lunes, 21 de noviembre de 2022

Conversando con líderes y lideresas del territorio Colombiano: (Didácticas para la paz y la convivencia)

En el curso que oriento de Didácticas para la paz de la Maestría “Docencia mediada con las Tics” (Universidad de San Buenaventura), los estudiantes realizaron este semestre conversaciones con líderes y lideresas constructores de paz y convivencia que existen en su territorios. Esta metodología que estoy proponiendo, busca crear conexión y empatía, potenciar habilidades de conversación - comprensión y formas de aprendizaje más profundo.

En esta práctica los estudiantes aprenden igualmente a escuchar, formular preguntas y a facilitar diálogos del alma explorando el ser maestro como un activista de historias e intermediario entre la sabiduría de las culturas. También resalto de esta experiencia, los usos creativos y ciudadanos que los estudiantes hacen de los medios digitales y la oportunidad de conectar con experiencias inspiradoras para la convivencia, que puedan ser a lo mejor, el inicio de ambientes digitales y de recursos educativos abiertos que nutran la formación de los niños y jóvenes.

Los invitados en estas conversaciones son artistas, pedagogos, líderes sociales, religiosos, afro e indígenas, gestores culturales, y personas de diferentes lugares del país como San Vicente del Caguán, Caloto-Cauca, el Catatumbo-Norte de Santander, Guicán-Boyacá, La Chorrera-Amazonas, Chocó, la Comuna 13 en Medellín …entre otros. Los temas han sido música y paz, género y educación, liderazgos indígenas femeninos, construcción de paz y convivencia, activismo social, justicia restaurativa, procesos de transformación y sanación y el papel de las instituciones sociales y colectivos en la construcción de paz. 

A continuación les comparto algunos de los videos de las conversaciones realizadas en este periodo (II-2022):

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miércoles, 26 de octubre de 2022

1er encuentro presencial - Universidad del futuro

Salí muy contento y motivado del primer encuentro presencial de la universidad del futuro, que tuvo como propósito conocernos entre algunas personas que están cerca a Bogotá y que participaron como invitados a las conversaciones de la serie de educación. Asistieron 10 personas, un grupo de edades variado (entre 40 y 70 años) y provenientes de campos de conocimiento muy diversos: tales como la danza, el teatro, las ciencias políticas, la sociología, las artes visuales, el cine, la literatura, el activismo social y la educación. 

La intencionalidad de los primeros encuentros presenciales se orientan a consolidar el equipo base de profesores para el espacio educativo que estamos creando y que hasta el momento se perfila como una red educativa descentralizada y de liderazgos distribuidos por América Latina. En el núcleo del sueño, se encuentra poder facilitar encuentros de aprendizaje intergeneracional e interdisciplinar que ofrezcan una diversidad de experiencias, prácticas y exploraciones en el contexto de la educación integral, donde se integren prácticas de autoconocimiento, entrenamiento en habilidades interiores transformadoras, arte, investigación social y liderazgos creativos y ciudadanos.


El llamado del alma, es decir, lo que palpita más contundentemente en mí, se encuentra en poder organizarnos mejor como comunidad, así como fortalecer la amistad, los intercambios, la hospitalidad y la confianza; a corto plazo, creo necesario el fortalecimiento del equipo y de acciones que permitan perfilar los intereses, propósitos y la exploración de los protagonismos personales y colectivos; para tal fin, podríamos realizar encuentros mensuales alternando los lugares de reunión y las provocaciones. A mediano plazo, siento valioso empezar a construir un plan de estudios, concebido como un viaje compartido en el cual un grupo de profesores (posiblemente una tríada interdisciplinaria), abre un aula - con contenidos multimedia, conferencias, experiencias educativas, talleres y residencias artísticas - y donde los estudiantes que ingresan eligen de acuerdo a sus búsquedas e inclinaciones, un número de cursos y donde se comprometen en participar eventualmente con un grupo de conversación. A largo plazo, visualizo además de la proliferación de comunidades de aprendizaje - redes de redes, universidades construidas por los ciudadanos - la consolidación de una plataforma digital robusta transmedia que articule los cursos, contenidos, blogs de los investigadores, proyectos y enlaces a redes y alianzas con organizaciones afines.


Las personas que participaron en el primer encuentro (a excepción de Ingrid Cuestas y Camilo Bossio, que los conocí ese día), han sido para mí amigos y amigas que en el transcurso de la vida he admirado por su ser y su obra, seres de mucha vitalidad, curiosidad y que por sus trayectorias y compromiso, pueden aportar de maneras creativas a los procesos educativos. Todos ellos son un fractal de lo que yo soy, de mi identidad en movimiento y también la fuerza que me motiva a materializar este sueño. Me atrae profundamente movilizar las experiencias, saberes propios, los recursos y habilidades de artistas, educadores, hackers, autodidactas, visionarios y líderes, con el fin de catalizar saberes relevantes para nuestro tiempo, proponer nuevas formas de juego con personas que estén interesadas en desafiarse a sí mismas y construir una tribu con la cual aprender, crecer y experimentar.

