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miércoles, 1 de junio de 2022

Conversaciones sobre Educación para la paz, Dignidad y Justicia Restaurativa (Ep. 21)

Conversamos con Valentina Villamarín (Socióloga con énfasis en cultura y magistra en Estudios de Paz y Resolución de Conflictos, Directora de la Fundación Pazósfera), acerca de la Educación para la Paz, la Dignidad y Justicia Restaurativa y donde se comparten algunos de sus proyectos, investigaciones y reflexiones en torno al valor del cuerpo, la empatía, el arte comunitario y las pedagogías para la paz. Valentina nació en Bogotá y ha estado muy comprometida en la comprensión y transformación de realidades sociales y en el activismo social-educativo, especialmente, enfocada en generar experiencias de pedagogía para la paz y prevención de vulneración de derechos humanos en cárceles y colegios de Colombia. En cárceles gestiona espacios de dignificación a través del arte, salud menstrual e investigación. En colegios implementa el programa Aulas de Empatía que se enfoca en crear espacios de diálogos y comunicación entre estudiantes y personas privadas de la libertad, pospenados, trabajadoras sexuales trans y familiares de personas dadas por desaparecidas.

A Valentina, la conocí recientemente en un trabajo que propuse a mis estudiantes en una electiva que oriento en posgrado, llamada Ambientes para la paz y la convivencia, donde invitaba a realizar una conversación con un líder o lideresa que aporte con su proyecto a la construcción de paz. Después de escuchar toda la entrevista, que fue una de las más nutritivas de aquel curso, revisé su página y quedé muy animado en hablar con ella, dado que se abrían reflexiones muy pertinentes e inspiradoras para la construcción de paz.

Pazósfera significa atmósferas de paz y el Paztronauta, aquel ser humano que se arriesga a crear  nuevos ambientes para crear paz. El sueño de las fundadoras era entrar a las cárceles, y para hacerlo, se articulan en alianza con la Fundación Farehnehit 451 con quienes realizan un proyecto sobre Ecosistemas de Paz: Educación para la paz en establecimiento penitenciarios (que tuvo 3 módulos, el 1) La paz individual y reconstrucción de la identidad; 2) comunidades de paz; 3) Memorias y Arte (donde las personas privadas de la libertad expresan sus creaciones y obras).  De este proyecto surge El Portal el Vigía: como medio para visibilizar las obras de personas en cárceles, creados en talleres de creación literaria, derechos humanos y resolución de conflictos y otro producto editorial ha sido, Anotaciones a la libertad  donde se comparten algunos de sus relatos, cuentos, poemas y crónicas.

“Pazósfera realiza talleres semanales desde el año 2015 en distintos centros penitenciarios como La Picota, La Modelo y la Reclusión de Mujeres de Bogotá con el fin de aportar a una mejor convivencia a través de procesos colaborativos y de arte comunitario que permitan la toma de consciencia de la propia corporalidad como agente transformador, el reconocimiento de la humanidad del otro y la capacidad de construir relaciones basadas en el beneficio mutuo y no excluyente”.

Otros proyectos que ha realizado Pazósfera en centros penitenciarios (Modelo, Picota y Buen Pastor), son Baile, Música, Literatura, Murales, Fotografía, Meditación, Espacios lúdicos, Diplomados, salud menstrual en cárceles, servicio social en colegios y Aulas de Empatía, entre otros. En su sitio web pueden profundizar en sus intereses, obras, investigaciones y proyectos 




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jueves, 22 de agosto de 2019

La Ruta Natural

Es más sensato, responsable y divertido empezar por uno mismo: resolviendo los problemas existenciales más profundos, incluyendo el trabajo con la sombra (adicciones y alergias), los traumas familiares y culturales; cultivando un amor propio, un pensar crítico y una vida relacional floreciente; luego podrías jugar al rol de mediador para los traumas y sufrimiento de tu familia (que es un microcosmos, un fractal de toda la sociedad y que tanto te necesita) y luego, quedando con aliento y fortalecido, escalar tus descubrimientos, verdades, experiencias y medicina a otros niveles locales, nacionales y globales. Esta ruta, además de real, natural y sincera, es un palpitar, un camino de crecimiento, diseño social que puede, por un lado, evitar que lo que quieres para el conjunto de la sociedad no sean mentiras, narcisismo y autoengaños y por el otro, evitar que a los activistas sociales y líderes (que a pesar de sus grandes ideas, estrategias y proyectos y de su gran deseo de cambiar la sociedad) se les cuele tanto egoísmo, tanto sufrimiento no encarado, y por ende, comportamientos sexistas, machistas, arrogantes, dominadores, fanáticos, odiosos, conservadores, populistas y etnocentristas.

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domingo, 10 de mayo de 2015

Carta de amor a la tierra

Querida madre de todas las cosas.




Querida madre tierra:
Me postro ante ti con el mayor de los respetos y la clara conciencia de que estás presente en mí y de que yo formo parte de ti. Tú me diste a luz y me proporcionaste todo lo que necesitaba para mi sustento y desarrollo. Mi madre, mi padre y todos mis ancestros son también tus hijos. Nosotros respiramos tu aire fresco, nosotros bebemos tu agua limpia, comemos tu nutriente alimento y apelamos, cuando estamos enfermos a tus remedios naturales.

Tu eres la madre de todos los seres. Te llamo con el nombre humano de madre, pero se que tu naturaleza es mucho más amplia y antigua que la humanidad. Nosotros no somos más que una joven especie de tus muchos hijos. El resto de millones de especies que viven – o han vivido – en la tierra son también tus hijos. Se muy bien que no eres una persona, pero también se que no eres menos que una persona. Eres un organismo vivo que respira en forma de planeta.

Cada especie tiene su propio lenguaje y tú, como nuestra madre, los entiendes todos. Por ello sé que, cuando te abro mi corazón y te ofrezco mi plegaria, puedes entenderme.

Donde quiera que haya suelo, agua, roca o aire sé, querida madre, que estás ahí, nutriéndome y dándome vida. Estás presente en todas las células de mi cuerpo. Mi cuerpo físico es tu cuerpo físico, y, como el sol y las estrellas están presente en ti, también lo están en mi. Tu no estás fuera de mí, y yo tampoco estoy fuera de ti. Tu eres mucho más que mi entorno. Tu eres yo.

Hago el voto de ser continuamente consciente de que siempre estás en mi y de que yo siempre estoy en ti. Me comprometo a ser consciente a que tu salud y bienestar son mi propia salud y bienestar. Se que necesito mantener esta conciencia viva en mi para que ambos estemos en paz y crezcamos felices, sanos y fuertes.

A veces me olvido. Me pierdo en confusiones y preocupaciones de la vida cotidiana, me olvido de que mi cuerpo es tu cuerpo; y a veces me olvido incluso de que tengo un cuerpo. Inconsciente de la presencia de mi cuerpo y del hermoso planeta que me rodea y me impregna, soy incapaz de reconocer  y celebrar el precioso regalo de la vida que me has dado. Mi deseo profundo, querida, Madre, consiste en despertar al milagro de la vida. Me comprometo a aprender a estar presente en cada momento, para mi, para mi vida y para ti. Se que mi consciencia es el mejor de los presentes que puedo brindarte, el más precioso de todos.

Thich Nhat Hanh

Un canto de amor a la tierra.

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