lunes, 10 de mayo de 2021

Universidad del Futuro (LAB)

Cuando estuve realizando hace unos meses atrás la historia de los colectivos e iniciativas en los que he participado -desde la adolescencia hasta la actualidad - surgieron una diversidad de metáforas: Magma, Pensamiento sin Fronteras, Ciudad-Foro, Diseminario, Ondas, Ciberciudadanías, Fosa Orbital y Sembrando Barrio. Después de revisar el impacto en mi vida con cada una de estas experiencias colectivas, me preguntaba, qué sería de mi sin ellas, qué sería de lo que soy ahora, sin la amistad que me han prodigado con generosidad muchos de mis amigos y amigas, con quienes ha habido una influencia mutua, intercambios afectivos, sintonía, conflictos, tensiones y amor compartido. 

Al hacer esta integración del pasado, observando estas iniciativas, surgió naturalmente también el deseo de seguir co-creando futuro, haciendo comunidad...eso me ha permitido sentir y escuchar un llamado profundo a fortalecer la amistad y las redes sociales. Las situaciones actuales nos han mostrado que a pesar de la hiperconectividad, estamos bastante aislados, polarizados y contra-actualizados y que solo el despertar mutuo, la agencia colectiva y la conexión consciente entre nosotros nos puede facilitar un mejor convivir en toda la sociedad.

Los intentos más recientes de crear comunidad, fueron en los primeros meses de la Pandemia, donde invité a un grupo de amigas para accionar propuestas de educación artística en casa para las familias en tiempos de distanciamiento social. Aunque no logramos articularnos lo suficiente y accionar efectivamente, debido a ocupaciones y vaivenes fuertes emocionales, lo que conversamos, diseñamos y el gesto de hacer algo conjunto, fue algo que nos ofreció sintonía, encuentros y conexión.  

 

También fueron cruciales las estrategias para aminorar el aislamiento en la cuarentena, conversaciones con amigos, amigas y familiares, al igual, que en los espacios académicos en los que participo, en donde abordamos la situación y abrimos espacio para sentirnos juntos. Fui muy consciente en aquellos días que el problema no era exclusivamente de información, sino de conexión: de tejer red. En ese horizonte de fortalecimiento, actualmente también estamos con unas amigas conectando imaginación y creatividad para participar en una Beca de libro interactivo para primera infancia.

 

Ahora, a mediados del 2021 y a raíz de la crisis social que vive actualmente el país, vuelvo a sentir la necesidad y el impulso primordial y erótico de convocarme con personas, amigos y seres con quien resonamos, sintonizamos y admiramos por su trabajo, inteligencia, profundidad, sensibilidad y que tengo la intuición y la corazonada de que podemos hacer iniciativas juntos, sentirnos, re-descubrirnos, crear un campo de resonancia e  inteligencia colectiva, de generosidad y conocimiento compasivo que a través de conversaciones nutran a toda la humanidad.

 

Después de pasar por años en algunas instituciones de educación superior y ver los cambios que se vienen gestando, de una limitación de las funciones sustantivas y de un incremento de la tecnocracia, y de un predomino en el campo humanista de teorías deconstructivas, donde son pocas las voces re-constructivas, integrales y utópicas, he tenido desde hace unos años un gran interés por construir una Red-laboratorio, espacio de encuentro permanente denominado tentativamente: La Universidad del Futuro


La primera tarea que percibo importante, es constituir un grupo de personas con visión, inteligencia, serenidad, compromiso y propósitos compartidos, con quienes realizar unos encuentros mensuales virtuales para fortalecer la amistad y el afecto y así abordar la complejidad de diversos temas actuales e importantes con el fin no solo de discutirlos, sino de crear invitaciones más expansivas donde más personas  puedan involucrarse y participar más plenamente. 

 

El propósito inicial es fortalecer el grupo, construir el acuerdo y manifiesto y que cada quien se encuentre libre de participar, de entrar y salir, con compromisos, pero que no se sienta estrecho y en donde a su vez, privilegiemos la sinceridad en los encuentros, alternando rituales de la inteligencia compartida, la palabra y el silencio, con visiones sistémicas y prácticas de conexión espiritual. Este fortalecimiento lo podemos hacer en los primeros encuentros compartiendo las experiencias, historias, los sueños, las experiencias colectivas y las singularidades a través de una charla-taller o performance. También quisiera que el equipo base, genere dinámicas de estudio y tertulia. Me encantaría especialmente que estudiemos juntos algunos apartes de la propuesta de Política metamoderna escrita por Hanzi Freinacht, que considero aporta unas claves muy potentes, desafiantes e inspiradoras para construir la plataforma y fortalecer las líneas de acción colectiva.

 

También he imaginado, posterior a esto, una serie de encuentros enfocados a la producción de contenidos digitales (videos, podcast, libros y materiales de trabajo) en una plataforma web, convocando a invitados nacionales e internacionales que aborden  temas de actualidad desde visiones integrales, por ejemplo acerca de: problemáticas ambientales como la situación actual de la Amazonía, la Salud Mental, el Feminismo, la Renta Básica Universal, las Ecoladeas, la justicia restaurativa, la educación sexual y el erotismo, Traumas colectivos y violencias históricas, Economías del bien común, la ciencia ciudadana, lo Urbano-ancestral, Mediación de conflictos, Hacktivismo y propuestas de Educación integral y Arte en Comunidad. 


