la generosidad, la recursividad, el trabajo bien hecho, la disciplina, el humor, otras formas de vivir y ganarse la vida y he aprendido además de ver mis ignorancias y privilegios, ver mi vida desde otra perspectiva, relativizando muchas verdades que daba por supuestas y valorando otros saberes, corporalidades, inteligencias y estéticas.

Hoy puedo atestiguar, que contar con un equipo firme y hacer el trabajo en Minga, nos hace más valientes, contentos y fuertes a todos. Es una estrategia de ganar-ganar donde todos salimos fortalecidos. Ya no me preocupo, porque sé y siento que cuento con otros que están dispuestos a ayudarme. Cada uno ubicado en el puesto de la cancha, atento a la jugada donde cada uno pueda dar lo mejor de sí. Esta conclusión, es algo que me hace pensar que entre más nutrida y fortalecida sea una comunidad, es decir, entre mejores relaciones tengamos con los demás, mayores serán las posibilidades en diluir el miedo, la duda y fortalecer por ende la seguridad, la confianza, los intercambios y los proyectos comunes. Esto es un descubrimiento con consecuencias educativas y sociales muy fecundas.

 

Por otro lado, la práctica de la conducción intensiva realizada en la última semana, me ha hecho poner en la piel de muchos conductores que realizan este trabajo a diario y el voltaje de realizarlo en una ciudad grandísima, agitada y caótica como Bogotá. Sin embargo, es una realidad, que el ver la materialización de un sueño tan hermoso como el que estamos realizando y viendo un equipo tan comprometido, los miedos individuales se suavizan, y siente uno además del respaldo, la certeza de que, pasada cualquier circunstancia difícil, siempre habrá una solución imaginaria más bella y recursiva, un apoyo incondicional distribuido. Qué hermoso sentir esto.

 

Me gustaría seguir contándoles un poco más sobre la conformación del equipo. Nativos de Choachí, contamos con John, el ayudante y cuidador de la Montaña Compartida, y su hijo Estiven de 15 años, ambos muy colaboradores, fuertes y con conocimiento de la vereda y vecinos. Han vivido buena parte de la vida entre nubes, campesinos, trabajos fuertes de ciudad y de campo y envueltos en la vegetación de sub-páramo. John y Estiven, son seres fuertes, respetuosos y atentos, en varias ocasiones han colaborado con muy buena onda al resolver problemas, en especial, sacar a la camioneta del patinaje chiguano fangoso y la mayoría de veces están en buena disposición a crear las mejores soluciones. Estiven es valiente, una vez lo vi rápidamente reptar por el tronco hasta la copa de un pino alto, con el fin de desbrozar las ramas con una sierra pequeña, previo al derribo. Hemos dado un buen uso a la madera. De los pinos hemos sacado material para formaletas, postes para el parqueadero, pedazos de cortezas para caminos y también quedará buena parte para ser usado como leña. 

Subiendo de Gallinas felices hasta la casa, hay 4 puntos críticos por el camino, que, de ir y venir, los tengo plenamente mapeados. Cierro los ojos, y paso despacio para no afectar el carro por debajo, en otras partes paso rápido, para no encunetarme, esto pasa ya casi a la llegada donde voy danzando como un vals en los surcos movedizos de una capa densa y negra de barro, en un sitio oscuro impenetrable a la luz del sol y esto hace que sea de extremada dificultad, incluso subiendo con la 4x4 con bajo y un buen peso en la parte trasera de la camioneta. Las soluciones que se han intentado cuando hemos quedado patinando, van desde la puesta de arena seca, escombros y en otras ocasiones extremas, zarandear fuertemente el carro, levantar las 4 llantas con gato, para apoyarlas en otros materiales como recebo o tea partida, que proporcionen más agarre a las llantas. 

 

He notado que es muy importante al momento de trabajar en un contexto rural, muy desconocido hasta el momento para nosotros, tener aliados, una red social amplia y la oportunidad de establecer amigos y aliados en la zona, para resolver circunstancias, establecer contactos y apoyarse en ayudas mutuas que en el transcurso de la obra y de la vida compartida cotidiana se vayan necesitando. 

 

Es muy emocionante respecto a lo comunal, saber que ya participamos en una reunión de la vereda, donde nos dimos a conocer y mostramos con nuestra participación y escucha que nos interesa los asuntos comunes a todos, especial y coyunturalmente, el camino real que requiere la atención y a todos actualmente nos preocupa. Para tal fin, mi compañera María José creó un grupo en whatsapp para ir abordando la situación del camino y barajando soluciones colectivas. Aunque existen con algunos vecinos, tensiones intrínsecas por el daño generado por la subida de un tractor y de la frecuencia de uso de la camioneta, es una alegría ver que este encuentro está próximo a darse.

 

 

 

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sábado, 10 de julio de 2021

Crónica de la construcción de nuestra Casa en el Valle del Amor (I PARTE)

Ha sido una semana intensa, hermosa y de mucho aprendizaje. Una de las semanas más bellas de mi vida, unos pocos días e instantes, donde el aprendizaje rezuma y sintetiza años, incluso décadas. El 2 de julio de 2021, iniciamos junto a mi  compañera Maria Jose Salgado y 5 trabajadores más (dos nativos de la vereda y 3 bogotanos: un armador de prefabricados, un maestro de obra y un ayudante), una Minga de construcción de nuestra casa, un sueño fraguado desde hace meses con intenso anhelo (catalizado por la Pandemia actual) en el Valle del Amor, predio que está ubicado en la zona del Oriente de Cundinamarca, específicamente en la Vereda “El Púlpito”, en el Municipio de Choachí, sector más conocido como “El Ruchical”. 