Un desafío para mi actualmente es diseñar comunidades a pequeña escala que permitan a las personas crear el nicho ecológico y de aprendizaje con el que quieren aprender y crear cosas maravillosas para el mundo. Precisamos millones de experimentos sociales y digitales similares en el que a través del uso creativo de tecnologías y en el contexto de la vecindad, podamos reinventar y prototipar nuevas formas de enseñar y de aprender. Es muy útil para iniciar la futurología educativa y el ritual de iniciación planetario, estimular las protopías, que se expresan en forma de una actitud cotidiana de acción y de pensamiento afirmativo e imaginativo donde materializamos lo queremos para nosotros y para las futuras generaciones, en clave de abrir nuevas conversaciones e intensificar los procesos de comprensión, colaboración y co-creación. 

Algunos de los conceptos que han venido surgiendo de las conversaciones entre amigos y de los que quisiera seguir profundizando en los siguientes programas son:

  El esclarecimiento de las verdades culturales (James Delgado); 

Curaduría humana (Fernando Baena); 

Territorialidades emergentes (Michel Zabala); 

El currículo como viaje (Andrés); 

Los aprendices como caminantes del mundo y la práctica de escuchar la sabiduría sagrada de los niños. (Pedro Z); 

Las poéticas del buen vivir urbano (Pilar Cuevas); 

Las pedagogías del fogón (dónde están nuestros tizones) entre más fueguitos encendidos más vida sabrosa (Fernando Torres);

El maternar, los cuidados y la partería. Claudia, María Paula, Alejandra y Daia Mutis). (Pedro, Alejandra y UMA); 

La búsqueda de la libertad a través del movimiento (Edelmira Zapata)

La pedagogía menstrual como práctica de autoconocimiento (Andrea Osorio); 

La importancia de la danza y la expresión del cuerpo (Milo); 

El valor del autoaprendizaje (Avelino Niño)

  • El viaje como educación (Arturo Suescún)

Las prácticas ciudadanas y agroecológicas (Paola Puerto, Nathaly Jiménez),

La música como magia, comunidad y espiritualidad (Juan David Castaño, Martina Camargo, Jacana Jacana) 

Prácticas estéticas, artivismo y edupunk (Alejo Araque); 

Pedagogias urbano-ancestrales (Fito);

Los ambientes educativos como contenedores donde surge la magia; el circo donde aprendemos a poner el cuerpo en riesgo en un entorno seguro (Juan Carlos Machincuepa); 

Ritualidades y expediciones en educación (Angela Niebles); 

La potencia de las historias de vida y de los círculos de mujeres (Marcela de las siempre vivas, Sandra, círculo de Lunas Rojas). Uma, Margarita

Educación Transmedia (Caro Mejía); 

Educación y Ciencia Abierta (Luscus); 

La educación intercultural y regenerativa (Tierra de Sueños, Minkalab, Efecto Mariposa, Fundación Cerros, Na Luum instituto de permacultura, Selvatorium, Fosfenos Media (Guille y Candelario) y Francisco Perea narrativas cantadas); 

Peregrinaje y ciencias holísticas (Alejandra Balcázar); 

Las aulas de la empatía (Valentina Villamarín); 

El ambiente de aprendizaje como experimentación (Jorge Barco, Hamilton Mestizo, Araque, Gabo Vanegas); arte, ciencia y tecnología

Escuela en casa y crianza compartida (Selvatorium); 

Ecoversidades y proyectos alternativos de educación (Camilo Bossio).

Culturas de paz y facilitación integral (Vidal, Raúl, Gary, Diana Murillo, Gustavo Calabro, Diana Mercado)

De los 78 episodios realizados hasta el momento, alcanzo a percibir el arco de las temáticas representadas en los siguientes patrones (muchos de ellos se pueden relacionar con campos de conocimiento, contenidos, experiencias, proyectos editoriales y aulas vivas que próximamente pueden ser objeto de estudio, investigación y fundamentación):

  Educación intercultural y regenerativa

Edupunk, artivismo y experimentación urbana

Partería, maternar y crianza

Educación popular, comunicación y espiritualidades

Educación integral y culturas de paz

Artes, educación y comunidad.

Educación y psicoterapia

Sexo, educación y género

Filosofía, investigación social y educación


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martes, 18 de octubre de 2022

Instantes de belleza

“El ojo nunca habría visto el sol si no fuera él mismo de naturaleza solar, 
como el alma tampoco podría ver lo bello si no fuera bella ella misma”

Plotino

La belleza es un sentimiento interior que está asociado con el asombro, la atención, la apertura, lo inefable, la profundidad y es a su vez una virtud que tiene el poder de liberar el alma y a la humanidad de sus condicionamientos y estrecheces. Al ser emocional y encarnada, la belleza se asocia con la intensidad, la magia, la poesía, la conexión, la interdependencia de fenómenos que sorprenden a la vida y estas emociones relacionadas, además de colorear la experiencia, expresan directa o indirectamente lo que somos. 

