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viernes, 6 de octubre de 2023

El legado de dos grandes amistades: Dianka Peláez & Teto Ocampo

Hace ya casi un año se nos fue Dianka y hace una semana Teto: amigos del alma. Entre tristezas y suspiros por sus repentinos e inesperados finales, hoy resurgen en su asombro chispas y abrazos de luz sorpresivos por las semillas que siguen irradiando y endulzando nuestras travesías y comienzos... con ambos seres maravillosos tuve la fortuna de compartir palabras, silencios, músicas, intuiciones y sensibilidades...

Con Dianka conocí raperas como Niña Dioz, el feminismo negro de bell hooks (tradujo un maravilloso texto para la Revista Nómadas) y en la última charla (hace un año) que tuvimos para la serie de podcast que estoy haciendo de la udelfuturo me habló de su publicación sobre comunidades emocionales y de la inspiración de la investigadora y activista Gloria Anzaldúa 

Con Teto, la arqueología musical era inmensa, desde Bachir Attar, Circle song de Bobby Mc Ferrin, Julian Herreros y toneladas de música africana y loop espirituales y ancestrales maravillosos... Siempre cuando armaba listas de músicas del mundo...práctica que vengo haciendo desde hace 20 años... resonaba mi gusto con algunos de sus referentes. Era una delicia lo curado de sus playlist. 

También me maravillaba de Teto además de su forma de improvisar con flautas y cuerdas... (las largas, emotivas y profundas improvisaciones y juegos con Hombre de Barro) su trabajo pedagógico tan singular con un círculo mágico, una brújula para la composición que permitía al azar construir música...recuerdo sus intervenciones en el Teatro Colón en Colombia Raíz y Contrapunto, (proyectos de gestión cultural de la banda Curupira)... sus conexiones con tantos y diversos artistas...experimentos que me comentó un amigo en Pandemia con la telepatía, la grabación con psicoblues de las melodías de fuego (y en la que hice el registro audiovisual) y el gran afecto y amistad con Fito un amigo y hermano que lo aprecio muchísimo...Recuerdo verlo acompañando a Emilsen Pacheco hace un año en concierto de bullerengue y en su casa Era Sonera con un taller, su activismo del instante, con lo indígena, paleofuturista y urbano-ancestral y hasta un tiempo corto coqueteos con nuevos partidos políticos... pero rápido Teto entendió y estuvo comprometido con otra política más profunda que la instituida.

Es mucho lo que dejan sembrado estos seres en nuestros corazones, en la Madre Tierra y los surcos musicales y burbujas de amor dispersas en el Kosmos...ademas de buenas ondas, belleza, sonrisas, amistades, jardines, bosques, micelios de sabiduría y en especial una apertura inmensa donde caben muchos...seres muy compasivos, amplios, brillantes, prudentes y que sabían escuchar. 

He percibido que la muerte de nuestros allegados siempre nos pone al encuentro de volver a conectar con lo mas vital e importante para nosotros. Esto es lo que muchas personas llaman Dios....divinidad...es lo espiritual y sagrado y a veces también paradójico, lo que llega con lo más difícil y más monstruoso.. 

Lo que presencio en estos días de mareos, duelos, pérdidas, sismos, dolores de cabeza, desilusiones, sincronías, alboradas, sueños, encuentros familiares, rituales, muertes y respirar suavemente para el parir de nuevo...hallazgos fortuitos profundos...cada vez que tenemos la posibilidad de estas epifanías y metanoia, necesitamos fermentar lento lo que surge en nosotros...cuidar el legado...honrar la memoria...desenterrar nuestros olvidos y sembrar mucho más los presentes...los regalos que tenemos para dar al mundo...mínimo 9 días, 9 semanas y hasta 9 meses...como decía Martin Buber en sus escritos Jasídicos.

La muerte de seres cercanos no pone en relación a nuestra vida y muerte y nos recuerda lo más precioso, bello y real (trágico y frágil) de nuestras existencias y el valor fundamental de las relaciones. Saber que vamos a morir y que todo termina. Una verdad incómoda y absoluta. Revela la muerte y finitud también lo crucial que es para la salud del planeta y de la sanación personal cerrar ciclos... no dejar cabos sueltos...dejar las cuentas y problemas saldados, como decimos coloquialmente: a paz y salvo. Es buen momento para aceptar, perdonar y aprender de lo vivido. Lo más lindo cuando hay problemas con nuestros seres queridos es restaurar lo más pronto la relación, un compromiso de por vida: el pagamento existencial diario.

