jueves, 13 de mayo de 2021

Universidad del Futuro (Co-Lab) Parte II

La primera vez que soñé con esta idea de hacer una Universidad, fue cuando trabajé en el Centro de Educación para el Desarrollo - CED de UNIMINUTO, en Bogotá, al ver tantos compañeros tan inteligentes, entusiastas y con un gran trabajo social y comunitario y que además tenían la capacidad de integrar en su práctica social un gran compromiso y novedosas pedagogías y didácticas enfocadas en asuntos globales emergentes, tales como el feminismo, la educación popular, lo ambiental, la transdiciplinariedad, la economía solidaria, las ciberculturas, el territorio, las infancias y bienes comunes.

La pieza del rompecabezas que sentía que faltaba en el equipo, era un papel más protagónico de las artes, la estética y la imaginación, al igual que una introducción de prácticas de autoconocimiento, que se encontraban en las tradiciones de sabiduría perenne y en linajes místicos y espirituales y en las cuales yo venía sintiendo y encarnando las potencialidades. Al sentir ese vacío de una exploración más profunda y creativa del Yo y al ver la manifestación por parte de ellos de un fuerte énfasis en lo social, encontré en la visión integral del filósofo Ken Wilber un mapa más incluyente para encuadrar mejor mis intuiciones de un trabajo más integrador, complejo y holístico. Alcanzamos con mis amigos y colegas Arturo Urrego, Catalina e Ivan Roa, a soñar la construcción de una Maestría sobre Responsabilidad Social y allí dimos muchos debates epistemológicos, metodológicos y pedagógicos que coincidan con esta trinidad: cuerpo, mente, alma; personal, profesional y ciudadano; arte, ciencia y tecnología, entre otros.

Otra razón importante para soñar con esta propuesta, fue al ver el interés de Iara, la hija de mi compañera, una adolescente de 19 años que ya entraba en sus últimos años de bachillerato, y que intuía con una carrera que no existía en el mercado, donde se pudieran combinar plenamente sus intereses: la necesidad de servicio, a través de la medicina o el ser enfermera o paramédico, para ofrecer primeros auxilios a la gente; el trabajo con la danza y su deporte favorito el jujitsu donde ponía en juego su cuerpo y sensibilidad y un anhelo de trabajo y participación social.

Antes de que iniciara la Pandemia en Marzo, Iara a final del 2019, después de haber participado activamente en el 21N y ante el desencanto por las lógicas del colegio, decidió hacer 11 de manera virtual y tomar decisiones respecto a lo que quería aprender. Ingreso a clases de circo, danza, profesorado de yoga, trabajo en el taller de escenografías con su Tío, hizo domicilios en bicicleta y dio clases de ju jitsu para niñas y niños. Fue un tiempo donde rodó muchísimos kilometros en su bicicleta, su medio de transporte, y ya al final del 2020 quiso intentar un emprendimiento de ropa de Segunda a través de Instagram con Juan su novio. Pasado el tiempo, reflexionábamos con ella sobre como la decisión de hacer la educación virtual, fue una gran intuición y fue muy anticipada y visionaria dado que toda la educación pasó por motivos de Covid 19 a la modalidad virtual.

Al reflexionar con ella sobre este vacío, conversamos con ella y su novio en muchas ocasiones en la casa sobre la necesidad de crear una oferta institucional nueva donde se privilegiará, la transdisciplinariedad, la apropiación creativa de Tics, las práctica integral de vida , el trabajo social y comunal, el arte y el trabajo con el cuerpo a través del arte, el yoga el deporte. Todo este concierto de intenciones con el fin de encontrar la alquimia perfecta curricular, de no ser una especialista más, una experta, sino un ser íntegro, completo y preparado para nuevos trabajos y campos de acción que la sociedad post-salarial demanda.

Otra inspiración para invitarlos a esta obra abierta y colectiva, es un creciente desencanto de las identidades y movilizaciones que se unen solo en la coyuntura de la protesta, dado que solo se afirman en lo que están en contra y aunque reconozco y admiro que hay diversidad de voces, creatividad en su expresión y legítimas manifestaciones de un malestar cultural con heridas abiertas, siempre el patrón que he percibido es que es una posición de lucha y resistencia y al ser tan reactiva y coyuntural se cuela mucho odio, desespero, comportamientos excluyentes y cortoplacistas, cortos en sabiduría. En esta identidad mayoritariamente juvenil prima a menudo la energía de la acción, la marcha, la confrontación, la indignación, la ira, mas que la perspectiva profunda, la configuración de plataformas e iniciativas de inteligencia colectiva, el conocimiento compasivo y un compromiso más radical y mayores liderazgos de reconstrucción de espectro completo. Definirse uno solo por lo que estamos en contra no es suficiente, aunque nos da un sentido rápido y claro del objetivo de la lucha. Creo que es momento de no caer en la trampa, no protestar dos veces de la misma manera

Otra inspiración para sentir que ya hay un piso teórico y práctica para fundar la universidad del futuro han sido mis investigaciones transidisciplinarias en la última campos de conocimiento, como la psicología, artes, literatura, cine, filosofía política, economía, género, erotismo y sexualidad, en ciencias sociales, activismo sagrado, educación integral, comunicación no violenta, mediación de conflictos, didácticas para La Paz y a su vez la revisión de algunos autores inspiradores y proyectos en diferentes campos que aplican visiones integrales y metamodernas como Hanzi Freinacht, Sri Aurobindo, Richard Rohr, Monica Sharma, Robert Augustus Masters, Ken Wilber, Diane Hamilton, Thomas Hubl, Valarie Kaur, Marc Gafni, Resmaa Menaken, Maia Szalavitz, entre otros.