Equipo de Construcción
Después de muchos ires y venires, semanas de producción, de cotizaciones, exploración de sistemas constructivos, entrevistas con carpinteros, obreros, maestros, arquitectos, ingenieros y familiares; después de la siembra de los 40 árboles (ritual que realizamos con amigos en mi cumpleaños número 40) y el desmonte y reciclaje de una casa prefabricada, en la Montaña Compartida y posterior a la visita de proyectos inspiradores y regenerativos realizados por amigos, tales como: Minkalab, Aldea Feliz, Monte Mama y Monte Samai, entre otros; decidimos dar un paso más allá y preparar todo para iniciar obra: intuíamos que necesitábamos integrar de nuevas maneras lo aprendido en la vida urbana y llenarnos de fuerza y alegría para emprender una aventura más osada y radical, enraizada y comprometida, una viaje más sentido, tranquilo y creativo: en conexión profunda con lo vivo y la naturaleza. 

Ya veníamos desde hace unos años sintiendo ese palpitar, cultivando con alegría y esperanza, en una suerte de ejercicio resonante y constante de hábitos y hábitats regenerativos que fortalecieron esta decisión, ese deseo de otra economía más ardiente y consciente… nuestro anhelo ya olía a bosque húmedo, océano de niebla y páramo, fuegos, cantos, Mingas, caminatas, susurros en la montaña, siembra y cosecha de alimentos, pequeños experimentos en clave de permacultura, vivencias de rituales ancestrales, la exploración sensible de sistemas vivos y puesta en juego de economías solidarias y del bien común.

Ahora que estamos en construcción de nuestra casa, percibo con mayor claridad, que a menudo los intercambios en la ciudad, sobretodo la vida en espacios superpoblados, se ven muchas veces ensombrecidos por la automatización, la rapidez, el facilismo y la desconexión de los procesos vivos, los ecosistemas y el contacto con la vida comunitaria. Parece que muchos de los intercambios y prácticas cotidianas en la ciudad, están diseñados para favorecer la desconexión, la pérdida de contexto de la ecología de las relaciones y de las interacciones sutiles y sistémicas que sostienen y regeneran la vida. Sospecho que esta distancia, acrecienta nuestra renuncia a ser parte del cambio, a anestesiarnos, habituarnos a tomar mucho y a dar y a entregar poco, sin darnos cuenta que entramos inconscientemente en la economía de la escasez, lo estrecho y por otra parte a engancharnos en modos de vida insostenibles donde prima la velocidad, el consumo, la deuda, la separación, las desigualdades y la alienación.

Después de 2 años tan intensos emocionalmente (2020-2021), donde transcurrieron por igual parte, tragedias, duelos, renuncias, muertes, aumento vertiginoso del desempleo, pandemia y emergencia de crisis globales, la invitación a replantearnos nuestra vida compartida se volvió prioritaria y urgente. Ya no podíamos ética y existencialmente hacer y ser los mismos. Algo profundo murió dentro de nosotros y a la par, algo nuevo se prestó a iniciar su rumbo, a echar raíces en un nuevo ambiente. Nuestros modos de habitar se vieron agitados en muchos frentes, problematizados radicalmente y muchas acciones que hacíamos consuetudinariamente se volvieron anacrónicas: perdieron su brillo, flujo y potencia. 

Fue necesario mirar de nuevo, recoger, soñar, crear, soltar, abrir nuevos cauces y re-imaginar el rumbo... también fue importante sanar, mejorar la conexión, sintonizar más profundo con el territorio, con las relaciones, los amigos, el inicio de otra danza y ritmo, integrar mejor lo aprendido y dar un salto a lo profundo de nosotros mismos; habitar otros espacios donde brota a cántaros el agua, donde el silencio resuena, donde las nubes danzan, un lugar fértil donde se viene enriqueciendo nuestro amor, nuestros sueños, esperanzas, el reverdecer de la vida comunitaria y la posibilidad de articular de maneras más audaces los saberes urbanos (académicos y experimentales), con los campesinos, los indígenas, los nativos y los de la artesanía, el hacktivismo y el trabajo por el bien común, es decir, la labranza del trabajo bien hecho y el resurgir de la inteligencia colectiva. A lo mejor, en esos encuentros y en esa diversidad de sabidurías, aspiramos se hallen posibilidades inauditas para el florecimiento de la naturaleza, la comunidad, la sociedad, la ciencia, el arte, la tecnología y los mundos humanos y no-humanos. 

Ha llegado el momento de salir de nuestras zonas de confort para ir hacia lo desconocido, el misterio, la profundidad, la belleza, lo salvaje, lo holístico y acechar y construir el nuevo arte y educación, que ya está dentro de nosotros, en nuestras huellas, andanzas, amistades, familias expandidas, ensoñaciones e historias compartidas.