Con todos los materiales construidos y bien documentados, presentados a través de diversos formatos, quedarían en un sitio web nuestras producciones, conversaciones, conferencias, talleres, eventos y junto con posibles co-financiaciones, serían la fuente de sostenibilidad económica de la iniciativa.

 

Los principios y valores que veo fundamentales para los encuentros son:

 

Escucha. Inclusión. Integralidad. Actitud reconstructiva. Sinceridad. Serenidad. Colaboración. Solidaridad. Libertad. Confidencialidad. No señalamiento y juicio destructivo. Apertura a Conversar y Participación

 

Así he venido visualizando la iniciativa y quiero con ustedes construir este sueño. Esto es solo un abrebocas, una provocación, no es un guión a seguir inamovible, es como lo empiezo a percibir, como pulsa en mis tripas y corazón; estoy seguro que en los encuentros y conversaciones esta obra colectiva se va nutrir con mejores propuestas e ideas que surjan de todos ustedes.


El primer encuentro será este jueves 13 de Mayo 6pm 

(Hora Colombia) 

Streamyard





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viernes, 7 de mayo de 2021

Liderazgos Radicales Transformadores

Algunos aspectos en los que me quiero seguir comprometiendo para expandir los Liderazgos Transformadores Radicales que nos invita este tiempo: Romper hábitos ineficaces, aquellos que nos hacen actuar desde el pasado e intentar ser más conscientes de nuestros prejuicios. Aprender a escuchar posiciones distintas sin ser cerrados de mente y actuar con comportamientos excluyentes. Trabajando con múltiples perspectivas y valores universales, como la dignidad, compasión y justicia. Belleza, bondad y verdad. Comprometiéndonos con romper los círculos de sufrimiento. No entregar más trauma a las futuras generaciones. Generar respuestas innovadoras de espectro completo. Formular preguntas más inteligentes e integrales y ser un puente para la coherencia, la inclusión, la alegría y el amor. Ser desapegado, pero actuar comprometido y apasionadamente. Mejorar las capacidades de intimidad y conversación. No ser parte de sistemas fanáticos, injustos y excluyentes. Honrar la dignidad y la belleza de los demás. Actuar con sinceridad, vulnerabilidad: no más autoengaños. Crear comunidades de conversación, sanacion y creación colectiva...ambientes de generosidad, Libertad y gratitud en la vida cotidiana. Expandir nuestro círculo de amigos, para incluir mayores perspectivas y diversidad. Crear prácticas de regeneración de los ecosistemas, como sembrar más alimento, árboles y consciencia. Escuchar con nuestra mente quieta y un corazón compasivo y bien abierto. Formular acciones estratégicas basadas en valores universales. Crear plataformas educativas para que otros obtengan su capacidad interior de acción, creando oportunidades para otros y fomentando su emancipación y crecimiento. Ser catalizador de visiones de futuros posibles y utopías relativas que sean mejores para todos. Mantener identidades sociales y profesionales sin rigidez; fundamentarme en mis capacidades internas para la acción estratégica con el fin de generar coherencia, equidad y sostenibilidad. 

(Reflexión inspirada en libro de Monica Sharma)


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Reflexiones sobre la situación social y política en Colombia

1. 

"Así como cuando tenemos traumas personales, la percepción interna y externa se ve sesgada y las relaciones se ven deterioradas y minimizadas, a nivel cultural, suceden cosas similares, el trauma cultural amplifica las distorsiones en las percepciones sociales" (Hübl, 2020). Estas dislocaciones se manifiestan en expresiones generalizantes y limitadas tales como: “nosotros los buenos, ellos los malos”, “buenos y malos muertos” “así son las cosas”, “deje de ser soñador, aterrice”, “proferimos ser  anti jerarquías pero nuestras ideas son superiores a las tuyas”, “ellos nunca van aprender”, “esos indios tan ignorantes”, “culpa del patriarcado” “eso es el Estado paramilitar” “el mal del capitalismo vs el mal del comunismo" “los hombres son así y las mujeres asá” “estudiantes guerrilleros”, “cerdos policías”, “nosotros contra ellos”, “todos los que marchan son perezosos y quieren todo fácil”, “vándalos antisociales”, estereotipos falsos y limitantes acerca de las personas, culturas y roles de género que nos atrapan en un loop eterno de disputa y confrontación sin salida. Esta división es también la base para la violencia, la exclusión y la deshumanización del otro. Como gesto etnográfico, los invito a leer con curiosidad los tweets de los políticos (de izquierda y derecha) y cotejen esto con la información que circula actualmente en redes sociales: cuál es la foto que sale? identifican el patrón de las publicaciones? cuál es la estructura de sentimiento que movilizan? ¿cuál es la profundidad a la que invitan las reflexiones?

2. 

Cuando vemos la realidad sólo como una cuestión de nosotros los buenos y ellos los malos - nosotros contra ellos - estamos hablando de una visión bastante simplicista y plana que reduce y minimiza la complejidad de la situación coyuntural actual. A menudo es lo usual, lo más rápido, cómodo y  confortable, expiar la culpa sobre los demás. "Esto no tiene que ver conmigo". Lo que la teoría integral informa como etnocentrismo, la creencia inflexible y fanática y sin matices en la verdad de mi grupo, independiente del asunto, sea una hinchada, un grupo religioso, político, un grupo identitario, de clase, género o racial, etc...