Una última inspiración para hacer la Universidad del futuro, vino de la lectura de una gran novela, el clamor de los bosques escrito por Richard Powers y que tuve el gozo de leer en tiempos pandemicos y algunos capítulos en Familia. En ella se cuentan pequeños relatos e historias relacionados todos con árboles y se hila todo través de varios protagonistas (un creador de videojuegos, activistas ambientales, una mujer científica, una niña con problemas de aprendizaje), poco a poco nos va enredando la historia en tres momentos, raíces, tronco, ramas, profundizando en especies de árboles nunca antes escuchadas, en la belleza de las transformaciones e interdependencias con el mundo natural, en la bondad del ser humano y abordando con objetividad problemáticas globales como la Crisis climática, impulsadas por la separación de la naturaleza, el extractivismo y la gran deforestación de bosques. Al terminar la novela, les decía a mis estudiantes que esa obra me había cambiado la percepción y consciencia sobre los árboles y me invitó a resignificar mi cumpleaños sembrando mis 40 árboles, me llevo a la Minga y a una consciencia más detallada de las formas, frutos, texturas y propiedades medicinales de los árboles. Muchas veces soñaba colgado en ellos y en cada oportunidad de pasear por los bosques entraba en profunda contemplación de su milagro. En esta obra se articulaba muy equilibradamente la ficción, la ciencia, las identidades emergentes y la espiritualidad. Al finalizar concluía que así deberían ser las tesis y las investigaciones. Además de lidiar con la verdad profunda, tienen el don de tocar el corazón de las personas y te inspiran otras maneras de ser, comportarse y vivir.

La reconstrucción vendrá quien se mueva, dance, fluya en estas 3 dimensiones: yo, nosotros, ellos. Quien honre los 3 niveles es una obra de arte encarnada, un ser inspirador y un líder. Fluir en ellas nos dará Libertad, creatividad y profundidad . Esto es vivir una vida con dignidad.

La universidad del futuro y las aulas con consciencia global, combinan 3 niveles de experiencia y formas de acceso al conocimiento. Los tres niveles en una experiencia de aprendizaje no se dan de una manera secuencial sino que son simultáneos:

El viaje personal como fuente de autoconocimiento e integración de la experiencia. (Tu historia) Identidad. Yo. Ser singular.

La identidad comunitaria como escuela y campo de entrenamiento. Donde se configura el ethos, la conversación, el voluntariado, cuidado de bienes comunes, se fortalece el sentido social y la solidaridad. (Nuestra historia). Nosotros. Intersubjetivo. We space.

La trascendencia, como lugar de integración, de síntesis, integridad y transparencia; mayores niveles de coherencia, sinceridad y simplicidad, y tiempo propicio para trabajar con valores universales (justicia, compasión, libertad) y la concreción de los sueños en nacimiento de prototipos escala 1:1 o proyecto emergente organizacional. Ellos. (Inter-obetivo) (La Historia)


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miércoles, 12 de mayo de 2021

El sentido del nosotros (identidad grupal)

Reflexiones sobre el sentido de pertenencia y la identidad etnocéntrica

Todas las personas necesitamos apego seguro, sentido de pertenencia y anhelamos sentirnos escuchados, vistos, valorados y reconocidos por los demás. Cuando esta condición y base no se tiene, o es muy precaria, trae como consecuencia algunos problemas en las relaciones, manejo de las emociones, afecta incluso la posibilidad de sobreponernos a las dificultades, reflejada en menor capacidad de resiliencia, y a veces estamos más propensos a enfermedades, como lo mostró hace unos años el gran estudio longitudinal sobre Experiencias Adversas en la Infancia (ACE).


En nuestra constitución ontológica, biológica e histórica, está el ser sociales, la necesidad del vínculo, la empatía, la conexión profunda, la necesidad de participar en grupos donde nuestra identidad se reafirme, se re-construya, aprenda, negocie, colabore, avive el poder de trascendencia, esto está asociado a la necesidad de pertenecer a algo más grande y al anhelo de conexión social. Nuestra consciencia actual, la inclusión de más justicia y compasión y el desarrollo de tecnologías sociales más sofisticadas, ha estado mediado por la calidad de nuestras interacciones.

En estas relaciones con los demás, como nos han mostrado las neurociencias, a su vez co-regulamos muchas de nuestras emociones, se crea y modifica el cerebro y se irrigan en el cuerpo distintas hormonas, cambiando nuestros estados anímicos, ya sea de estrés, o también, oxicoticina, dopamina, adrenalina, dependiendo del ambiente en que nos encontremos. Incluso el ambiente modifica en mujeres embarazadas la genética de sus descendientes, como ha revelado los trabajos sobre epigenética.

Las relaciones son entonces un bien común y parte de la riqueza colectiva de las sociedades. Entre mejores relaciones tengamos, la vida colectiva será más plena para todos. Todas las relaciones afectan la vida en común, nuestros aprendizajes y a la política. Se ha comprobado que personas con dificultades por adicciones o traumas, se recuperan mas fácilmente al tener mejores redes de apoyo. Esta necesidad de pertenencia y de consciencia grupal trae todas estas buenas noticias.