La belleza es un estado de gracia, fruto de la contemplación y una especie de oscilación entre la inteligencia emocional y la espiritual … se siente como una sensualidad interior, como si todo estuviera naciendo por primera vez, esta intensidad de irradiación que implica la belleza envuelve tanto lo visto como la mente que percibe. La belleza como profundidad abre espacio para que otras virtudes florezcan, es una expresión del amor, un anhelo por conectar y una confianza y aceptación radical. La belleza es una curiosidad cósmica, una expresión de la profundidad, del destello y de la vitalidad.

Una persona encarna esta virtud, cuando ha sido capaz de integrar las verdades más profundas y dolorosas de la existencia, las alegrías y las tragedias…lo más denso y lo más sutil y también cuando comprende que nuestros cuerpos y el cosmos son parte de una historia de amor. 

La belleza es por tanto un esplendor de la verdad… Es muy cierto que, sin belleza, la inteligencia queda coja, desencarnada. Y también que lo bello tiende hacia lo esencial: a lo inmanente y lo trascendente, explora con igual profundidad la tierra y el cielo, ama las certezas relativas y también las contradicciones y las paradojas. 

La belleza está más allá del interés propio, de la consciencia de los fines, está hecha de desapego y de una actitud juguetona y generosa, que busca acrecentar la intensidad de los encuentros.  El alma ama la belleza y el ser trascendente además de generoso es creativo, abre espacios para que el sí mismo se revele, para que el dolor sea significativo y para que los demás compartan su ser singular. Un ser que se ha vuelto más transparente, más vacío, más ligero, que vive con mayor libertad, tiene el poder de albergar más belleza y dar más belleza al mundo. 

Es notorio cuando se encuentran almas bellas, poéticas, que han cultivado una presencia de sí y experimentado una profunda amistad, sobreviene una conexión más profunda y el fluir de la magia y la inspiración. La amistad y las relaciones, pueden revelarnos el poder de belleza que tenemos como reservorio de humanidad.

Cada vez que compartimos nuestra belleza estamos creando al mundo y ofreciendo un espacio de profundidad para que todos los mundos brillen con sus sombras.

Les confieso que una de las cosas que me parecen más bellas del ser humano es cuando ríe, el esplendor de su sonrisa, hay algo que revela este gesto de nuestra común humanidad, quizá, una expresión del alma. Disfruto también observar la inteligencia simbiótica que se expresa en el mundo natural: en actos de amor como la polinización, en la regeneración de la vida, en ver crecer los árboles, sumergirme en la vida coralina y en la variedad de ecosistemas que anidan en los arrecifes; percibo belleza y exultación, en lo salvaje, en la danza de las nubes y ver cómo en su movimiento se van revelando los perfiles de las montañas. Me parecen bellas y conmovedoras las historias, ideas y verdades profundas, la sinceridad y la cooperación entre amigos, cuando las personas hacen arte y música juntos y en la chispa de la seducción que se expresa en la poesía de los cuerpos. Percibo una gran belleza en las personas amateurs, autodidactas, locos, outsider, artesanos y hackers, seres que viven con pasión, en el limbo, al acecho de la creatividad y que experimentan la vida como un juego. Me enamora ver los niños, niñas, jóvenes, adultos y viejos jugar, cada quien en su nivel de complejidad. Me encantan las historias en el cine abiertas, las estéticas del cine negro y las películas de carretera, navego las pinturas abstractas y la música psicodélica, así como también, los maestros que enseñan lo que quieren aprender y los estudiantes que se animan en encarnar la sabiduría de sus maestros. Me provoca un arte que directamente toca tu creatividad más salvaje, el que te mueve en la dirección de la libertad y la experimentación. Además de gozarme la cocina y experimentar con las texturas, temperaturas y sabores, me encanta escuchar música y tocar guitarra y cantar con mi compañera en la casa, como forma para afinar y sintonizar nuestro amor. Intuyo que el poder de la belleza se refleja en todos los seres y en su poder de transformación, reconozco que si alguien expresa mejor estas cualidades interiores, como la belleza y la compasión, tal vez ha tenido mayores privilegios, amigos y participado en redes más creativas y con una confianza básica bien establecida. Admiro la belleza que reside en la tragedia, en el no saber, en el plumaje con el que nos vamos vistiendo al acometer actos de cuidado, libertad y generosidad. Me produce encanto los momentos de transformación de la identidad y contar con una familia, amigos y amores que catalicen la luz y la sombra, la belleza y el futuro, la visión y el propósito. La belleza se va haciendo más fulgurante mientras más te vas adentrando en tu propio bosque y empiezas a reconocer los caminos que te llevan al de tus amigos, de camino a casa. Soy un amante del camino, de la naturaleza, del emboscarse, encuentro mucha belleza en el limbo cuando el sol se esconde y se revela la noche. Busco lo bello en las artes, en la ciencia, en el canto, en la amistad, en las emociones y en hacer cosas que me desafíen, me insten a colaborar y a cocrear con otras personas. Quiero ser un puente para que la belleza del mundo se territorialice a través de comunidades de aprendizaje donde podamos aprender y florecer por el resto de la vida.