Morimos y nacemos cada día de nuevo...y en el final de nuestro cuerpo físico...quedamos flotando en los recuerdos de los demás...esa es quizá la manera como nuestra alma y aliento pervive... quedamos como abono para la tierra y regalo para la comunidad...a lo mejor cuando las personas le dicen al muerto que tenga un feliz viaje, no es que vaya de la tierra a los cielos...o de un punto A a uno B...es que se abre una nueva posibilidad para nosotros de un viaje profundo, de la memoria y de lo por-venir...el cuidado de sus semillas...sus raíces y frutos...se transparentan las redes de cuidado a las que pertenecemos y el llamado e interpelación es directamente a nosotros a movernos y viajar...cambiar de vida y estructura de conciencia...no siempre lo hacemos...pero procuremos viajar (un gesto arriesgado y multidimensional) a partir de nuestras muertes. 

La otra cuestión que revelan estas muertes cercanas...es que Dianka era una diosa, bruja...un ser de luz y con su humor, belleza y lucidez sobrevenía su magia y Teto además de un talentoso músico, un chamán, un líder espiritual...digo esto  porque detrás de ellos los acompaña un pueblo inspirado por su dulzura y coraje...por su gran corazón...no caminan solos...ellos son multitud...es hermoso ver tantas almas tatuadas por su encuentro y amistad...

Foto: Dianka, Andrés Fonseca y Alexandra 

Pensaba estos días que dado que se honra con tanta prolijidad la memoria de nuestros muertos, sería bonito y potente que mas frecuentemente con nuestros cercanos nos digamos las cosas maravillosas...podemos ser mas generosos con nuestro amor con todos los seres...reconozcamos su importancia y valor en nuestras vidas...honrar a los demás es también un regalo para nosotros mismos. Haciendo estas honras de lo divino en cada uno, quizá neutralizaríamos tanta envidia que surge en nosotros..y con tanta fuerza y malicia en el mundo de la cultura y las artes.

Gracias a la vida y a la muerte que nos da tanto alimento...la vitalidad necesaria para amar con mayor pasión, alegría y sabiduría. 

Y sin embargo. Todo va estar bien...

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martes, 18 de octubre de 2022

Instantes de belleza

“El ojo nunca habría visto el sol si no fuera él mismo de naturaleza solar, 
como el alma tampoco podría ver lo bello si no fuera bella ella misma”

Plotino

La belleza es un sentimiento interior que está asociado con el asombro, la atención, la apertura, lo inefable, la profundidad y es a su vez una virtud que tiene el poder de liberar el alma y a la humanidad de sus condicionamientos y estrecheces. Al ser emocional y encarnada, la belleza se asocia con la intensidad, la magia, la poesía, la conexión, la interdependencia de fenómenos que sorprenden a la vida y estas emociones relacionadas, además de colorear la experiencia, expresan directa o indirectamente lo que somos. 

La belleza es un estado de gracia, fruto de la contemplación y una especie de oscilación entre la inteligencia emocional y la espiritual … se siente como una sensualidad interior, como si todo estuviera naciendo por primera vez, esta intensidad de irradiación que implica la belleza envuelve tanto lo visto como la mente que percibe. La belleza como profundidad abre espacio para que otras virtudes florezcan, es una expresión del amor, un anhelo por conectar y una confianza y aceptación radical. La belleza es una curiosidad cósmica, una expresión de la profundidad, del destello y de la vitalidad.

Una persona encarna esta virtud, cuando ha sido capaz de integrar las verdades más profundas y dolorosas de la existencia, las alegrías y las tragedias…lo más denso y lo más sutil y también cuando comprende que nuestros cuerpos y el cosmos son parte de una historia de amor. 