Ahora veamos y exploremos como en otras circunstancias, la necesidad de identidad grupal a veces se vuelve insana, ejemplo de esto son las identidades etnocéntricas, o del egoísmo grupal, que señalan "solo mi grupo", "solo mi verdad", "mi tribu, mi etnia, mi raza, mi bandera", “la razón siempre la tiene mi equipo”, mi género, mi comunidad, “mi dios es el único verdadero” o notoria en expresiones que señalan “el que piensa distinto a mi está contra mi”,...estas identidades grupales pueden llegar a ser tan férreas y rígidas que muchas personas incluso dan su vida por su tribu, su país, su equipo, su partido, su etnia, su ideología y grupo político o religioso. 

Esta tendencia moral etnocéntrica, afecta muchísimo la vida colectiva y el proceso de verdad, justicia, reparación y reconciliación en el que necesitamos pronto como país arribar. Quizá al no poder incluir más perspectivas, más contradicción, complejidad, ambigüedad e incapaz de lidiar con el sufrimiento, grandes capas de la población viven y se sobre-identifican con esta moralidad estrecha, entorpeciendo la paz, las relaciones y estas tensiones insalvables entre grupos actualmente han impulsado muchas guerras culturales en el mundo, como el actual conflicto entre Israel y Palestina, la creciente homofobia y xenofobia, el racismo, clasismo, las violencias sexuales y las violencias desatadas en Colombia que han desnudado muchas heridas históricas irresueltas.

Otra situación muy preocupante a la que habríamos de prestar mayor atención, es que muchos jóvenes en su soledad, alienación y falta de sentido y conexión, vienen a anidar - en sus ansias de pertenencia - en colectivos que les brindan un sentido de trascendencia, lo vemos en los que se ven tentados a integrar grupos terroristas, skinhead, fanáticos en cualquier área, en comunidades evangélicas conservadoras, jóvenes ansiosos de pertenecer en bandas, pandillas, grupos que hacen cumplir la ley, y los hacen sentirse grandes y empoderados, o las barras bravas de los equipos de fútbol, en grupos identitarios o culturas juveniles dogmáticas, o más actualmente en grupos extremistas sea la inclinación política que sea, identidades que defienden solo mi polo favorito, mi clase, mis privilegios, mi música, identidades construidas en torno al activismo social, o también comunidades de extrema derecha en Estados Unidos como Qanon y MAGA; en tiempos de pandemia hemos visto el resurgimiento de grupos conspiranoicos de cualquier tipo.

Hay que estar atentos en estos tiempos de emergencia y crisis social global a la creciente polarización que se expresa en el juego de Ping-pong, entre Nosotros vs Ellos, la causa como veíamos de la mayoría de guerras y conflictos en el mundo. Observemos con curiosidad algunas de las señales, comportamientos y actitudes de una identidad etnocéntrica, es decir, de una moralidad basada solo en mi grupo, tribu, raza, clase, género, pueblo: respira profundo, aquí vamos. 

-La base emocional de esta identidad grupal está generalmente basada en la lucha y confrontación, en generar una identidad en relación a heridas no resueltas...la ira, la mayoría de veces es mal enfocada y canalizada. 

- Formas de saber y de pensar que minimizan la complejidad de la realidad (percepciones distorsionadas en 2D y sin matices) a la par que uso frecuente de comentarios reactivos y odiosos, muchas veces aderezados con generalizaciones exageradas.

- Dificultad para conversar y escuchar posiciones distintas a la suya; cada vez que se abordan problemas complejos suelen responder de las mismas maneras...te ha sucedido alguna vez conversar con personas que siempre repiten como loros lo mismo? 

- Dificultad para intimar con el yo singular, esta identidad es a menudo repelente al mundo interior.

- Tendencia a creer y seguir a ciegas a un líder e incondicionalidad con el gurú, haga lo que haga; estas personalidades suelen también idolatrar a personas famosas, líderes o héroes.

- Suelen darle muchísima importancia a lo que piensan y digan los demás y tentados a culpar siempre al enemigo.

- La relación con la verdad, en una identidad estrecha y orgullosa en exceso de si misma, suele generar un ambiente propicio para inventarse los hechos o negarlos a través de noticias falsas, autoengaños o fake news, manipular la realidad a su antojo.

- Reiteración en conductas o comportamientos que los distancian emocionalmente de los demás disminuyendo la capacidad de empatía y conexión y finalmente, alfombran en un tapiz el escenario para la lucha, la hostilidad, el chisme y la separación induciendo comportamientos conservadores, rígidos, fanáticos, (cons)paranoicos y destructivos. 

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lunes, 10 de mayo de 2021

Universidad del Futuro (LAB)

Cuando estuve realizando hace unos meses atrás la historia de los colectivos e iniciativas en los que he participado -desde la adolescencia hasta la actualidad - surgieron una diversidad de metáforas: Magma, Pensamiento sin Fronteras, Ciudad-Foro, Diseminario, Ondas, Ciberciudadanías, Fosa Orbital y Sembrando Barrio. Después de revisar el impacto en mi vida con cada una de estas experiencias colectivas, me preguntaba, qué sería de mi sin ellas, qué sería de lo que soy ahora, sin la amistad que me han prodigado con generosidad muchos de mis amigos y amigas, con quienes ha habido una influencia mutua, intercambios afectivos, sintonía, conflictos, tensiones y amor compartido. 