Aquí llegamos a esta Minga en el Valle del Amor, después de haber cultivado un amor fecundo y palpitante... de habernos embellecido mutuamente, de haber tenido subidas y caídas, de haber retejido las heridas, curado los dolores, perdonado, realizado con arrojo un trabajo fuerte con las sombras personales y colectivas; nuestro amor ha sido una fuente infinita de aprendizaje en los 11 años que llevamos  juntos y todo sigue animándonos a descubrirnos en nuevos retos, en nuevas pieles, semblanzas, en el zumbido del colibrí y de las libélulas, aquí todo está fresco, vivo, sensual como el aire que a diario respiramos. Aquí llegamos después de intentar volvernos más sensibles y humanos, de haber re-encantado nuestra cotidianidad, después de nuestras Maestrías en la música, el arte, la investigación y la educación integral, el nomadismo pedagógico, de compartir nuestras naturalezas radiantes y salvajes, nuestros conocimientos y generosidad con todos. 


Aquí llegamos conscientes de nuestra fragilidad, vulnerabilidad y finitud. Estamos prestos a aprender de todo lo que vivenciamos, a fortalecer la comunidad y a inspirar modelos de desarrollo local-comunitario sostenible donde se integren las mejores sabidurías para el buen vivir y donde todos ganemos y florezcamos. Aquí llegamos para fundar un territorio de paz, sostenibilidad y creatividad, donde se abran espacios para la educación integral, el crecimiento del ser humano, el cuidado de lo vivo y el florecimiento de las relaciones con todo. Aquí llegamos para seguir despertando, compartiendo, sembrando y produciendo lo que mejor sabemos hacer. Aquí llegamos con humildad, respeto, para honrar la dignidad de todos los seres y ecosistemas, conscientes de nuestras ignorancias y lo poco que sabemos. 

Aquí llegamos para amar más intensamente, para fortalecernos y seguir produciendo espacios para la creatividad, el arte, la educación, la ecología y la conexión espiritual. Aquí llegamos para escuchar el bosque, el concierto estelar, para merodear y encontrar nuevas fuentes de inspiración para nuestros quehaceres cotidianos y proyectos creativos y educativos. Aquí llegamos para vivir, para seguir cantando y compartiendo los mejores frutos de la casa de hadas en devenir del Valle del Amor, un espacio que no tiene fronteras. Aquí llegamos para seguir honrando a nuestros ancestros, a todos los que nos precedieron. Qué seríamos nosotros sin los caminos andados por ellos?. Son muchas las implicaciones de este salto a la montaña, trayecto inmerso en nuevas economías, estéticas, políticas y reinvención de prácticas y oficios cotidianos. 

Aquí llegamos después de que Iara María, trasuntara en la danza, su vocación al servicio social, finalizado su último grado de bachillerato, el discurrir de viajes, la práctica deportiva constante con el ju jitsu (actualmente ella es cinturón morado y nos sorprendió este año con el 3er puesto en el Nacional que se realizó en Estados Unidos), unos despertares que han sido también fuente e impulso de nuestro nuevo hogar. Su vida e integridad nos enriquece a todos y ella es fuente especial de inspiración para este sueño en construcción.


Es mucho lo vivido y lo aprendido. Este amor sigue vivo y receptivo al cambio, a la utopía y a los aprendizajes y liderazgos que se avecinan. Algo nuevo está naciendo entre nosotros, una exhalación divina, un perfume a bosque, una casa en el cielo, un jardín en el mar, un amor encendido, un volver a empezar. Hoy me siento profundamente enamorado de ti y de todo lo que nos rodea.

Como pueden olfatear, son muchos los aprendizajes y las cortezas advirtiendo el camino del amor. Mucho aún por procesar, no obstante, como hemos visto, no surge de la nada, sino que es parte de un gran rizoma, una historia en construcción, un proceso interno-externo intenso, una vida orientada a la reflexión, a la auto-trascendencia y al asombro.

Otras raíces de nuevos aprendizajes:

- El potencial del trabajo colectivo. Todos los trabajos importan, son necesarios e iguales en dignidad. La admiración por el saber, oficios y sabidurías de los artesanos, obreros y campesinos y del trabajo bien hecho. El valorar saberes, tecnologías y oficios que en el ámbito social y urbano son desconocidos y a veces vistos como de poca monta, la mayoría de veces mal pagos, como los domésticos y del sector de la artesanía y la construcción.

- La consciencia de las interdependencias en clave de la salud de todos los ecosistemas.

- El reconocimiento de los privilegios y de las ignorancias en muchos aspectos de la vida, especialmente en la vida rural y en el dominio de la construcción.

- Que todos tenemos talentos que orquestados en conjunto, se convierten en una fuente de inteligencia colectiva: allí reside el poder de la vida comunitaria y de las obras en clave del bien común

- Para hacer una casa se necesita en iguales proporciones, soñar, planear, diseñar, pensar, ejecutar, celebrar y agradecer. Es en esencia un trabajo holístico.

- Realizar una labor diferente a las que realizo cotidianamente (mi trabajo es mayoritariamente intelectual) me ha puesto a valorar y a reconocer otros trabajos, que no había tenido la oportunidad de saborear y de realizar, pero que con la nueva vida en el campo necesito ejercitarme más. Estamos ad-portas de un equilibrio en las forma de habitar y vivir.

- Poder convivir con un equipo diverso ha sido un reto y una oportunidad para acrecentar la empatía y ensoñar de nuevo otras prácticas pedagógicas fundadas en proyectos, donde el intercambio, el trabajo en equipo y la convivencia sean ejes centrales. 

- El amor mueve montañas, permite reinventar, acechar lo nuevo, hacer que la vida  cobre mayor sentido, potencia e inspiración.


Valle del Amor

Vereda “El Púlpito”- Choachí.