En estos días de agudización de los conflictos sociales en Colombia, al dar una vuelta por las redes sociales, se encuentra abundante material de tendencia etnocéntrica, muchas voces y publicaciones que interpretan la situación desde dos posiciones que se excluyen mutuamente y en algunos comentarios y líneas de conversación se enfatiza la incomunicación y la hostilidad. 

No podemos contarles a nuestro hijos y a la gente más joven que lo que pasa en el país, solo tiene estos dos matices, la izquierda vs la derecha, los jóvenes estudiantes dignos vs los cerdos policías, los pobres vs ricos, el neoliberalismo vs socialismo, El Estado vs la sociedad civil; hay que ser más cuidadosos, inteligentes y responsables con lo que narramos y más agudos en la interpretación y soluciones; debemos evitar transmitir análisis tan superficiales e ideológicos, donde se cuela trauma, visión estrecha (2D) y posiciones listas para seguir luchando ad infinitum contra sus propios fantasmas. 

3.

Veamos rápidamente un poco de historia. Con el surgimiento de la perspectiva en el renacimiento, inició una reivindicación por el espacio, lo mensurable y la objetividad; posteriormente, al tiempo que la ciencia se expandía, nos dio una perspectiva más universal del mundo, al observar lo lejano a través del telescopio y lo más cercano de nuestro cuerpo, con el nacimiento de la anatomía; luego a partir de la física cuántica y el cine, ambos contemporáneos, se introdujo la cuarta dimensión: el tiempo; también en la corrientes estéticas y filosóficas contemporáneas, advirtieron nuevas dimensiones de la realidad, en la filosofía (ser y tiempo, el existencialismo, el élan vital, las estructuras de consciencia, los holones), en el cubismo (la multi-perspectiva), en el surrealismo (el inconsciente), en el suprematismo (el vacío), en el dadaísmo (el azar), en el situacionismo (lo pisco-geográfico), en las estéticas relacionales (el ir más allá del arte reificado); lo más curioso es que pasado todo este aumento dimensional, y los grados de complejidad creciente incorporados a través del tiempo, el arte, la ciencia, la biología evolutiva, la cibernética, al momento de analizar los problemas y traumas actuales, tendemos rápidamente arribar a planilandia, a visiones 2D regresivas y en instante tenemos además de dificultades para tener una conversación,  las personas reducidas a meras caricaturas: todo el paisaje complejo bien aplanando.

Un retorno  inconsciente a las visiones etnocéntricas, responsables hoy en día de la mayoría de las guerras culturales. Curiosamente estas visiones 2D han tenido un gran resurgimiento en los últimos años, en tiempos de gran desconfianza por las instituciones sociales, en tiempos de Pandemia e incertidumbre, apareciendo el interés por la tierra plana, los movimientos anti-vacunas, la nueva era y su pensamiento mágico, el guru-centrismo, QANON y MAGA y también cantidad de grupos negacionistas del conflicto armado, del holocausto y cambio climático. En todas estas tendencias, se expresa ese achatamiento y distorsión del espacio-tiempo y una mengua en la profundidad de la percepción: una suerte de pérdida dimensional. Se cuela a su vez mucha percepción dualista en las interpretaciones de lo que sucede y en vez de conectar y mostrar totalidades en interacción, predominan las consignas que nos siguen dividiendo. 

Es necesario introducir en la educación una visión más amplia y sensata, más integradora y sistémica sobre la realidad social, seguir introduciendo nuevas perspectivas; no nos podemos seguir engañando ya que esto posterga las grandes transformaciones que se requieren implementar en todos los sistemas; precisamos seguir aumentando dimensiones, conexiones, complejidad y creatividad (compromiso vital) en horizonte de Cuerpo-Casa-Barrio-Planeta y en todas nuestras relaciones. Recordemos que las relaciones además de ser nuestro terreno fundacional para el arte, son la base esencial de la política y de las transformaciones espirituales.

.

4. 

Viendo la situación política de Colombia y las coyunturas de explosión de traumas históricos, tengo la intuición que la enseñanza de la historia, y las lecciones que aprendemos de la inmersión en ella, no se pueden dar solo desde un plano cognitivo....en lo que respecta a los sufrimientos y traumas históricos, como las Guerra mundiales, Hiroshima, las guerras de liberación nacional, el holocausto, la guerra en Siria, Israel y Palestina, los Ecocidios, la actual deforestación de la Amazonia, los falsos positivos, los campos de concentración Comunistas como el Gulag, el genocidio de la UP y de líderes sociales y campesinos, las violencias de género, el racismo, los crímenes de estado, entre muchos otros, no se puede enfocar en la enseñanza solamente desde un enfoque meramente mental e informativo. Esta modalidad racional, aún cuando somos conscientes de sus beneficios y nos permite perspectiva y escuchar diversas voces sobre un tema de la historia, hay que incluirla y trascenderla, ya que su fuerza transformadora parece ser hoy en día limitada. Hay que recordar que estos acontecimientos y cicatrices anidan y perviven en nuestros cuerpos, por lo que se requiere además relaciones personales, ínter y transpersonales, líneas de tiempo somáticas, ambientes y exploraciones más creativas y holísticas sobre estos traumas; de no hacerlo, a menudo quedan en la superficie, lo olvidamos con frecuencia, se reducen a contrastar por medio de evaluaciones individuales datos y no hay anclas profundas y contenedores amplios que permitan la descarga y la transformación energética, emocional, mental y espiritual de estos dolores profundos.