Al hacer esta integración del pasado, observando estas iniciativas, surgió naturalmente también el deseo de seguir co-creando futuro, haciendo comunidad...eso me ha permitido sentir y escuchar un llamado profundo a fortalecer la amistad y las redes sociales. Las situaciones actuales nos han mostrado que a pesar de la hiperconectividad, estamos bastante aislados, polarizados y contra-actualizados y que solo el despertar mutuo, la agencia colectiva y la conexión consciente entre nosotros nos puede facilitar un mejor convivir en toda la sociedad.

Los intentos más recientes de crear comunidad, fueron en los primeros meses de la Pandemia, donde invité a un grupo de amigas para accionar propuestas de educación artística en casa para las familias en tiempos de distanciamiento social. Aunque no logramos articularnos lo suficiente y accionar efectivamente, debido a ocupaciones y vaivenes fuertes emocionales, lo que conversamos, diseñamos y el gesto de hacer algo conjunto, fue algo que nos ofreció sintonía, encuentros y conexión.  

 

También fueron cruciales las estrategias para aminorar el aislamiento en la cuarentena, conversaciones con amigos, amigas y familiares, al igual, que en los espacios académicos en los que participo, en donde abordamos la situación y abrimos espacio para sentirnos juntos. Fui muy consciente en aquellos días que el problema no era exclusivamente de información, sino de conexión: de tejer red. En ese horizonte de fortalecimiento, actualmente también estamos con unas amigas conectando imaginación y creatividad para participar en una Beca de libro interactivo para primera infancia.

 

Ahora, a mediados del 2021 y a raíz de la crisis social que vive actualmente el país, vuelvo a sentir la necesidad y el impulso primordial y erótico de convocarme con personas, amigos y seres con quien resonamos, sintonizamos y admiramos por su trabajo, inteligencia, profundidad, sensibilidad y que tengo la intuición y la corazonada de que podemos hacer iniciativas juntos, sentirnos, re-descubrirnos, crear un campo de resonancia e  inteligencia colectiva, de generosidad y conocimiento compasivo que a través de conversaciones nutran a toda la humanidad.

 

Después de pasar por años en algunas instituciones de educación superior y ver los cambios que se vienen gestando, de una limitación de las funciones sustantivas y de un incremento de la tecnocracia, y de un predomino en el campo humanista de teorías deconstructivas, donde son pocas las voces re-constructivas, integrales y utópicas, he tenido desde hace unos años un gran interés por construir una Red-laboratorio, espacio de encuentro permanente denominado tentativamente: La Universidad del Futuro


La primera tarea que percibo importante, es constituir un grupo de personas con visión, inteligencia, serenidad, compromiso y propósitos compartidos, con quienes realizar unos encuentros mensuales virtuales para fortalecer la amistad y el afecto y así abordar la complejidad de diversos temas actuales e importantes con el fin no solo de discutirlos, sino de crear invitaciones más expansivas donde más personas  puedan involucrarse y participar más plenamente. 

 

El propósito inicial es fortalecer el grupo, construir el acuerdo y manifiesto y que cada quien se encuentre libre de participar, de entrar y salir, con compromisos, pero que no se sienta estrecho y en donde a su vez, privilegiemos la sinceridad en los encuentros, alternando rituales de la inteligencia compartida, la palabra y el silencio, con visiones sistémicas y prácticas de conexión espiritual. Este fortalecimiento lo podemos hacer en los primeros encuentros compartiendo las experiencias, historias, los sueños, las experiencias colectivas y las singularidades a través de una charla-taller o performance. También quisiera que el equipo base, genere dinámicas de estudio y tertulia. Me encantaría especialmente que estudiemos juntos algunos apartes de la propuesta de Política metamoderna escrita por Hanzi Freinacht, que considero aporta unas claves muy potentes, desafiantes e inspiradoras para construir la plataforma y fortalecer las líneas de acción colectiva.

 

También he imaginado, posterior a esto, una serie de encuentros enfocados a la producción de contenidos digitales (videos, podcast, libros y materiales de trabajo) en una plataforma web, convocando a invitados nacionales e internacionales que aborden  temas de actualidad desde visiones integrales, por ejemplo acerca de: problemáticas ambientales como la situación actual de la Amazonía, la Salud Mental, el Feminismo, la Renta Básica Universal, las Ecoladeas, la justicia restaurativa, la educación sexual y el erotismo, Traumas colectivos y violencias históricas, Economías del bien común, la ciencia ciudadana, lo Urbano-ancestral, Mediación de conflictos, Hacktivismo y propuestas de Educación integral y Arte en Comunidad. 


Con todos los materiales construidos y bien documentados, presentados a través de diversos formatos, quedarían en un sitio web nuestras producciones, conversaciones, conferencias, talleres, eventos y junto con posibles co-financiaciones, serían la fuente de sostenibilidad económica de la iniciativa.

 

Los principios y valores que veo fundamentales para los encuentros son:

 

Escucha. Inclusión. Integralidad. Actitud reconstructiva. Sinceridad. Serenidad. Colaboración. Solidaridad. Libertad. Confidencialidad. No señalamiento y juicio destructivo. Apertura a Conversar y Participación

 

Así he venido visualizando la iniciativa y quiero con ustedes construir este sueño. Esto es solo un abrebocas, una provocación, no es un guión a seguir inamovible, es como lo empiezo a percibir, como pulsa en mis tripas y corazón; estoy seguro que en los encuentros y conversaciones esta obra colectiva se va nutrir con mejores propuestas e ideas que surjan de todos ustedes.