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martes, 4 de octubre de 2022

¿Cuál es el paso a seguir en la Universidad del Futuro?

La Universidad del Futuro es una iniciativa ciudadana que vengo liderando desde el 2021 y que se plantea como un experimento social y global de aprendizaje integrado por una red de personas y colectivos en América Latina, que inspiran nuevas formas de ser humano, prácticas de educación integral y activismos sociales transformadores. 

Para actualizar el sistema operativo de la educación, necesitamos dedicar tiempo en escucharnos, generar confianza, compartir trayectorias de vida y traer al baile diversas comprensiones de mundo. También es crucial observar los patrones de aprendizajes más profundos, con el fin de fermentar el saber propio y aquellas experiencias colectivas en las que hemos participado y nos han formado.

Dibujo por Andrés Fonseca

Somos conscientes que al integrar los saberes propios, las brújulas internas y nuestros pensamientos se van aclarando y vamos reconociendo con mayor vivacidad los aprendizajes, las singularidades y los valores que orientan nuestras acciones. Paralelamente a esta integración, vamos haciendo puentes para facilitar el flujo de la inteligencia colectiva y las conexiones con los capitales creativos que están diseminados en la sociedad 

Otra intuición o hipótesis inicial, es que la creación de conversaciones más profundas - que permitan intercambios más sinceros, sanadores, abiertos y sistémicos - crean el clima propicio para catalizar un movimiento cultural que intente territorializar los futuros educativos deseados a través de nuevos prototipos institucionales a pequeña escala.

Cuando hablamos de universidad o de educación, no nos restringimos a la escolarización, ni a los procesos formales de educación institucionalizada; por el contrario, aludimos a los procesos de despliegue del potencial humano, del aprendizaje entre pares y en comunidad y al conjunto de ecosistemas de prácticas, ambientes y tecnologías sociales orientadas a la conexión (auto-conocimiento), la comprensión y la co-creación.

Las 3 circunstancias que me motivaron a realizar esta propuesta, fueron primero, la coyuntura incierta de la pandemia y el aislamiento social en el que estábamos confinados; segundo, la necesidad de imaginar una educación superior más experimental, integral y articulada con redes ciudadanas más robustas y finalmente, que Iara María, la hija de María José (mi compañera), al momento de explorar su profesión universitaria, notó una escasísima oferta de programas de educación superior con un enfoque holístico, creativo y transdisciplinar que acogiera sus diversidad de intereses en el campo del arte, el trabajo social, las ciencias de la salud, la filosofía y el deporte.

Todo empezó a andar mediante un escrito a modo de manifiesto que compartí con algunos amigos y amigas con el propósito de construir un espacio de aprendizaje y una comunidad una red que pudiera ofrecer experiencias de educación integral. A finales del 2021, logramos hacer 2 encuentros virtuales (documentados en este blog) para compartir el sueño, e iniciando el 2022, surgió la serie de conversaciones virtuales con personas que admiro y que me inspiran, con el fin de escucharnos, actualizarnos y democratizar conocimientos que potencien los procesos de educación en el siglo XXI. 

Comprendemos la conversación como una tecnología social y un medio de construcción de cultura, que aumenta la empatía, la comprensión y actualiza la consciencia. Las conversaciones a su vez representan una práctica fundamental en los procesos de formación, transmisión intergeneracional, en las dinámicas de aprendizaje recíproco, que implica dar y recibir, razón e imaginación, aprender a escuchar puntos de vista distintos y una forma  de conectar con el otro, con sus luces y oscuridades, necesidades y preguntas; la conversación la estamos experimentando como un crisol para ensayar un activismo de historias e ir tejiendo sentidos y significados a través del rastro que dejan nuestros silencios, las preguntas y paradojas que nos acechan.

Uno de los hallazgos que vienen surgiendo en la experiencia de las conversaciones, es la consciencia de la abundancia de saberes, visiones, metodologías y prácticas que portan los participantes y que son suelo fértil para la creación de experiencias formativas, base de un posible plan de estudios y oferta de cursos. Otro aprendizaje inédito, es reconocer las historias de vida, los ecosistemas de aprendizajes y los diseños de transición, como un escenario propicio para el esclarecimiento de la verdad existencial y cultural de los procesos que hemos vivido y los que queremos vivir.