5.

Estamos siendo testigos de cómo el cuerpo colectivo expone todos sus fantasmas y sombras. Igual que cuando enfermamos, el cuerpo y la mente se desaceleran y nos damos el tiempo para digerir lo que no pudimos en el día a día, igual pasa en los colapsos sociales como los que estamos viviendo, se abre una oportunidad de procesar los huesos duros de roer, los traumas familiares, intergeneracionales e históricos a los que tanto tiempo hemos evitado y rechazado.

6.

En una marcha y un paro, hay muchas motivaciones en quienes acompañan, ciertamente imposibles de censar, no obstante, en sus expresiones y performances, se da una cualidad de su visión, intención, propósito y (in)coherencia....salen a marchar desde los que caminan para descargar la ira contenida, otros porque los amigos asisten con emoción, otros para gritar y exigir cambios políticos, otros más románticos y de pensamiento mágico, que creen que al parar, todo de repente va a cambiar, o que un día en paro, puede hace milagros en la política y transformar positivamente nuestros grandes problemas; otros caminan para manifestar su inconformismo y empatía, para expresar públicamente un malestar y hacer pedagogía social, otros para reclamar dignidad, con la intención de pedirle a los gobiernos más inclusión, respeto y humanidad, otros porque creen que es un deber ciudadano, una forma de hacer política asistiendo a la plaza y declararse en resistencia. 

Las motivaciones son tan variadas en quienes marchan que a veces hace que sea difícil tejer una plataforma de pensamiento y acciones colectivas, una unidad más efectiva y sostenible a largo plazo. Posterior a la marcha, que muchas veces trae un agotamiento físico, a veces vuelve a quedar un tiempo largo quieto, un bache de silencio, meses en olvido y nos distraemos de cómo poder buscar mayor coherencia en todos los sistemas que vivimos. A veces también, tanto ruido creado juntos cuando nos movilizamos, hace difícil la gestación de algo nuevo, la co-creación y la activación de un campo consciente de inteligencia colectiva que sea más que la suma de las partes. Puede también que hayan muchos apegos inconscientes al momento de marchar y liderar, que nos vean que somos comprometidos, ser aceptados por los demás, tener un sentido de pertenencia, sentirse con esperanza, romper los vidrios de la apatía, sentirse cool y alternativo, culpar de todos los males al sistema y gobierno y ejercer el ser político con clicks, compartiendo el orgullo por redes sociales.

Una marcha podría ser una expansión de la coherencia interna y externa de las personas, una posibilidad de actualizar los acuerdos colectivos y manifiestos de la ciudadanía, intercambiando información relevante, haciendo uso de la comunicación segmentada para llegar a toda la población; generar clases abiertas vivas y ciudadanas y mejores diálogos, realizar performances e intervenciones culturales en espacio públicos, apropiarse de las tecnologías para compartir un mensaje claro, inspirador y vital, igualmente puede ser un proceso para hacer acupuntura social en todo los territorios y no solo en la plaza de Bolívar. Después de Ocuppy Wall Street, el 21N, la ocupación ciudadana (la aldea de Paz) y la Minga indígena en la plaza de Bolívar, necesitamos seguir reinventando las formas de pedir y manifestar inconformismos, de reclamar dignidad. Necesitamos acciones en todos los sistemas y más creativas, que se vuelvan campos conscientes donde abunde y amplifique la inteligencia colectiva. Podemos enseñarle a la gente, especialmente a los más jóvenes, que hay muchas maneras de participar en una movilización por la dignidad de los pueblos y transformación de la consciencia colectiva. Hay que revisar nuestras motivaciones antes de salir a marchar, a menudo puede haber muchos apegos inconscientes detrás de nuestros deseos de reclamar dignidad y también necesitamos cada tanto, revisar nuestros prejuicios, la sombra personal, las  visiones de mundo, las teorías y los valores, compromisos y acciones colectivas, plataformas y comunidades para el cambio.

7.

Sin una visión integral, que observe los diferentes niveles de consciencia de la población, los intereses en juego, sin un marco político más actualizado y sistémico y sin un plan de por dónde podría orientarse la innovación social, institucional y comunitaria global, en la vida cotidiana, quedamos caminando hacia los mismos lugares y clichés de la manifestación, una gran fiesta de rebeldía y entusiasmo pero con muy pocas consecuencias en modificar las estructuras, energías y la conciencia social. 

Estamos en un momento dramático y trágico de la historia de COLOMBIA, pero también en un tiempo donde hay mucha esperanza e intuyo que también palpita en muchos de ustedes, que de esta situación caótica, emerja algo mejor para todos, algo ejemplar para la humanidad naciente y las venideras generaciones...un mutuo despertar y un ruta de acción para la próxima generación..."Allí donde está el peligro, crece lo que salva" (Hölderlin). Mi esperanza y compromiso es que todo esto nos lleve a aumentar la empatía y la compasión (reducir el sufrimiento e integrar mejor nuestros dolores), expandir la creatividad y la generosidad y a que toda la sociedad se una en acción, propósito y en comprensión más profunda de sus interdependencias; estamos unidos tanto en lo divino, como en el trauma...es el momento de que empecemos juntos a integrar tanto sufrimiento residual por siglos reprimido e inconsciente. 