El primer encuentro será este jueves 13 de Mayo 6pm 

(Hora Colombia) 

Streamyard





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viernes, 7 de mayo de 2021

Liderazgos Radicales Transformadores

Algunos aspectos en los que me quiero seguir comprometiendo para expandir los Liderazgos Transformadores Radicales que nos invita este tiempo: Romper hábitos ineficaces, aquellos que nos hacen actuar desde el pasado e intentar ser más conscientes de nuestros prejuicios. Aprender a escuchar posiciones distintas sin ser cerrados de mente y actuar con comportamientos excluyentes. Trabajando con múltiples perspectivas y valores universales, como la dignidad, compasión y justicia. Belleza, bondad y verdad. Comprometiéndonos con romper los círculos de sufrimiento. No entregar más trauma a las futuras generaciones. Generar respuestas innovadoras de espectro completo. Formular preguntas más inteligentes e integrales y ser un puente para la coherencia, la inclusión, la alegría y el amor. Ser desapegado, pero actuar comprometido y apasionadamente. Mejorar las capacidades de intimidad y conversación. No ser parte de sistemas fanáticos, injustos y excluyentes. Honrar la dignidad y la belleza de los demás. Actuar con sinceridad, vulnerabilidad: no más autoengaños. Crear comunidades de conversación, sanacion y creación colectiva...ambientes de generosidad, Libertad y gratitud en la vida cotidiana. Expandir nuestro círculo de amigos, para incluir mayores perspectivas y diversidad. Crear prácticas de regeneración de los ecosistemas, como sembrar más alimento, árboles y consciencia. Escuchar con nuestra mente quieta y un corazón compasivo y bien abierto. Formular acciones estratégicas basadas en valores universales. Crear plataformas educativas para que otros obtengan su capacidad interior de acción, creando oportunidades para otros y fomentando su emancipación y crecimiento. Ser catalizador de visiones de futuros posibles y utopías relativas que sean mejores para todos. Mantener identidades sociales y profesionales sin rigidez; fundamentarme en mis capacidades internas para la acción estratégica con el fin de generar coherencia, equidad y sostenibilidad. 

(Reflexión inspirada en libro de Monica Sharma)


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Reflexiones sobre la situación social y política en Colombia

1. 

"Así como cuando tenemos traumas personales, la percepción interna y externa se ve sesgada y las relaciones se ven deterioradas y minimizadas, a nivel cultural, suceden cosas similares, el trauma cultural amplifica las distorsiones en las percepciones sociales" (Hübl, 2020). Estas dislocaciones se manifiestan en expresiones generalizantes y limitadas tales como: “nosotros los buenos, ellos los malos”, “buenos y malos muertos” “así son las cosas”, “deje de ser soñador, aterrice”, “proferimos ser  anti jerarquías pero nuestras ideas son superiores a las tuyas”, “ellos nunca van aprender”, “esos indios tan ignorantes”, “culpa del patriarcado” “eso es el Estado paramilitar” “el mal del capitalismo vs el mal del comunismo" “los hombres son así y las mujeres asá” “estudiantes guerrilleros”, “cerdos policías”, “nosotros contra ellos”, “todos los que marchan son perezosos y quieren todo fácil”, “vándalos antisociales”, estereotipos falsos y limitantes acerca de las personas, culturas y roles de género que nos atrapan en un loop eterno de disputa y confrontación sin salida. Esta división es también la base para la violencia, la exclusión y la deshumanización del otro. Como gesto etnográfico, los invito a leer con curiosidad los tweets de los políticos (de izquierda y derecha) y cotejen esto con la información que circula actualmente en redes sociales: cuál es la foto que sale? identifican el patrón de las publicaciones? cuál es la estructura de sentimiento que movilizan? ¿cuál es la profundidad a la que invitan las reflexiones?

2. 

Cuando vemos la realidad sólo como una cuestión de nosotros los buenos y ellos los malos - nosotros contra ellos - estamos hablando de una visión bastante simplicista y plana que reduce y minimiza la complejidad de la situación coyuntural actual. A menudo es lo usual, lo más rápido, cómodo y  confortable, expiar la culpa sobre los demás. "Esto no tiene que ver conmigo". Lo que la teoría integral informa como etnocentrismo, la creencia inflexible y fanática y sin matices en la verdad de mi grupo, independiente del asunto, sea una hinchada, un grupo religioso, político, un grupo identitario, de clase, género o racial, etc...

En estos días de agudización de los conflictos sociales en Colombia, al dar una vuelta por las redes sociales, se encuentra abundante material de tendencia etnocéntrica, muchas voces y publicaciones que interpretan la situación desde dos posiciones que se excluyen mutuamente y en algunos comentarios y líneas de conversación se enfatiza la incomunicación y la hostilidad. 

No podemos contarles a nuestro hijos y a la gente más joven que lo que pasa en el país, solo tiene estos dos matices, la izquierda vs la derecha, los jóvenes estudiantes dignos vs los cerdos policías, los pobres vs ricos, el neoliberalismo vs socialismo, El Estado vs la sociedad civil; hay que ser más cuidadosos, inteligentes y responsables con lo que narramos y más agudos en la interpretación y soluciones; debemos evitar transmitir análisis tan superficiales e ideológicos, donde se cuela trauma, visión estrecha (2D) y posiciones listas para seguir luchando ad infinitum contra sus propios fantasmas. 

3.