(2 al 10 de Julio de 2021)



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sábado, 12 de junio de 2021

Realidad psico-política de Colombia (II Parte)

Les quiero compartir, en forma de pinceladas sueltas, un meta-ensayo en donde convergen algunas experiencias, reflexiones y pistas sobre el conflicto psico-político que estamos viviendo actualmente en mi país y que puedo atestiguar en carne propia. Un poco de extracto de miel y cebolla amanecido para aclarar la voz: análisis, preguntas, experiencias de vida, reflexiones y finalizo abordando una breve reseña de una película y extractos de lecturas que nos ayudan a esclarecer el entramado de los traumas colectivos.

Ha llegado el momento de realizar un segundo balance para abordar lo que ha acontecido en las movilizaciones del 28A con motivos del Paro Nacional en Colombia. Confieso que, aunque pretendo hacer una reflexión global, admito muchas lagunas, dado que intuyo que para hacer este análisis, se precisa un trabajo de campo más profundo, un grupo focal con variadas voces e incluso activar una apuesta etnográfica en varios territorios; empero, lo que aquí comparto, son puntos de vista generales y parciales, posibilidades de orientación y de inspirar algunas “transformaciones silenciosas” que nos deparan. 

 

Iniciemos entonces preguntándonos ¿cómo me he sentido en el Paro Nacional 28A? ¿Cuáles han sido las emociones, pensamientos, intuiciones y sensaciones experimentadas? Destilemos un poco de fenomenología y de sinceridad en la confesión. 

 

Ha sido un tiempo de mucha oscilación, confieso que al inicio experimenté una distancia y cierto descontento en participar en las formas tradicionales de protesta y de la acciones colectivas coyunturales, y que posteriormente avanzaba la movilización social, empezaba a contagiarme de un halo de esperanza con dosis de optimismo (y pesimismo), al ver diversas maneras de agenciamiento y participación de la ciudadanía, politización de la sociedad civil, en especial la participación de jóvenes en vías de hecho, actos performativos y culturales para llamar la atención del gobierno nacional ante muchas desigualdades y violencias sistémicas que han aumentado exponencialmente en los últimos años; incluso hemos sido testigo en estas movilizaciones de voces de ciudadanías más informadas, artivistas, primeras, segundas y terceras líneas, en diferentes campos de acción, mayor conversación en las calles sobre las injusticias sociales, y jóvenes más audaces en proponer una agenda política de exigencias, una mayor organización, la re-territorialización urbana, rituales comunitarios y expresiones artísticas y culturales inéditas.

 

Las emociones han sido encontradas, ya que he percibido que algunas personas que abiertamente se declaran a favor del paro y participan activamente, y en especial activistas y políticos progresistas, he notado a través de sus acciones y comunicados, un uso de las mismas herramientas de la derecha, tales como el juicio extremo, la descalificación, la culpa, las generalizaciones excesivas, la falta de empatía y análisis muy planos y ahistóricos. Esta tendencia evidente de lucha entre izquierda y derecha, me ha permitido inferir que, aunque las lógicas, intenciones, reclamos y alternativas para el desarrollo de la sociedad son diferentes, en cuanto hay conflictos, las estrategias son similares en desechar un grupo y endiosar al otro, son usuales y comunes los mecanismos en ambas tendencias del espectro político en caricaturizar al otro y de jugar con elementos donde circula mucho odio e impugnación. Esto ha llevado a la polarización de muchos debates y distorsiones de la realidad, que pululan actualmente en la esfera pública y mayoritariamente en redes sociales.

 

La otra cuestión que me ha hecho tomar un poco de distancia, respecto al activismo heroico y militante de izquierda, es que he visto en algunos amigos, conocidos, activistas y políticos, respecto a la incoherencia entre lo que pregonan y desean fervientemente a nivel social y otra cara muy diferente son las realidades más próximas algunas veces fracturadas, deterioradas, incluso hasta vidas rotas y deprimidas y estilos de vida auto-destructivos y fatales en el plano relacional más cercano. 

 

Aunque todos tenemos problemas interiores y sombras sin resolver, lo que no es coherente es tanto énfasis en cambiar afuera con un adentro frágil y roto. En eso de las conversaciones he escuchado historias de parejas engañadas y donde predominan las mentiras, activistas con heridas sin sanar, líderes de derechos humanos que violentan a sus parejas, feministas que comprenden teóricamente el poliamor, pero cuando se involucran apasionadamente, manifiestan vacíos muy profundos en la relación; activistas con las vidas interpersonales y familiares rotas, tribalismo exacerbado, cacería de brujas y políticas de la identidad; una forma de liderar y de manifestar la ira y la indignación, que busca estarse mostrando, defendiendo y buscando todo el tiempo estar recompensado por los demás; un liderazgo en proyectar siempre la maldad afuera, pero con poca capacidad de abordar los dolores, sombras y psicologías complejas (inter)personales; poca capacidad de empatía y compasión; y finalmente un pensamiento político muy lineal, ideológico cortoplacista y que no incluye diálogos entre perspectivas diferentes y menos la integración de una perspectiva científica transdisciplinar. 

 

El denominador de muchas de estas formas de lucha parece ser el amor a odiar y fortalecer una identidad en base a lo negativo, una mentalidad en oposición, ponerse siempre en el lugar de los perdedores, paradójicamente siendo personas bastante privilegiadas. Las feministas radicales odian a los hombres, los liberales a los conservadores, los progresistas a los fascistas, los demócratas a los republicanos, los pobres a los ricos, los religiosos conservadores a los homosexuales, las víctimas a los perpetradores, los del sur odian a los del norte, mucho odio disfrazado, que no tiene presentación como perspectiva transformadora para el cambio social.