Además de limpiar la memoria de los genocidas, tal como viene siendo derrumbada en muchas ciudades de Colombia, también es necesario hacer una higiene interior de nuestros dolores y oscuridades reprimidas, al igual que la reconstrucción de otras arquitecturas visibles (esculturas sociales), e invisibles (lenguaje, cultura, consciencia, creencias y valores) a través de nuestras acciones cotidianas. Es necesario abrazar esta noble y desafiante invitación, derribando igualmente esos muros que hacen que nuestras mentes, corazones y voluntades se cierren; derribar esas esculturas que nos separan. Abramos espacio en nuestro corazón para el criminal como para el santo, tanto para el cuerdo, como para el loco, para el exitoso, como para el fracasado, para el perpetrador como para la víctima. Todos estamos juntos en esto y somos uno. No podemos seguir viendo extraños, el viaje heroico y el nuevo movimiento mundial es Todas las Vidas Importan (All Live Matters).


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martes, 4 de mayo de 2021

Conferencia Diseño de ambientes de aprendizaje en tiempos de emergencia global

Este jueves 6 de Mayo, estaré conversando a las 5pm (hora colombiana) sobre "Diseño de ambientes en tiempos de emergencia global", una conferencia que brindará una visión integral y reflexión transdisciplinaria, con el propósito de comprender las potencialidades y el significado profundo de los ambientes en la configuración de aprendizajes, transformación de subjetividades, fortalecimiento de comunidades y cambio cultural.

Nos preguntamos por los aportes de la psicología del desarrollo y de las visiones culturales y su aporte en la concepción de ambientes. También ahondaremos en la intencionalidad y valores que subyacen en la creación de ambientes, junto con el conjunto de herramientas, contenedores y contenidos, estrategias, tecnologías sociales y metodologías que he venido experimentando y piloteando en espacios de educación tanto formal como informal. Para tal fin, me propongo iniciar con un recuento biográfico y visual de los ambientes en mi existencia, pasando por la infancia, la adolescencia y la vida adulta, ambientes que he co-construido y los grupos en los que he participado revisando sus metáforas (Ciudad-Foro, Diseminario, Pensamiento sin Fronteras, Magma, Ondas, Fosa Orbital, Sembrando Barrio), descubriendo los patrones, aprendizajes y las emergencias.


También me interesa en la charla compartir algunos de los ambientes diseñados en espacios de educación infantil, mayoritariamente enfocados al arte en primera infancia, laboratorios urbanos de arte y ciencia con jóvenes, alfabetización digital con personas mayores, el apoyo al trabajo con comunidades ancestrales (Misak y Embera Dobida), el conjunto de iniciativas con amigos, vecinos y ciudadanos, en barrios con la comunidad y recientemente la participación en la creación de ambientes como docente en la Maestría en Innovaciones Sociales en Uniminuto y en la Maestría en Docencia mediada con las TIC en la Universidad de San Buenaventura.

 

Intento abordar en la charla la situación de emergencia de una consciencia global junto con los atractores de futuro y lo que representa respecto a las implicaciones frente al rol del maestro y el estudiante, las prácticas pedagógicas, uso de materiales y tecnologías, integrando las habilidades del siglo XXI, los diseños sociales y pedagógicos y prototipos de innovación social, en clave de la creatividad y la generosidad.

 

Me propondré entonces además de compartir una ruta metodológica en construcción y hablar de las pedagogías de la triple conexión (conexión, comprensión y co-creación) y el enfoque de investigación-acción-creativa de los que he hablado en anteriores entradas en este blog, compartir los últimos estudios de caso realizados en los últimos años (Didácticas para La Paz y la convivencia, Pedagogías Emergentes y el seminario electivo Sexo, Erotismo y Espiritualidad, resaltando didácticas, actividades y parte de la documentación pedagógica.

 

 





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sábado, 1 de mayo de 2021

Ingreso Básico Universal

 A propósito del Día Internacional del Trabajo:

INGRESO BÁSICO UNIVERSAL YA


 

In the Aisles (Thomas Stuber) y la Camarista (Lila Áviles), son dos películas minimalistas lanzadas en el 2018 y contundentes al mostrar los dramas de la desigualdad laboral y de la alienación existencial; ambas son rodadas en espacios cerrados y aún cuando tienen por contexto países bastante diferentes, Alemania y México, prima un común denominador, hacen visible lo invisible: trabajos anónimos precarizados y almas alienadas, que entran en lo que el antropólogo anarquista David Graeber, llama en su libro, trabajos de mierda, donde las funciones son monótonas y repetitivas, ejemplificando claramente las desigualdades sociales y el conjunto de vidas explotadas y sin derechos sociales y culturales y que por la necesidad de supervivencia, tienen que laborar sin descanso en ocupaciones sin reconocimiento, malos pagos, vidas endeudadas, empleos que no articulan los potenciales humanos, las riquezas y los sueños, y paulatinamente van horadando las relaciones, aumentando la desconexión, trayendo como consecuencia una exposición intensa a la soledad y al declive de la salud mental.