Veamos rápidamente un poco de historia. Con el surgimiento de la perspectiva en el renacimiento, inició una reivindicación por el espacio, lo mensurable y la objetividad; posteriormente, al tiempo que la ciencia se expandía, nos dio una perspectiva más universal del mundo, al observar lo lejano a través del telescopio y lo más cercano de nuestro cuerpo, con el nacimiento de la anatomía; luego a partir de la física cuántica y el cine, ambos contemporáneos, se introdujo la cuarta dimensión: el tiempo; también en la corrientes estéticas y filosóficas contemporáneas, advirtieron nuevas dimensiones de la realidad, en la filosofía (ser y tiempo, el existencialismo, el élan vital, las estructuras de consciencia, los holones), en el cubismo (la multi-perspectiva), en el surrealismo (el inconsciente), en el suprematismo (el vacío), en el dadaísmo (el azar), en el situacionismo (lo pisco-geográfico), en las estéticas relacionales (el ir más allá del arte reificado); lo más curioso es que pasado todo este aumento dimensional, y los grados de complejidad creciente incorporados a través del tiempo, el arte, la ciencia, la biología evolutiva, la cibernética, al momento de analizar los problemas y traumas actuales, tendemos rápidamente arribar a planilandia, a visiones 2D regresivas y en instante tenemos además de dificultades para tener una conversación,  las personas reducidas a meras caricaturas: todo el paisaje complejo bien aplanando.

Un retorno  inconsciente a las visiones etnocéntricas, responsables hoy en día de la mayoría de las guerras culturales. Curiosamente estas visiones 2D han tenido un gran resurgimiento en los últimos años, en tiempos de gran desconfianza por las instituciones sociales, en tiempos de Pandemia e incertidumbre, apareciendo el interés por la tierra plana, los movimientos anti-vacunas, la nueva era y su pensamiento mágico, el guru-centrismo, QANON y MAGA y también cantidad de grupos negacionistas del conflicto armado, del holocausto y cambio climático. En todas estas tendencias, se expresa ese achatamiento y distorsión del espacio-tiempo y una mengua en la profundidad de la percepción: una suerte de pérdida dimensional. Se cuela a su vez mucha percepción dualista en las interpretaciones de lo que sucede y en vez de conectar y mostrar totalidades en interacción, predominan las consignas que nos siguen dividiendo. 

Es necesario introducir en la educación una visión más amplia y sensata, más integradora y sistémica sobre la realidad social, seguir introduciendo nuevas perspectivas; no nos podemos seguir engañando ya que esto posterga las grandes transformaciones que se requieren implementar en todos los sistemas; precisamos seguir aumentando dimensiones, conexiones, complejidad y creatividad (compromiso vital) en horizonte de Cuerpo-Casa-Barrio-Planeta y en todas nuestras relaciones. Recordemos que las relaciones además de ser nuestro terreno fundacional para el arte, son la base esencial de la política y de las transformaciones espirituales.

.

4. 

Viendo la situación política de Colombia y las coyunturas de explosión de traumas históricos, tengo la intuición que la enseñanza de la historia, y las lecciones que aprendemos de la inmersión en ella, no se pueden dar solo desde un plano cognitivo....en lo que respecta a los sufrimientos y traumas históricos, como las Guerra mundiales, Hiroshima, las guerras de liberación nacional, el holocausto, la guerra en Siria, Israel y Palestina, los Ecocidios, la actual deforestación de la Amazonia, los falsos positivos, los campos de concentración Comunistas como el Gulag, el genocidio de la UP y de líderes sociales y campesinos, las violencias de género, el racismo, los crímenes de estado, entre muchos otros, no se puede enfocar en la enseñanza solamente desde un enfoque meramente mental e informativo. Esta modalidad racional, aún cuando somos conscientes de sus beneficios y nos permite perspectiva y escuchar diversas voces sobre un tema de la historia, hay que incluirla y trascenderla, ya que su fuerza transformadora parece ser hoy en día limitada. Hay que recordar que estos acontecimientos y cicatrices anidan y perviven en nuestros cuerpos, por lo que se requiere además relaciones personales, ínter y transpersonales, líneas de tiempo somáticas, ambientes y exploraciones más creativas y holísticas sobre estos traumas; de no hacerlo, a menudo quedan en la superficie, lo olvidamos con frecuencia, se reducen a contrastar por medio de evaluaciones individuales datos y no hay anclas profundas y contenedores amplios que permitan la descarga y la transformación energética, emocional, mental y espiritual de estos dolores profundos.

5.

Estamos siendo testigos de cómo el cuerpo colectivo expone todos sus fantasmas y sombras. Igual que cuando enfermamos, el cuerpo y la mente se desaceleran y nos damos el tiempo para digerir lo que no pudimos en el día a día, igual pasa en los colapsos sociales como los que estamos viviendo, se abre una oportunidad de procesar los huesos duros de roer, los traumas familiares, intergeneracionales e históricos a los que tanto tiempo hemos evitado y rechazado.

6.

En una marcha y un paro, hay muchas motivaciones en quienes acompañan, ciertamente imposibles de censar, no obstante, en sus expresiones y performances, se da una cualidad de su visión, intención, propósito y (in)coherencia....salen a marchar desde los que caminan para descargar la ira contenida, otros porque los amigos asisten con emoción, otros para gritar y exigir cambios políticos, otros más románticos y de pensamiento mágico, que creen que al parar, todo de repente va a cambiar, o que un día en paro, puede hace milagros en la política y transformar positivamente nuestros grandes problemas; otros caminan para manifestar su inconformismo y empatía, para expresar públicamente un malestar y hacer pedagogía social, otros para reclamar dignidad, con la intención de pedirle a los gobiernos más inclusión, respeto y humanidad, otros porque creen que es un deber ciudadano, una forma de hacer política asistiendo a la plaza y declararse en resistencia. 