De estos encuentros ha ido surgiendo la noción de abundancia educativa, que precisa poner en valor la consciencia histórica de las personas (los pasados, presentes y futuros), la experiencia humana encarnada y el saber propio y los dones y talentos de las personas, al servicio de la actualización de la educación. Igualmente, en esta práctica de la conversación, vamos aprendiendo a reconocer y mapear en la cultura y a partir de las iniciativas, los atractores de futuro para dinamizar experiencias de aprendizaje y procesos de educación integral en el contexto de redes descentralizadas.

Comprendemos que las nuevas instituciones no pueden surgir de la nada, sino de movimientos sociales culturales activos presentes en la esfera pública local y mundial. La metáfora de la red, bazar o aula-mundo-en-red como carnaval, se nos abre como una posibilidad de configuración institucional naciente, donde convive lo local y lo global, lo natural y lo tecnológico, lo personal y lo transpersonal, el arte y la ciencia, el pasado y lo futuro y la distribución de responsabilidades, liderazgos que permitan la expansión de la autoridad docente.

La Universidad del futuro podría encargarse de facilitar encuentros, alianzas, seminarios, investigaciones, diplomados y cooperaciones entre colectivos, instituciones, grupos de estudio y de investigación territorial, así como enfocada en crear narrativas globales compartidas, cursos en línea y contenidos digitales que orienten a los educadores - en un tiempo de incertidumbre y complejidad creciente y de auge de la tecnocracia como modelo de gestión de las instituciones educativas.

El currículo en la universidad del futuro se comprende como un viaje de iniciación planetaria, en donde cada estudiante se compromete a participar en comunidades de aprendizaje para viajar junto a otros por problemáticas globales, desafíos existenciales y proyectos sociales en los territorios. Una metodología que podría ser muy útil a corto plazo para la Universidad del futuro, es crear una dinámica de encuentros permanentes con los invitados de la serie, con el fin de ir definiendo pequeños grupos (satélites), que puedan fortalecer el vínculo, intercambiar afectos y saberes y co-crear próximamente una agenda de actividades, de espacios de aprendizaje y de experimentación abierto al público.


El reto que propongo es que cada uno de las personas facilite un encuentro de 1hr y media como mínimo con duplas o máximo tres personas de las que participaron en la serie y que les llama la atención, y con las que quisieran dinamizar una conversación. Con el listado de las conversaciones agendadas, podríamos organizar una agenda quincenal de conversaciones que pueda estar ofertada el primer semestre de 2023, complementada con talleres, cursos y un festival anual en el segundo semestre. Despues de realizadas estas nuevas conversaciones, y consolidado el equipo base de profesores, podríamos pensar en diseñar y abrir al público la oferta educativa.

Los ejes temáticos (comunidades de aprendizaje) que hasta el momento se perfilan son los siguientes:

1. Pedagogías, Sexualidad y Género. 
2. Comunicación y Educación popular. 
3. Educación y Culturas de paz. 
4. Educación, Tecnologías y Ciencia Ciudadana.
5. Artes, Educación artística y comunidad.
6. Educación Regenerativa y Permacultura.
7. Espiritualidad, Interculturalidad y Pedagogías ancestrales
8. Arte, ciencia y tecnología. 
9. Educación, Infancia y cultura. 
10. Maternidad, partería y crianza compartida.
11. Filosofía, estética y ciencias sociales.
12. Psicoterapia y sanación colectiva
13. Cuerpo, Movimiento y Danza.
14. Proyectos educativos emergentes 
15. Arquitectura expandida & activismo urbano

…A lo mejor, como conclusión, parte del trabajo que se viene para los activistas de la educación es trabajar en la creación y fortalecimiento de comunidades soberanas y en red, donde florezcan las personas, se potencien las conexiones con lo vivo y los aprendizajes sociales  y donde se susciten conversaciones para traer el futuro más bello, armonioso y sostenible a nuestras vidas y comportamientos cotidianos.

El sábado 22 de octubre a las 4pm realizaremos el primer encuentro presencial en Bogotá para compartir la visión, afianzar la confianza, el reconocimiento de los participantes que han participado en la serie, y así vislumbrar los deseos, intereses y perfiles del grupo y empezar próximamente a dinamizar nuevas actividades, conversaciones, talleres y proyectos.

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viernes, 16 de septiembre de 2022

Narrativas y conversaciones

Estoy emocionado de presenciar en las conversaciones que vengo facilitando, el efecto de una mayor inspiración y conexión, tener más claros mis puntos de vista y ver cómo viene naciendo una comunidad de aprendizaje donde podemos acunarnos, sostenernos, imaginarnos, pensarnos y aprender juntos. Confieso que ha sido un entrenamiento exigente y gozoso, una práctica de la confianza, la empatía y la solidaridad: elementos esenciales de todo proceso educativo.