 

Volviendo a las emociones que he experimentado, han sido el miedo, angustia, ansiedad, tensión e impotencia. Estos estados subjetivos densos solo he podido transformarlos, cuando he decidido pasar de la ira, y de consumir medios ansiosamente, seguir noticias y hacer análisis de lo que sucedía, a implicarme con otros en conversaciones y en la reconstrucción real de una institucionalidad emergente, un gesto de transformación silenciosa (que como dice el filósofo François Jullien, no suscita resistencia, pero poco a poco se va abriendo camino), una apuesta como el que he inaugurado hace pocas semanas y que consiste en crear un ambiente para conversar con amigos y amigas sobre la construcción de una plataforma global de aprendizajes que venimos llamando la Universidad del Futuro.

 

Los pensamientos que han surgido y los temas de reflexión centrales desde que inició esta movilización social, han estado inicialmente en estudiar la herramienta de la Renta Básica Universal, profundizar en indagar por la economía de los bienes comunes y de ampliar la idea de la riqueza colectiva, los ingresos sociales y de la mano de la filosofía política de Hanzi Freinacht, comprender una visión integral de la desigualdad.  Es evidente que tanto un ingreso básico, como derecho de subsistencia a toda la población, como una economía de los bienes comunes (incluyendo la co-creación de monedas locales y complementarias y el diseño de espacios sociales de intercambio y producción colectiva) pueden mejorar la calidad de vida, el bienestar de una población, fomentar los vínculos comunitarios, la confianza social y mitigar la desigualdad y la inseguridad material. 



Algunos referentes claves para explorar el tema de los bienes comunes, son el trabajo del filósofo y activista italiano Ugo Mattei, Bienes Comunes; el libro del eco-filósofo Andreas Weber, Enlivement:Toward a poetics for the Anthropocene. El texto del economista y activista Guy Standing Plunder of the Commons: A Manifesto for sharing public wealth y Thinker like a Commoner de David Bollier.

 

Pasando a otros temas de salud, en los últimos días he tenido una intensificación del reflujo gastro-laríngeo, esta dolencia me ha deteriorado las cuerdas vocales, dejándome afónico. Esta sensación de irritación permanente de la garganta, acompañada de mucosidad, malestar y debilidad, me hace volver a revisar las dietas, los estados de ánimo, cuestiones emocionales no procesadas y la relación con los alimentos y en general con mi cuerpo. Creo que es una buena oportunidad de integrar nuevos hábitos alimenticios y mentales y aprender más prácticas de auto-cuidado. Soy consciente de necesito masticar mejor y se que con la energía consciente activa, podré hacer mejor mi trabajo intelectual, docente y creativo y dar lo mejor de mi en donde me encuentre. El cuerpo es el primer ambiente y se que muchas veces lo olvido y me inclino a ponerlo en otro lugar, no como mi prioridad. Pero llega este suceso que realmente me invita a otros cuidados, relaciones y formas de alimentarme y de hablar. Aquí un poco lo que me ha implicado estar sin voz

 

Cómo he experimentando en los últimos tiempos las experiencias intersubjetivas? ¿Cómo han estado mis relaciones?

 

En estos dos últimos meses, he visto con mayor claridad la importancia de participar más activamente en algunas comunidades. Si algo nos muestra la opresión, es lo aislados que estamos de los demás. La primera experiencia laboral de la que quiero hablar, fue la charla que ofrecí en zoom y Facebook live, acerca del diseño de ambientes en tiempos de emergencia globaldonde resalté y sinteticé la importancia de nuevas modalidades de aprendizaje, la intencionalidad de la educación integral y valor del diseño social en la construcción de nuevas prácticas pedagógicas. Es preciso mencionar, en cuanto a las 2 comunidades de posgrados a las que pertenezco actualmente, que este semestre ofrecí dos cursos, uno llamado pedagogías emergentes, enfocado a explorar de una manera integral el mundo relacional de los estudiantes y el otro fue el curso diseño de ambientes de aprendizaje donde invité a crear prototipos de innovación pedagógica a través de ambientes digitales con consciencia global.

Caminata a Pacho (Mont-Natura)

 María José & Andrés Fonseca

También me volví a vincular gratamente con las caminatas que ofrece mi amigo Hugo, líder del Proyecto Mont-Natura, un espacio dominical mensual para salir a caminar y conocer diversos territorios colindantes a Cundinamarca. Con él he realizado 4 caminatas maravillosas inolvidables. La última que hice fue a la Cascada Veraguas en Pacho. Fue una tarde increíble, viajé con mi compañera y caminamos aproximadamente 3 horas y donde tuvimos el privilegio de disfrutar del agua fresca, el clima templado de una naturaleza exuberante y el poder revitalizante de la cascada. Cuando se camina, se crean nuevas conexiones entre ideas sueltas, se esquilan los malos pensamientos, se tiene el tiempo para caminar los silencios, cuidarlos y hacerlos crecer bonito en la bifurcación de los caminos. Es una forma de higiene interior muy efectiva. La próxima caminata será por el Oriente: Fómeque (Río Claro) hacia Choachí.