Las motivaciones son tan variadas en quienes marchan que a veces hace que sea difícil tejer una plataforma de pensamiento y acciones colectivas, una unidad más efectiva y sostenible a largo plazo. Posterior a la marcha, que muchas veces trae un agotamiento físico, a veces vuelve a quedar un tiempo largo quieto, un bache de silencio, meses en olvido y nos distraemos de cómo poder buscar mayor coherencia en todos los sistemas que vivimos. A veces también, tanto ruido creado juntos cuando nos movilizamos, hace difícil la gestación de algo nuevo, la co-creación y la activación de un campo consciente de inteligencia colectiva que sea más que la suma de las partes. Puede también que hayan muchos apegos inconscientes al momento de marchar y liderar, que nos vean que somos comprometidos, ser aceptados por los demás, tener un sentido de pertenencia, sentirse con esperanza, romper los vidrios de la apatía, sentirse cool y alternativo, culpar de todos los males al sistema y gobierno y ejercer el ser político con clicks, compartiendo el orgullo por redes sociales.

Una marcha podría ser una expansión de la coherencia interna y externa de las personas, una posibilidad de actualizar los acuerdos colectivos y manifiestos de la ciudadanía, intercambiando información relevante, haciendo uso de la comunicación segmentada para llegar a toda la población; generar clases abiertas vivas y ciudadanas y mejores diálogos, realizar performances e intervenciones culturales en espacio públicos, apropiarse de las tecnologías para compartir un mensaje claro, inspirador y vital, igualmente puede ser un proceso para hacer acupuntura social en todo los territorios y no solo en la plaza de Bolívar. Después de Ocuppy Wall Street, el 21N, la ocupación ciudadana (la aldea de Paz) y la Minga indígena en la plaza de Bolívar, necesitamos seguir reinventando las formas de pedir y manifestar inconformismos, de reclamar dignidad. Necesitamos acciones en todos los sistemas y más creativas, que se vuelvan campos conscientes donde abunde y amplifique la inteligencia colectiva. Podemos enseñarle a la gente, especialmente a los más jóvenes, que hay muchas maneras de participar en una movilización por la dignidad de los pueblos y transformación de la consciencia colectiva. Hay que revisar nuestras motivaciones antes de salir a marchar, a menudo puede haber muchos apegos inconscientes detrás de nuestros deseos de reclamar dignidad y también necesitamos cada tanto, revisar nuestros prejuicios, la sombra personal, las  visiones de mundo, las teorías y los valores, compromisos y acciones colectivas, plataformas y comunidades para el cambio.

7.

Sin una visión integral, que observe los diferentes niveles de consciencia de la población, los intereses en juego, sin un marco político más actualizado y sistémico y sin un plan de por dónde podría orientarse la innovación social, institucional y comunitaria global, en la vida cotidiana, quedamos caminando hacia los mismos lugares y clichés de la manifestación, una gran fiesta de rebeldía y entusiasmo pero con muy pocas consecuencias en modificar las estructuras, energías y la conciencia social. 

Estamos en un momento dramático y trágico de la historia de COLOMBIA, pero también en un tiempo donde hay mucha esperanza e intuyo que también palpita en muchos de ustedes, que de esta situación caótica, emerja algo mejor para todos, algo ejemplar para la humanidad naciente y las venideras generaciones...un mutuo despertar y un ruta de acción para la próxima generación..."Allí donde está el peligro, crece lo que salva" (Hölderlin). Mi esperanza y compromiso es que todo esto nos lleve a aumentar la empatía y la compasión (reducir el sufrimiento e integrar mejor nuestros dolores), expandir la creatividad y la generosidad y a que toda la sociedad se una en acción, propósito y en comprensión más profunda de sus interdependencias; estamos unidos tanto en lo divino, como en el trauma...es el momento de que empecemos juntos a integrar tanto sufrimiento residual por siglos reprimido e inconsciente. 

Además de limpiar la memoria de los genocidas, tal como viene siendo derrumbada en muchas ciudades de Colombia, también es necesario hacer una higiene interior de nuestros dolores y oscuridades reprimidas, al igual que la reconstrucción de otras arquitecturas visibles (esculturas sociales), e invisibles (lenguaje, cultura, consciencia, creencias y valores) a través de nuestras acciones cotidianas. Es necesario abrazar esta noble y desafiante invitación, derribando igualmente esos muros que hacen que nuestras mentes, corazones y voluntades se cierren; derribar esas esculturas que nos separan. Abramos espacio en nuestro corazón para el criminal como para el santo, tanto para el cuerdo, como para el loco, para el exitoso, como para el fracasado, para el perpetrador como para la víctima. Todos estamos juntos en esto y somos uno. No podemos seguir viendo extraños, el viaje heroico y el nuevo movimiento mundial es Todas las Vidas Importan (All Live Matters).