Le he escuchado mencionar a mi amigo Fernando Ospina, que la conversación es una de las bellas artes. Siento que esta afirmación es muy cierta, dado que cuando conversamos, se improvisa, escuchamos y se tejen los silencios, las preguntas y las perplejidades en un lienzo nuevo; la conversación es además un acto creativo y autopoiético que transforma la mente de quienes participan y un catalizador de transformaciones culturales. 

Dibujo por: Andrés Fonseca

Para la reconstrucción social en la que estamos y para seguir tejiendo la abundancia educativa - que como hemos venido comentando, es una cualidad emergente de la práctica de presenciar y conversar - necesitamos escucharnos en niveles cada vez profundos, paradójicos y vulnerables, forjar comunidades de aprendizaje intergeneracionales y establecer nuevas prácticas ciudadanas.

A finales de los años 90, tiempos donde la tecnología móvil y la internet no era tan masiva, las conversaciones solían vivirse con mucha intensidad. Recuerdo en plena adolescencia, cuando vivía en Pereira, en la tarde practicaba natación o fútbol y las noches fueron estimuladas por risas exultantes y largas conversaciones entre amigos. Posteriormente cuando nos fuimos a vivir a Manizales, un gran complemento en mi formación profesional fueron los encuentros fortuitos en las calles e intercambios con amigos donde compartíamos sentidos de vida y donde nos reuníamos a conversar y a filosofar. La filosofía en aquellos tiempos se hacía telúrica en los andenes y florecía como un rayo en cualquier abismo de la ciudad. Los colectivos que me han visto nacer, fruto de fértiles conversaciones y que hoy por hoy los percibo como aulas ciudadanas son: Diseminario, Magma, Ciudad-foro, Jornadas Juveniles Latinoamericanas, Polifonías, Umbrales y Pensamiento sin Fronteras, Fosa Orbital, Sembrando Barrio y la Universidad del Futuro.

Las conversaciones también me han dado grandes lecciones de humanidad. Cuando niño, era bastante tímido y casi no hablaba; de mente joven, recuerdo que no dejaba hablar, interrumpía con frecuencia a las personas, creía tener la razón en mucho de lo que decía y otro rasgo habitual es que me apegaba a las ideas que iba encontrando sin pasarlas por el cuerpo, la experiencia y fermentarlas como pensamiento propio… después de años, entrando la adultez, aprendí a estar más atento a mis sesgos y prejuicios, a observar con mayor precisión los gestos, sutilezas y formas diversas de comunicar y de lenguaje corporal. A veces percibo que digo unas cosas con las palabras y otras con mi cuerpo, este abismo se abre a menudo cuando estoy con ira o ansioso y en otros momentos, cuando hay mayor serenidad y conexión, se encuentran bien alineadas…en este arte de la conversación también he aprendido a espaciar mi palabra y aprender hacer silencio, con el fin de abrirle espacio para que el otro improvise, haga su solo, escuche…también he empezado a contemplar cómo la danza de mis ideas van haciendo coreografías inéditas, a veces caóticas, como manadas de pájaros en el cielo, otras veces como gusanos abriendo camino en el subsuelo, relacionado temas, titubeando en el no-saber  y advirtiendo las cosas que más me importan y de las que quiero aprender.

Después de 30 años aproximadamente de penetración de los computadores y las redes en la vida cotidiana, siento que estamos transitando a una cierta adultez de la internet, donde se instala el espíritu socrático, una mayor presencia de la oralidad, círculos de conversaciones sagradas y encuentros con el fin de fortalecer la amistad, el pensamiento y tribus que comparten valores, sensibilidades y propósitos comunes. Este salto a la adultez, vendrá tal vez con mejores deliberaciones públicas, uso de las tecnologías orientadas al diálogo, la creación colectiva y el fortalecimiento de redes educativas y culturales y mayor soberanía de los ciudadanos. Otra cuestión que vengo sintiendo y observando es que las conversaciones online, cierran y abren de nuevo su ciclo, cuando disfrutamos de nuestras presencias e iniciamos aventuras y agenciamientos colectivos con otras personas.

En una etnografía virtual que vengo realizado de las conversaciones en las redes sociales (Facebook), he encontrado lo siguiente: se confunde la indignación con el (click) activismo…el pensamiento crítico, con frases cortas y binarias (“donde mi idea es correcta” y “los otros están equivocados”); la confusión de la justicia social con el odio y persecutoria a un grupo social;  la proliferación de frases correctas y pegadizas (memes) como sustitutos del aprendizaje; una gran velocidad de acceso a información, que impide un diálogo pausado y una comprensión profunda de los temas importantes. En algunas publicaciones y conversaciones en espacios virtuales parece ser que crear incendios y quemarlo todo es más seductor, que atizar la llama y mantener el fuego prendido. 

Las publicaciones se convirtieron en sustitutos de la conversación, una práctica de descarga en donde nos quedamos lamentándonos o afirmándonos a través de aforismos, memes, ideas categóricas y generalizantes, que, en vez de generar consciencia, ahuyentan a la gente por el tono inflexible como se plantean o enganchan emocionalmente en un tribalismo tóxico. 