La belleza es por tanto un esplendor de la verdad… Es muy cierto que, sin belleza, la inteligencia queda coja, desencarnada. Y también que lo bello tiende hacia lo esencial: a lo inmanente y lo trascendente, explora con igual profundidad la tierra y el cielo, ama las certezas relativas y también las contradicciones y las paradojas. 

La belleza está más allá del interés propio, de la consciencia de los fines, está hecha de desapego y de una actitud juguetona y generosa, que busca acrecentar la intensidad de los encuentros.  El alma ama la belleza y el ser trascendente además de generoso es creativo, abre espacios para que el sí mismo se revele, para que el dolor sea significativo y para que los demás compartan su ser singular. Un ser que se ha vuelto más transparente, más vacío, más ligero, que vive con mayor libertad, tiene el poder de albergar más belleza y dar más belleza al mundo. 

Es notorio cuando se encuentran almas bellas, poéticas, que han cultivado una presencia de sí y experimentado una profunda amistad, sobreviene una conexión más profunda y el fluir de la magia y la inspiración. La amistad y las relaciones, pueden revelarnos el poder de belleza que tenemos como reservorio de humanidad.

Cada vez que compartimos nuestra belleza estamos creando al mundo y ofreciendo un espacio de profundidad para que todos los mundos brillen con sus sombras.

Les confieso que una de las cosas que me parecen más bellas del ser humano es cuando ríe, el esplendor de su sonrisa, hay algo que revela este gesto de nuestra común humanidad, quizá, una expresión del alma. Disfruto también observar la inteligencia simbiótica que se expresa en el mundo natural: en actos de amor como la polinización, en la regeneración de la vida, en ver crecer los árboles, sumergirme en la vida coralina y en la variedad de ecosistemas que anidan en los arrecifes; percibo belleza y exultación, en lo salvaje, en la danza de las nubes y ver cómo en su movimiento se van revelando los perfiles de las montañas. Me parecen bellas y conmovedoras las historias, ideas y verdades profundas, la sinceridad y la cooperación entre amigos, cuando las personas hacen arte y música juntos y en la chispa de la seducción que se expresa en la poesía de los cuerpos. Percibo una gran belleza en las personas amateurs, autodidactas, locos, outsider, artesanos y hackers, seres que viven con pasión, en el limbo, al acecho de la creatividad y que experimentan la vida como un juego. Me enamora ver los niños, niñas, jóvenes, adultos y viejos jugar, cada quien en su nivel de complejidad. Me encantan las historias en el cine abiertas, las estéticas del cine negro y las películas de carretera, navego las pinturas abstractas y la música psicodélica, así como también, los maestros que enseñan lo que quieren aprender y los estudiantes que se animan en encarnar la sabiduría de sus maestros. Me provoca un arte que directamente toca tu creatividad más salvaje, el que te mueve en la dirección de la libertad y la experimentación. Además de gozarme la cocina y experimentar con las texturas, temperaturas y sabores, me encanta escuchar música y tocar guitarra y cantar con mi compañera en la casa, como forma para afinar y sintonizar nuestro amor. Intuyo que el poder de la belleza se refleja en todos los seres y en su poder de transformación, reconozco que si alguien expresa mejor estas cualidades interiores, como la belleza y la compasión, tal vez ha tenido mayores privilegios, amigos y participado en redes más creativas y con una confianza básica bien establecida. Admiro la belleza que reside en la tragedia, en el no saber, en el plumaje con el que nos vamos vistiendo al acometer actos de cuidado, libertad y generosidad. Me produce encanto los momentos de transformación de la identidad y contar con una familia, amigos y amores que catalicen la luz y la sombra, la belleza y el futuro, la visión y el propósito. La belleza se va haciendo más fulgurante mientras más te vas adentrando en tu propio bosque y empiezas a reconocer los caminos que te llevan al de tus amigos, de camino a casa. Soy un amante del camino, de la naturaleza, del emboscarse, encuentro mucha belleza en el limbo cuando el sol se esconde y se revela la noche. Busco lo bello en las artes, en la ciencia, en el canto, en la amistad, en las emociones y en hacer cosas que me desafíen, me insten a colaborar y a cocrear con otras personas. Quiero ser un puente para que la belleza del mundo se territorialice a través de comunidades de aprendizaje donde podamos aprender y florecer por el resto de la vida.


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