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martes, 4 de mayo de 2021

Conferencia Diseño de ambientes de aprendizaje en tiempos de emergencia global

Este jueves 6 de Mayo, estaré conversando a las 5pm (hora colombiana) sobre "Diseño de ambientes en tiempos de emergencia global", una conferencia que brindará una visión integral y reflexión transdisciplinaria, con el propósito de comprender las potencialidades y el significado profundo de los ambientes en la configuración de aprendizajes, transformación de subjetividades, fortalecimiento de comunidades y cambio cultural.

Nos preguntamos por los aportes de la psicología del desarrollo y de las visiones culturales y su aporte en la concepción de ambientes. También ahondaremos en la intencionalidad y valores que subyacen en la creación de ambientes, junto con el conjunto de herramientas, contenedores y contenidos, estrategias, tecnologías sociales y metodologías que he venido experimentando y piloteando en espacios de educación tanto formal como informal. Para tal fin, me propongo iniciar con un recuento biográfico y visual de los ambientes en mi existencia, pasando por la infancia, la adolescencia y la vida adulta, ambientes que he co-construido y los grupos en los que he participado revisando sus metáforas (Ciudad-Foro, Diseminario, Pensamiento sin Fronteras, Magma, Ondas, Fosa Orbital, Sembrando Barrio), descubriendo los patrones, aprendizajes y las emergencias.


También me interesa en la charla compartir algunos de los ambientes diseñados en espacios de educación infantil, mayoritariamente enfocados al arte en primera infancia, laboratorios urbanos de arte y ciencia con jóvenes, alfabetización digital con personas mayores, el apoyo al trabajo con comunidades ancestrales (Misak y Embera Dobida), el conjunto de iniciativas con amigos, vecinos y ciudadanos, en barrios con la comunidad y recientemente la participación en la creación de ambientes como docente en la Maestría en Innovaciones Sociales en Uniminuto y en la Maestría en Docencia mediada con las TIC en la Universidad de San Buenaventura.

 

Intento abordar en la charla la situación de emergencia de una consciencia global junto con los atractores de futuro y lo que representa respecto a las implicaciones frente al rol del maestro y el estudiante, las prácticas pedagógicas, uso de materiales y tecnologías, integrando las habilidades del siglo XXI, los diseños sociales y pedagógicos y prototipos de innovación social, en clave de la creatividad y la generosidad.

 

Me propondré entonces además de compartir una ruta metodológica en construcción y hablar de las pedagogías de la triple conexión (conexión, comprensión y co-creación) y el enfoque de investigación-acción-creativa de los que he hablado en anteriores entradas en este blog, compartir los últimos estudios de caso realizados en los últimos años (Didácticas para La Paz y la convivencia, Pedagogías Emergentes y el seminario electivo Sexo, Erotismo y Espiritualidad, resaltando didácticas, actividades y parte de la documentación pedagógica.

 

 





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sábado, 1 de mayo de 2021

Ingreso Básico Universal

 A propósito del Día Internacional del Trabajo:

INGRESO BÁSICO UNIVERSAL YA


 

In the Aisles (Thomas Stuber) y la Camarista (Lila Áviles), son dos películas minimalistas lanzadas en el 2018 y contundentes al mostrar los dramas de la desigualdad laboral y de la alienación existencial; ambas son rodadas en espacios cerrados y aún cuando tienen por contexto países bastante diferentes, Alemania y México, prima un común denominador, hacen visible lo invisible: trabajos anónimos precarizados y almas alienadas, que entran en lo que el antropólogo anarquista David Graeber, llama en su libro, trabajos de mierda, donde las funciones son monótonas y repetitivas, ejemplificando claramente las desigualdades sociales y el conjunto de vidas explotadas y sin derechos sociales y culturales y que por la necesidad de supervivencia, tienen que laborar sin descanso en ocupaciones sin reconocimiento, malos pagos, vidas endeudadas, empleos que no articulan los potenciales humanos, las riquezas y los sueños, y paulatinamente van horadando las relaciones, aumentando la desconexión, trayendo como consecuencia una exposición intensa a la soledad y al declive de la salud mental.

 

Paradójicamente muchas de estas labores precarizadas que muestran las dos películas, ofrecen a menudo el sostén y el confort para personas con mayores privilegios y estabilidad material. En el fondo, el mensaje es claro, nos están invitando a generar empatía y compasión por los protagonistas y sus realidades, a que conversemos e ideemos soluciones reales, a exigir derechos universales que vayan reduciendo la amplia precarización laboral y redistribuyendo mejor las riquezas y bienes comunes de la humanidad.

 

Viendo y sintiendo estas realidades laborales precarias y siendo conscientes que en medio de la pandemia se han agravado, es cuando con mayor premura necesitamos la herramienta de un INGRESO BASICO UNIVERSAL, un derecho de ingreso básico a cada ser humano, un derecho de nacimiento (iniciando por los sectores más necesitados económicamente) y anexo a ella una Reforma Tributaria que no grave impuestos a la ciudadanía, sino una renta máxima, que cobre impuestos a la acumulación de riquezas, a las organizaciones nacionales e internacionales que explotan bienes comunes, hacen daño ecológico y se enriquecen masivamente de actividades digitales...

 

El asunto ha de seguir creciendo y nos vemos necesitamos a que estas alternativas además de ser apropiadas por la ciudadanía, lleguen al congreso y a la política pública, para empezar muy pronto a ser discutidas e implementadas. Sabemos que los educadores, trabajadores sociales, políticos y activistas ciudadanos pueden hacer que esta información circule en capas más amplias de la población, que sea más común en nuestras conversaciones y acciones cotidianas y que sean una exigencia para futuros gobernantes.

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