A lo mejor, mucho de nuestro frenesí en la publicación en redes sociales es para no sentirnos solos, para recibir feedback de los demás y tener un sentido de pertenencia y de actualidad. Investigaciones recientes han mostrado que aquellas personas que más publican son las personas que más se sienten solas…y que necesitan reafirmar su identidad, la amistad, la consciencia de nicho, con el plus de dopamina que produce la interfaz. Publicamos también en redes también para descargar y llamar la atención del círculo de amigos… generar un comportamiento tribal, es como prender una alarma dentro de nuestra tribu o dar señales de humo. 

En este mundo de hiperconexión a los dispositivos móviles, solemos vivir con menos tiempo y más reactivos, y he percibido que los educadores más agotados  suelen caer fácilmente en confundir la educación virtual con mantener a los niños y jóvenes pegados a las pantallas.

Otra situación problemática que he percibido, es que vamos a la red (Facebook e Instagram) en busca de chismosear las vidas de los demás o de acceder a noticias de nuestros conocidos, y el peaje que pagamos por esto es muy alto, por un lado, el no volvernos a encontrar y no darnos ganas del encuentro ya que sabemos todo del otro y por otra parte,  la consecuencia perjudicial de salir con el sistema nervioso agitado y saturado de información, quedando una sensorialidad pasmada y aún más grave, neutralizando la voluntad de poder.  

Dos circunstancias problemáticas adicionales que he notado, una es que nos hemos vuelto muy demasiado hipersensibles y esto atasca muchísimo la posibilidad de una fértil conversación y la otra, es que la pérdida del humor, ironía y la sana confrontación, puede convertirnos en idólatras y en seres muy fanáticos y probablemente conduce a la anexión a ideologías, el anti-intelectualismo y los fascismos. 

Las redes sociales y los teléfonos móviles se están convirtiendo en sustitutos de dios, sustitutos de nuestra conexión con el mundo interior y de nuestras conversaciones primordiales. 

Viéndolo bien, la crisis de la cultura política es también crisis de las conversaciones y de las relaciones… es en este contexto de metacrisis, que hemos visto el resurgir de información noticiosa distorsionada, el negacionismo, el conspiracionismo, el chisme, la polarización tóxica y la cacería de brujas.  La otra cuestión que he percibido es “la cultura de la cancelación”, el bullying público, donde borramos del mapa a quien se sale de lo políticamente correcto, ya no aguantamos el humor y evitamos tener conversaciones sobre temas álgidos y políticos por miedo a lastimarnos. 

La otra situación preocupante con la que lidian muchos educadores, para fomentar la conversación, es la multitarea y la consecuencia de la atención dispersa. Los niños y jóvenes les cuesta poner cada vez más atención y concentrarse en una sola actividad, esto va en desmedro del aprendizaje y de la construcción de hábitos, creando a menudo una cultura de la postergación de nuestras actividades prioritarias y de conversaciones muy superficiales. 

Otra situación de nuestra atención a redes sociales es que se han aprovechado campañas maliciosas de nuestra información para orientar el voto o la intención de elección frente a algo, utilizando big data, tecnologías y algoritmos. 



Comparto aquí 3 claves importantes para la práctica de la conversación: primero, reconocer la estructura presente del sentimiento que estamos experimentando, saber cómo nos sentimos, dado que lo que sentimos y lo que pensamos están profundamente relacionados; esto nos lleva a dos cosas, que nuestros pensamientos son expresiones y fractales de lo que estamos sintiendo y la otra, en que, a mayor presencia, mayor claridad en el pensamiento. La segunda es practicar hablar con personas con diferentes perspectivas y estilos de vida. Y la tercera, en forma de receta para una buena conversación: mezcle en proporciones equilibradas: verdad objetiva, la apertura existencial /vulnerabilidad, narrativas e historias de vida, un equilibrio de belleza y tragedia y una porción de certezas, humor, preguntas y paradojas

¿Qué olvidamos cuando hablamos a través de las máquinas? ¿Cómo generar conversaciones compasivas sobre temas difíciles? ¿Qué hemos aprendido en nuestras relaciones sobre el poder de la conversación para mediar conflictos? ¿Nos cuesta recibir retroalimentación? ¿Qué nos cuesta escuchar? ¿Puede ser la conversación un antídoto frente a la pérdida de democracia y el incremento de la posverdad? ¿La tecnología nos ha fracturado la atención, pero será paradójicamente ella la que nos puede volver a centrar nuestros intereses en nuevos espacios y comunidades de aprendizaje transfronterizo? ¿Estamos listos para recuperar nuestra atención? ¿Podrá la conversación facilitar una mejor comprensión de nuestra vida y la de los demás? ¿las conversaciones y comunidades podrán estimular el nacimiento de nuevas estéticas y de reducir las ansiedades y los suicidios?