 

Otra práctica comunitaria en la que participé, fue la Minga para desmontar la casa prefabricada en Choachí (La Montaña Compartida). Un trabajo intenso físicamente que duró dos días, en el que desmontamos toda una casa  - muros, techo, ventanas y maderas estructurales - y con todos estos elementos, próximamente iniciaremos obra en julio de la construcción de nuestra casa de hadas en la montaña, una cabaña de amor. Estamos felices de realizar este sueño en pareja. Máximo, el compañero de Paloma (la hermana de María José) ingenió el mecanismo de una polea para el transporte de los muros de un árbol a otro. Fue maravillosa la solución, además de la energía colectiva que propone Edgar el carpintero, aunque confieso, que al no estar acostumbrado a este tipo de trabajo físico y al haber dormido poco, quedé varios días con una satisfacción inmensa, pero con el cuerpo adolorido y afectado.


Minga en Choachí (Montaña Compartida 2021)

Respecto a las reflexiones que han surgido en estos últimos tiempos, podría decir, que son muy variadas, pero con un trasfondo común: la reconstrucción social de la humanidad y de las relaciones entre nosotros mismos, los demás y los ecosistemas. Los libros que he venido trabajando y recomiendo plenamente son: Wisdom of Patterns de Richard Rohr; Radical Transformational Leadership de Monica Sharma; Enlivement: toward a poetic for the Anthropocene de Andreas Weber; Indignación Total de Laurent Sutter; Poesía del Futuro de Srécko Horvat; Evolutionary Relationships de Patricia Albere; Healing collective trauma de Thomas Hübl y Deep Human Connection de Stephen Cope.

 

Otras reflexiones que han venido surgiendo, fueron entre otras, el pensamiento y la moralidad etnocéntrica, los usos de los sesgos y prejuicios, el chivo expiatorio (René Girard), los traumas históricos e intergeneracionales, los patrones (orden-desorden-reorden) que conectan la historia nacional, el sentido de pertenencia grupal, el trabajo con las sombras individuales y colectivas, el sentido y las motivaciones de las protestas sociales y las claves de liderazgos radicales y transformadores

 

En este tiempo de pandemia y estallido social, ha habido momentos de una intensa necesidad de conversar y digerir con amigos y familiares sobre lo que está pasando en el país, para hacer inteligible las preguntas, visiones, paradojas y aprendizajes. Después de varios diálogos con amigos he empezado a comprender que los momentos trágicos son a lo mejor necesarios para que maduremos más allá de nuestra identidad egocéntrica y etnocéntrica y comencemos a adquirir una consciencia más compasiva, global y amorosa, para que empecemos a reconstruir el orden social con mayor imaginación, compromiso y creatividad social. Es un momento para instalar un nuevo sistema operativo, actualizar el hardware con el que veníamos trabajando hace siglos.

 

La otra clave que surgía al ver los estallidos de violencia y de las grandes desigualdades, fue el encuentro con una pregunta muy estimulante formulada por Thomas Hübl (2020) ¿Cómo podemos llegar a reconocer la oscuridad como parte de nosotros mismos, para poder integrar sus lecciones y transformarnos a través de ellas? ¿y cómo esa curación, a escala colectiva, haría avanzar el cuidado del planeta que es nuestro hogar? Y más adelante el autor en el libro, cita a Pema Chödrön… “solo cuando conocemos bien nuestra propia oscuridad podemos estar presentes con la oscuridad de los demás. La compasión se vuelve real cuando reconocemos nuestra humanidad compartida”.

 

Al ver que ninguna crisis cultural, ningún estallido social se puede enfrentar aisladamente o replegados, llegó el momento de construir una comunidad de práctica. Inicialmente,  empecé por la construcción de un documento borrador a modo de manifiesto, que sirviera de pretexto para conversar con amigas y amigos, educadores, activistas, líderes sociales, visionarios sobre la co-creación de la educación futura, y que posibilitara unos encuentros virtuales mensuales para conversar sobre esta utopía reconstructiva de educación global (en entradas anteriores de este blog se comparten algunas ideas sobre la Universidad del futuro). Se han hecho hasta el momento 2 encuentros, aquí se pueden escuchar las conversaciones abordadas. 

Dos invitaciones que formulé hace unas semanas atrás, fueron compartir las percepciones del documento que construí y el reto de realizar un video-diálogo con un amigo con el que abordar el tema de la utopía o sueño de educación integral.



Respecto a las estrategias pedagógicas que he venido implementado últimamente resalto la invitación reciente con los estudiantes de formular preguntas provocadoras, abridoras de conversaciones profundas. Esta idea surgió ante el interés de fomentar un pensamiento más curioso, crítico y sistémico en el aula, donde los estudiantes preguntaban o a señalaban algunas cuestiones que vieran en los textos que estábamos trabajando. Aquí les comparto algunas de los interrogantes que se propusieron: ¿por qué algunas revoluciones inician en la izquierda del espectro político y terminan a la derecha? ¿Cómo nos oponemos al mal, las heridas, traiciones, las decepciones…¿Cómo nos enfrentamos a eso sin convertirnos en reflejo de lo mismo?¿Qué tipo de narrativa puede curar y empoderar? ¿Qué significa ser oprimido y qué significa ser liberado? ¿Cómo crear una comunidad global de aprendizaje? ¿Cómo ver las crisis planetarias como oportunidades de aprendizaje para toda la especie? ¿Por qué los pueblos indígenas no tienen un afán de codicia, mentalidad de ganancia exacerbada y de optimización y crecimiento vertiginoso? ¿Cómo se puede configurar la economía para satisfacer las necesidades y hacernos sentir más vivos? ¿Cómo se pueden satisfacer las necesidades de todos?