 

Paradójicamente muchas de estas labores precarizadas que muestran las dos películas, ofrecen a menudo el sostén y el confort para personas con mayores privilegios y estabilidad material. En el fondo, el mensaje es claro, nos están invitando a generar empatía y compasión por los protagonistas y sus realidades, a que conversemos e ideemos soluciones reales, a exigir derechos universales que vayan reduciendo la amplia precarización laboral y redistribuyendo mejor las riquezas y bienes comunes de la humanidad.

 

Viendo y sintiendo estas realidades laborales precarias y siendo conscientes que en medio de la pandemia se han agravado, es cuando con mayor premura necesitamos la herramienta de un INGRESO BASICO UNIVERSAL, un derecho de ingreso básico a cada ser humano, un derecho de nacimiento (iniciando por los sectores más necesitados económicamente) y anexo a ella una Reforma Tributaria que no grave impuestos a la ciudadanía, sino una renta máxima, que cobre impuestos a la acumulación de riquezas, a las organizaciones nacionales e internacionales que explotan bienes comunes, hacen daño ecológico y se enriquecen masivamente de actividades digitales...

 

El asunto ha de seguir creciendo y nos vemos necesitamos a que estas alternativas además de ser apropiadas por la ciudadanía, lleguen al congreso y a la política pública, para empezar muy pronto a ser discutidas e implementadas. Sabemos que los educadores, trabajadores sociales, políticos y activistas ciudadanos pueden hacer que esta información circule en capas más amplias de la población, que sea más común en nuestras conversaciones y acciones cotidianas y que sean una exigencia para futuros gobernantes.

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jueves, 29 de abril de 2021

Investigación-creación en perspectiva integral

Estamos en el momento oportuno (kairós) para una transformación más radical, creativa e integral de los procesos educativos e investigativos; esto supone un gesto más sereno, abierto, inteligente, valiente, colectivo e inventivo, que nos lleve a sumergirnos tanto en la raíz de los problemas, identificar la especie singular y arbórea que cada uno es, los socios claves, que nos permitan mejorar el nivel de los intercambios y conversaciones y observar el bosque y los eco-sistemas con los que estamos momento a momento interrelacionándonos, tanto por el aire, como bajo tierra.

Investigación radical, significa en este contexto, ir a la raíz, hacia lo profundo, y es profundo todo conocimiento que sana, embellece, revela aspectos desconocidos de la realidad y de nosotros mismos, generando comprensiones multiperspectivas y operando el saber como un dispositivo para la co-existencia


Este tipo de investigación, además nos invita a no quedarnos en delirios mentales, sobre-interpretando la realidad y dando vueltas en la superficie - donde solo se aprecian los síntomas, se avivan luchas epistémicas, estrategias de solucionismo tecnológico, dualidades irresolubles -nosotros vs ellos, blancos vs negros, buenos y malos, propios de una mentalidad etnocéntrica - sino que nos conduce a caminar y encarnar en nuestras prácticas, un senti-pensar más arriesgado, amplio, profundo y solidario.


La modalidad de investigación-creación en perspectiva integral, nos permite a su vez indagar y participar con mayor precisión y actitud constructiva en un ecosistema más amplio (interior y exterior, individual y colectivo) donde afloran pensamientos, preguntas, comprensiones, estrategias y soluciones a la problemática objeto de estudio y transformación. 


Utilizaremos la analogía de las partes del árbol, para explicar los momentos intrínsecos de la experiencia investigativa, pero que al igual, y lo hemos comprobado, también es útil en un curso o proyecto de aula:


RAÍZ. Una primera invitación y un gesto íntimo y radical al que convoco - que lleva aproximadamente de 3 a 6 meses - es a preguntarnos por la base emocional del problema y explorarlo con diversos lenguajes y con un cierto grado de profundidad; esta acción de contemplación individual y de cierta manera an-arqueológica, nos posibilita saborear y digerir los frutos personales (integrar pasado-presente-futuro potencial, a través de la construcción de historias y viajes en el tiempo) y conectar con el problema en cuanto a las huellas vivas insertas en nuestras biografías personales. Este primer enraizamiento es fundamental y precisa tiempo lento, contemplación, arte, meditación y sinceridad. 


TRONCO. Continúa una creación de círculos virtuosos de aprendizaje, que tienen el propósito de poder observar en grupo y con precisión quirúrgica, dónde se produjo el corte, el sesgo, el caos, la división en cuanto a las expresiones de desconexión que hicieron que emergiera el problema; aquí se usa el modelo AQAL de Ken Wilber y se exploran prácticas de diálogo emergente (Debold & Steininger) y conversaciones compasivas (Diane Hamilton). Es el momento para consolidar una intención compartida, elevar la capacidad de escucha colectiva y se combinan estas conversaciones con meditaciones y ejercicios de conexión corpo-sensorial, coherencia grupal y de trabajo con la sombra (la energía inconsciente). 