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lunes, 12 de septiembre de 2022

Sueños, Permacultura y Educación Regenerativa. (Ep. 38)

Conversamos con Tierra Martínez (cofundador del Instituto Na Lu'um) acerca de sus trayectorias vitales, la importancia de los sueños, la vida como aula, el valor del propósito y de la pausa, el trabajo en permacultura y la educación regenerativa. Tierra Martínez inicia como naturalista de campo estudiando el sistema natural, participando en actividades de educación ambiental, en el ejercicio de voluntariado y como maestro Waldorf. En el proceso de integración de todas estas experiencias, crearon junto con Beatriz Ramírez (también invitada a esta serie en el Ep.13), el Instituto de Permacultura Na Luum. Pasaron muchos años viajando con la familia por Latinoamérica, intercambiando con muchas iniciativas de transición, integrando agricultura, bioconstrucción y tecnologías sociales. 

Después de recorrer varios continentes, NaLuum deja de ser un instituto, para volverse en un Movimiento de Regeneración Planetaria, revitalizando la energía a través de procesos educativos profundos que se basan en rescatar fantasía (los sueños profundos de las personas). Según él, la educación regenerativa, es regeneración del ser, de la sociedad y del paisaje. El diseño entonces inicia por el proceso de acompañar a las personas a comprender el propósito de la vida y motivarlos a llevarlos a la práctica. Tierra menciona estos procesos de regeneración requieren del proceso colectivo y también del trabajo interno en profundidad.

Desde la perspectiva del diseño de permacultura, nos comparte 3 preguntas clave para empezar: 1) Quién soy yo como perla, ¿Quién soy yo sin cáscara, como diamante puro brillante? ¿Quién soy yo como yo futuro o yo emergente? 2) ¿Qué es lo que la vida te está llamando hacer? y 3) qué te encanta hacer y a partir de esto, es lo que se empieza diseñar, es decir, el diseño con los propósitos de vida de las personas. Después de este proceso, (que puede durar un año, y mucha entrega, perseverancia, tiempo y disciplina) se hace un análisis del sitio y del territorio, en varias dimensiones, suelo, clima, flora, fauna, agua, geología, energías del lugar, problemáticas…

A finales de año, Naluum será anfitrión del IPC 2022 Convergencia Internacional de Permacultura en Misiones Argentina, en el Ecocentro Madre Selva. 


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Conversación: Educación Emocional, Política y Paz (Ep. 37)

Conversamos con Diana Murillo Bohórquez (Psicoterapeuta Integral y transpersonal y cofundadora de Hispanoamérica Integral) sobre Educación Emocional, Política y Paz. Diana es Psicóloga, magíster en psicología clínica y de familia de la Universidad Santo Tomás - Colombia. Sanadora espiritual con enfoque en core energética del Instituto Berkana Colombia – México. Consteladora Familiar del Instituto Sowelu de México / Centro Luminoso de Colombia. Docente universitaria en pregrado y posgrado en programas de psicología y otras áreas de la salud. Directora del programa de Psicología Transpersonal 2012 al 2016 en Sasana, Colombia. Conferencista internacional. Facilitadora de procesos de auto-conocimiento y desarrollo humano integral en Colombia, México y Perú.

Diana tuvo una experiencia en el colegio significativa, donde la invitaron a organizarse y asumir la libertad con responsabilidad; también fue deportista y considera vivencias muy gratificantes, dado que allí pudo integrar el cuerpo y el movimiento, siendo para ella el cuerpo, nuestra casa y primer hogar. Luego se forma como psicóloga y hay un momento donde intenta articular cuerpo y consciencia, mediante la dimensión espiritual. Toda la exploración de conocimiento teórico la practica primero con ella misma, para probar de qué es lo que se está hablando. Cuando descubre el enfoque integral, observa la importancia de darle un buen lugar a cada teoría y ver los aportes de la perspectiva evolutiva de cada uno en su desarrollo pisco-espiritual. En esta senda de formación y trabajo ha facilitado talleres y espacios psicoterapeúticos. 

Otros temas valiosos que surgen son: acerca de la psicología del desarrollo: límites (estructura) y libertad, el valor de las emociones (cuál es el mensaje que trae cada emoción), su evolución y expresión; relaciones y paz interior; las transiciones en el desarrollo, la función del ego, las patologías del desarrollo, sobre la culpa, la vergüenza y la envidia (las versiones sanas e insanas de cada una de estas emociones), la cultura de la reparación, las inteligencias múltiples, los ritmos de aprendizaje, habilidades integrales transformadoras, potencial humano, aprender a respirar, relaciones entre psicología y política, transformaciones de las consciencia,  consciencia mítica, heridas que quedan en el inconsciente, el tartamudeo, la conversación, lo emergente y finalmente aspectos relacionados con la construcción de paz.


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