 

Ahora planteemos unas reflexiones de corte social y político. Parte del estallido en Colombia, es un efecto y síntoma de desigualdades soterradas que aparecen como síntomas de muchas cosas entre ellas, un pésimo gobierno, la ausencia de políticas sociales amplias, políticas de empleo para los jóvenes, el incremento de la violencia política y policial en gobiernos de extrema derecha, la corrupción acechante en las instituciones sociales, la ruptura del proceso de paz y también una muy importante y poco mencionada, el cansancio y la indignación ante la privatización sistemática por décadas de los bienes comunes, como la educación, servicios públicos, la salud, la cultura, la justicia, los espacios públicos, los cercos a la riqueza colectiva de la nación, el extractivismo ambiental y el empobrecimiento de buena parte de la población. La reducción de los bienes comunes, la falta de empleo y de oportunidades para gran parte de la población nacional, la endogamia tecnológica de las redes sociales y la chance de comunidades y encuentros sociales generativos, ha reducido el nivel y calidad de vida y ha agravado la desigualdad.

 

A lo mejor, tengo la intuición que la pandemia del Covid-19, volvió transparente a más capas de la población, la ineficiencia e incapacidad de abordar temas complejos del gobierno actual y reveló gracias a sus salidas en falso, una forma de gobernar insostenible, anacrónica, privatizadora y extractivista, que no estaba a la altura de lo que estaba aconteciendo y a los desafíos políticos actuales que necesita el país. Gracias al mal gobierno, a la fractura de su partido político, a la inexperiencia del presidente y a las coyunturas que precisan una política más amplia y generosa con los sectores más vulnerables, que es hoy una gran deuda, e incluso a ciclos sociales y económicos de más larga duración, este tiempo ha revelado los profundos problemas  y desigualdades sistémicas, la alienación y la insostenibilidad, que estaban cubiertos con falsas noticias, partidos de futbol, entretenimiento y con información veleidosa por parte de un gobierno empecinado en mostrar estadísticas fantasiosas, formular mentiras y en mover sus agendas totalitarias y excluyentes para perpetuarse en el poder. 

 

Es una evidencia que la población y la consciencia está despertando, no solo como se ha venido diciendo por la continuidad del 21N del 2019, sino que es una transformación sostenida en el tiempo, incluso a través de décadas en el que cada uno de nosotros somos por omisión o acción, arte y parte. Al igual que es difícil saber a partir de cuando empezamos a envejecer, igual pasa con estas transformaciones sociales amplias o de los cambios de la consciencia que ya vienen desarrollando cambios profundos en la sociedad y seguro (y ojalá) se manifiesten en las próximas elecciones del 2022. Una cosa es un estallido social intempestivo y ruidoso, y otro es el trabajo duro y constante de miles y millones de personas, de hábitos y estilos de vida y de pensamiento que se propagan sin alertar, estas son transformaciones anónimas y sin rostro, pero que van trazando senderos para las nuevas generaciones a través de hábitos culturales, prácticas sociales reconstructivas, amor consciente en acción y configuración de instituciones del futuro: son las corrientes internas y sutiles de muchas de las movilizaciones políticas de nuestro tiempo que se están actualmente fraguando y cristalizando en mayor consciencia colectiva.

 

Una reflexión actual que estaba relacionado con la moralidad etnocéntrica y los sesgos y prejuicios fue la concerniente del fascismo. Aquí unas ideas sueltas inspiradas en la lectura del artículo reciente de Hanzi Freinacht en su blog Metamoderna.

 

El fascismo es exquisitamente demoniaco, le encanta seducir para engañar, utiliza su conocimiento refinado para propósitos crueles, le gusta conquistar el poder, colonizar las mentes, pelear y ganar. Controla todo (incluso la verdad personal e histórica), le encanta a las personas fascistas el sacrificio, quieren acción, que todo arda, tienen una predilección por odiar un grupo, tener un enemigo bien identificado y enaltecer otro. Las acciones de heroísmo, la dificultad de olvidar y transformar los dolores profundos, y por ende perdonar. El ser fascista despotrica muchas veces de la reflexión y de los pensamientos complejos, es muy emotivo, odia además lo suave, prefiere lo gore, lo duro, la sangre y lo brutal. Un fascista nunca reconoce que se ha equivocado, prefiere morir con la verdad parcial que hace pasar como total.



Nadie sabe que estoy aquí es una película chilena, ópera prima de Gaspar Antillo, que expone y sintetiza una serie de circunstancias que reflejan elementos de la realidad psicopolitica del arte, de la crianza ambiciosa de los padres, la industria musical extractivista y varios elementos expuestos en este ensayo. El primero, los estereotipos, sesgos y prejuicios que excluyen a otras personas de su ser singular y truncan sueños. La distorsión de la realidad y la creatividad personal que realiza el mundo del espectáculo. Lo que subyace a las industrias culturales y capitalismo cognitivo. Los traumas infantiles, y su expresión en aislamiento, distanciamiento emocional y agresividad. El valor de las relaciones y el poder de la conexión con otro para descongelar el trauma. Y uno último aspecto que me pareció fabuloso como lo escenifica, el totalitarismo de los discursos de autoayuda y nueva era, que usan prácticas espirituales como el perdón, para propósitos egoístas y crueles. Una pequeña joya del cine latinoamericano.