Si el primer gesto, supone ir a la raíz, al tiempo profundo, a las capas y estratos históricos e íntimos del problema, en este momento viramos hacia al tronco y a su corteza, donde anida nuestra savia, nuestra fuerza-confianza (familia, amigos, pareja, redes, teóricos, investigadores y socios conscientes); estos actores, además de representar el suelo y el sostén de muchos de nuestros valores, creencias y visiones de mundo, configuran el espacio relacional con quienes podemos revisar y preguntarnos qué pasa, que resuena ahí y con quienes a su vez podemos expandir nuestros diálogos y desenredar y descargar energías congeladas y traumas familiares; también en esta fase, que dura en promedio un año, empezamos afinar un ethos, una capacidad de atestiguar colectivamente y una resolución cotidiana más efectiva, encarnada y comprometida con el problema.


FOLLAJE. Damos unos pasos más hacia lo alto, e intentamos subir al follaje (a las raíces aéreas) y descubrir qué se ve desde ahí, cómo se intercepta lo que surgió en anteriores fases con otros sistemas; es el momento clave para buscar patrones, triangular información, explorar etnografías digitales sobre proyectos que han abordado la cuestión y que sirvan como inspiración; es muy útil hacer el ejercicio de comprensión multinivel, desde cada altitud o estructura de consciencia, es decir, identificar las visiones y respuestas que desde cada perspectiva daría al problema. Ejemplo, cómo ve el problema la mentalidad conservadora (mágico-mítica), la moderna (liberal-racional), la posmoderna (pluralista) y la integral (meta-moderna). Aquí se asume el riego de observar y ser conscientes en cómo el problema anida también en nuestra colectividad, en las instituciones y sistemas y que a veces nosotros en la intención de negarnos a concebir el problema en todas sus dimensiones, resultamos reduciendo muchas veces su poder solo a  uno de ellos ( a menudo, al cuadrante social o inter-objetivo); en este momento también se abre el chance de observar aquellos trances evolutivos del problema (evoluciones y regresiones) en escalas de tiempos más grandes, hacemos líneas de tiempo materiales y sutiles de los hitos del problema, y finalmente después de tener consolidado las etapas anteriores, en diversas obras (medios y formatos) estamos listos para entrar en la fase de diseño y prototipado. 


BOSQUE. Ya teniendo los materiales reunidos, saboreado el conocimiento propio y relacional y articulado con herramientas de comprensión integral del problema, buscamos ir al territorio, hacer conexiones con ecosistemas más amplios, organizaciones, líderes, comunidad de teóricos, activistas y ciudadanos con el fin de que afloren nuevos insight. Es el momento de ubicar e identificar la población objetivo con quien seguir dialogando, conformar grupos focales (off/online) e interactuar con comunidades que tengan experticia y conocimiento profundo del problema. Allí saldrán nuevas voces ciudadanas, voluntarios y funcionarios públicos, que serán incluidos en nuestro diseño social. Distribuimos liderazgos, roles y responsabilidades, creamos juntos bocetos, mapas, dibujos, instrumentos para recolección de información, maquetas, esquemas, prototipos y si es del caso, buscamos maneras de financiación colectiva para entrar en una primera fase de pilotaje. En esta última fase, construimos el tráiler del proyecto y se da el contexto relacional más amplio para producir un conocimiento abierto y contrastado, socialmente relevante propio de las prácticas de ciencia ciudadana. Finalmente es el momento de recoger el fruto maduro, los hallazgos más relevantes , compartir con otros la cosecha, agradecer y celebrar y de nuevo volver a limpiar el terreno y volver a sembrar. Es el momento donde volvemos a la raíz y proporcionamos un nuevo enraizamiento.

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Pedagogías de la conexión

Ante tanta división, disociación, uniformidad, hiper-intelectualización, luchas por la verdad y el poder, fanatismo, polarización y eficientismo tecnocrático,  concomitante a nuestros tiempos y del cual, la educación convencional (sea tradicional, moderna o posmoderna) no está exenta, las pedagogías de la conexión brindan la posibilidad de activar los GPS internos de los estudiantes, maestros, comunidades, encender la WIFI de los territorios, y con el concierto de todas estas energías y fuerzas emergentes y conscientes, empezar a configurar redes de conocimiento y comunidades de práctica para el beneficio de los seres, las comunidades, la humanidad y todos los ecosistemas.


Las pedagogías de la conexión buscan fortalecer la confianza y la dignidad de las personas. Una tarea esencial y desafío de esta meta-pedagogía, consiste en crear ambientes acogedores, seguros y bellos, para honrar nuestras singularidades (potencialidades), tejer las abundancias y reconocer nuestras interdependencias con el medio, las personas, los seres vivos y todo el planeta. 

 

Estas estrategias de conexión y de cableado personal y social, buscan hallar con precisión las coordenadas donde habita el sufrimiento individual y lo explora sabiendo que éste está relacionado a traumas familiares, sociales (generacionales) e históricos: buscamos entonces conectar, integrar los aspectos rotos de la existencia y la humanidad porque sabemos que al hacerlo podemos tener mayor inspiración, libertad e innovación. Las pedagogías de la conexión emergen fruto de la escucha profunda, de la intimidad con las verdades, de la atención a las necesidades del otro, a las señales del cuerpo y a los mensajes y sabiduría que proporciona el trabajo con las emociones oscuras.