 

Finalmente, unas citas. En aras de una comprensión más profunda de problemáticas globales y atractores de futuro, en los últimos meses he estado leyendo apasionadamente diversos textos. Comparto a continuación citas de 2 libros, uno escrito por Thomas Hübl y el otro por Resmaa Menaken, ambos líderes internacionales en el campo del trauma colectivo y que a lo mejor pueden servir como insumos para abordar el presente y las realidades trágicas que estamos viviendo en nuestro país:

 

Thomas Hübl


“Nuestras mismas células cantan las historias de dolor de nuestros antepasados, reconozcamos o no la letra”. 

 

“Nuestras biografías personales son huellas holográficas de cicatrices colectivas más grandes” 

 

“El trauma complejo afecta la capacidad de establecer un sentido estable de uno mismo y, por lo tanto, una relación con uno mismo, y obstaculiza o corta la capacidad de entablar relaciones saludables con los demás. Esta es quizá la consecuencia más debilitante del trauma”

 

“A medida que ocurren y se acumulan los traumas culturales, se amplifican las distorsiones en las percepciones sociales”

 

“Unirse con el propósito de integrar el trauma colectivo es el activismo ambiental”

 

“No importa cuántas resoluciones se firmen, los traumas pasados que no se resuelven ni se atienden garantizarán que algunos de los firmantes incumplan el acuerdo”

 

“Para encarnar plenamente los cambios (globales) de manera duradera y sistémica, tendremos que abordar el turbio terreno ecológico de la sombra colectiva”

 

“Las experiencias de aquellos que fueron traumatizados en décadas pasadas no fueron solo de ellos; también nos pertenecen. Por eso todos somos responsables de ayudar a reparar los daños del pasado”

 

“Cuando un campo colectivo se vuelve dominado por capas energéticas de trauma histórico y transgeneracional, las personas que viven dentro de él pueden activarse más fácilmente y otros traumas pueden encenderse más fácilmente” …”de esta manera un campo de trauma se convierte en una especie de campo mórfico, un espacio oscuro generativo para la sombra de la cultura”

 

“Sentir los problemas de nuestro mundo es conocer su sufrimiento, pero esto requiere una capacidad de respuesta compasiva. Si no abordamos el trauma colectivo del mundo con claridad y compasión, ponemos en peligro la supervivencia de nuestros hijos y de los hijos de nuestros hijos y de muchas otras especies”.

 

“Podríamos imaginar nuestros antepasados como un gran y antiguo bosque cuyas raíces vivientes compartimos. Esas raíces ancestrales nos conectan entre si y con la tierra, como lo han hecho mucho antes de que surgiera nuestra especie. De hecho, nuestras raíces nos conectan con el planeta y con la vida misma. Pertenece a nuestro sistema nervioso colectivo, y no importa cuán lejos vivamos o muramos, o cuán distantes sean los parientes, no se puede pensar que dos humanos en el espacio o el tiempo estén completamente desconectados. Estamos unidos por nuestro origen común”

 

Resmaa Menaken


Una de las mejoras cosas que cada uno de nosotros puede hacer, no solo por nosotros mismos, sino también por nuestros hijos y nietos, es metabolizar nuestro dolor y curar nuestro trauma

 

“trauma histórico, intergeneracional, institucionalizado y trauma personal (incluido trauma que heredamos de nuestras familias), a menudo interactúan. A medida que estos traumas se agravan entre sí, o cuando cada experiencia traumática nueva o reciente desencadena la energía de las experiencias anteriores, pueden crear un daño cada vez mayor a las vidas y los cuerpos humanos”

 

“Así como el trauma se pasa de persona a persona, incluso generación o generación. Así también pasa con la resiliencia”

 

“Durante meses o años, el trauma no curado puede convertirse en parte de la personalidad de alguien. A medida que se transmite y se agrava a través de otros cuerpos, a menudo convierte en la norma familiar. Si se transmite y se agrava a través de múltiples familias y generaciones, puede convertirse en cultura”

“Hemos sido entrenados para pensar en el pasado en términos de un registro histórico escrito. Pero los eventos no se escriben simplemente: se registran y se transmiten en cuerpos humanos”.

 

“Las personas oprimidas a menudo internalizan los valores y estrategias basados en el trauma de los opresores”

 

“Un primer paso común para curar un trauma es completar la acción que fue frustrada”.

 

“Para algunas personas, el activismo intenso es en realidad una evasión, una forma de tratar de evitar parte de su propio dolor o trauma personal”. El activismo no se trata solo de lo que hacemos, también se trata de quiénes somos y como nos presentamos en el mundo. Se trata de aprender y expresar respeto, compasión y amor, por nosotros mismos y por nuestros semejantes”.

 

“el cambio cultural se afianza a través de la coherencia y la repetición. Cuando suficientes personas hacen lo mismo, de la misma manera, una y otra vez, eventualmente esas acciones se convierten en cultura”

 

“Nuestra vida cotidiana nos presenta un sinfín de oportunidades para sanar, a través de las cosas que decimos y hacemos, las cosas dañinas que no podemos decir y hacer y las formas en que nos tratamos a nosotros mismos y a los demás. Todos tenemos la capacidad de curar y de crear espacio para que otros se curen. Nuestras relaciones, comunidades y circunstancias nos llaman a esta sanación”

 

 

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