Advierten algunos de los precursores de estas pedagogías relacionales, del despertar mutuo y del potencial humano, que el aprendizaje involucra prácticas integrales de vida: cuerpo, mente, espíritu y sombra y que todos tenemos la oportunidad de tejernos de nuevo, de seguir creciendo juntos, fortaleciendo las relaciones y los entornos (holones sociales) donde día a día residimos: cuerpo, casa, barrio, localidad, nación y universo.  

La coherencia interna (nuestra energía equilibrada) que logramos en nuestros encuentros, crea un campo, un efecto de resonancia que afecta las células, órganos, cuerpos y sistemas y es la base y asiento de muchas de las transformaciones colectivas. 

 

Las pedagogías de la conexión trazan un nuevo cableado a partir de la sinceridad, la belleza y la bondad. En esta trenza se articula la dimensión personal, interpersonal y transpersonal; lo personal, lo profesional y lo ciudadano. Esta danza a tres pasos, forma otras tríadas: lo que llamamos la trinidad de las  3C: conexión, comprensión y co-creación; alma, tierra y sociedad; corazón, mente y manos; ser, hacer, pensar, convivir; arte, ciencia y tecnología.

 

Las pedagogías de la conexión son altamente contagiantes, inspiradoras y estabilizadoras de los sistemas nerviosos alterados; además de que ayudan a fortalecer el auto-conocimiento, la empatía entre las personas, modificar las formas de conversación, resolución de conflictos, los intercambios que se ejercen a través de los encuentros van  enfocados a realizar innovaciones sociales en la educación a partir de lo que Mónica Sharma denomina, respuestas conscientes de espectro completo, es decir, para nuestro caso: el diseño prototipos que involucran dimensiones interiores, comportamentales, sociales y culturales

 

Las pedagogías de la conexión brindan un suelo fértil para el diálogo de saberes, la humildad epistémica y para el despliegue en los territorios de los sueños individuales y colectivos, esto con la intención de aumentar los aportes conscientes para transformar hábitos culturales. El patrón y movimiento de las pedagogías de la conexión, opera en ciclos iterativos de lo singular a lo plural; de lo interior a lo exterior; de lo individual a lo colectivo; del cuerpo sentido, al territorio cultural; del sentipensar, al prototipar, todos estas transiciones, exigen una escala local, una comunidad y una gran apertura  para vehiculizar y testear las propuestas innovadoras.

 

En estas pedagogías no es exclusivo el diseño de contenidos y un énfasis especializado en un saber disciplinar, quizá lo fundamental y aspecto más clave se refiere a la configuración del contenedor y el continente, a la arquitectura o escultura social y el paisaje; el pasaporte y el viaje, que debe tener un mapa actualizado e integral, una brújula suficientemente sintonizada y un cuerpo atento y presente, para que allí pueda emerger lo inédito, la confianza, el compromiso, la improvisación, el trayecto-proyecto, la descarga del material acumulado (residual) y la medicina o el aprendizaje pertinente para cada alma individual. 


Las pedagogías de la conexión (o del alma), son como una fiesta, un juego, un ritual, un concierto, una ceremonia sagrada, una experiencia donde los sentimientos de libertad y responsabilidad fluyen, se amplifican y entrecruzan. La impronta en muchas de las actividades relacionan las artes (la expresión), la filosofía, enmarcada en la visión, la intensidad, la profundidad de la pregunta y el pensamiento crítico-sistémico (la comprensión), la espiritualidad (trabajo interior, limpieza y activación del campo relacional) y el diseño social o cultura de prototipado (co-creación). 

 

Las pedagogías de la conexión también ofrecen un suelo nutritivo y acogedor para trabajar con la polaridad, esto significa, intimar con la luz y sombra, con el material favorito y el rechazado, incluso mayoritariamente con el polo que negamos, casi siempre por miedo a lo que podemos encontrar allí de nosotros, nuestra sombra y material reprimido. La conexión se da a partir de la unidad y valor recíproco de cada polo y se activa en la alquimia transformadora de las conversaciones y encuentros. 

 

En las pedagogías de la conexión, todos son maestros y estudiantes, expertos y amateurs, excepcionales y discapacitados. Aún cuando siempre hay algún rol de facilitador u orientador, la partitura que se comparte y que muchas veces emerge,  a posteriori, es siempre singular, para que cada quien se involucre desde su historia, su ritmo, su groove, su estilo y su marca personal. La partitura necesita antes de construirse, que el equipo esté sintonizado, atento y con capacidad de presencia, además de llevar un propósito desafiante, una intención compartida, y que tenga la confianza en escuchar con compasión y humildad, de estar abiertos a dar y recibir, y que esté consciente de sus sesgos y prejuicios. Antes de llegar a lo colectivo, cada quien, en su soledad más prístina afina su instrumento, realiza prácticas de higiene interior y algunas prácticas espirituales, para que la banda sonora que se configura en cada encuentro sea una sinfonía sublime y bella que a todos nos nutra y nos sorprenda. 

 

Las pedagogías de la conexión suponen una relación muy consciente de cada instante y de cada momento, donde siempre están invitando al no saber, a las utopías relativas, a la conjetura informada, a participar en conversaciones más profundas y en círculos de intercambio de energía e información más amplios que el de la pareja o núcleo familiar, es decir, estas pedagogías invitan finalmente a una participación política en un movimiento social global y a mayores niveles de liderazgo y activismo sagrado en nuestras comunidades.

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