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miércoles, 16 de octubre de 2013

Lanzamiento del libro Ciberciudadanías, creatividad social y cultura política

Hoy miércoles a las 17hrs, en la sala de música de la biblioteca de la Universidad Pedagógica Nacional UPN, estaremos realizando el lanzamiento del libro Ciberciudadanías, cultura política y creatividad social, fruto de una experiencia investigativa gestada entre dos grupos, el de educación y cultura política (UPN) y el de educación popular (Universidad del Valle).  En ese tiempo de intenso trabajo personal y colectivo, en una época  donde forjé con Leonardo Rangel, el colectivo de creación, Fosa Orbital, tuve la opción de vivir y comprender, que las apropiación, traducción, remezcla, hackeo, que hacen las comunidades de las tecnología de la información y la comunicación, o bien de sus metáforas -que renuevan los modos de organizar la producción y creación social - aumentan por un lado, su capacidad de acción colectiva y la amplificación de otros saberes, y por el otro, crean formas visibles, cooperativas y en red, que reinventan las formas de cultura política, de educación y ejercicio ciudadano.



Otro aprendizaje que quedó encarnado, después de realizada esta investigación, fue el asumir que el ejercicio ciudadano y de crecimiento espiritual, son de las cuestiones a las que todos los vivientes nos corresponde otorgar una forma sensible y alegre que se desenvuelva en lo cotidiano. Además de estos aprendizajes, que aún me siguen tentando, un asunto que me emociona recordar, fue la posibilidad de verme a mi, y a mis amigos y amigas investigadores cómo íbamos transformando hábitos, formas de pensar y de hacer, e incorporando una cultura más abierta e integral, dispuesta a construirse colectivamente.

Algunos frutos de la investigación fueron la amistad entablada con colectivos: el Niuton y la Cápsula; participar en el Urbanlabs 08 en Barcelona que precisaba como eje las tecnociudadanías y en donde conocí a gente con proyectos muy inspiradores que hoy por hoy se siguen reinventando; el rediseño completo de mis seminarios que ofrecía en algunas universidades, un multimedia y el blog http://ciberciudadanias.blogspot.com/ que por estos días cumple 6 años.


Mi pasión por el mundo de las tecnologías, se traduce hoy en día en la disposición por el intercambio en comunidad, sus saberes, lenguajes y formas de vida, que me permiten integrar opciones de creación personal y opciones metodológicas para la construcción de experiencias pedagógicas relacionales. Al igual que comprender que detrás de esta transición condicionada por los medios sociales, subyacen posibilidades de gestar innovaciones en pequeñas escalas, la creación de colectivos y gestión de bienes comunes, formas de educación expandida y de creatividad social distribuida.

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miércoles, 6 de marzo de 2013

El poder de las máscaras


Interesante sería explorar las relaciones de la máscara como fuerza viva transfiguradora de subjetividades, con la producción de otro tipo de rituales alternativos a los que la educación promueve, en donde el orden, las jerarquías, las lecciones, la disciplina y la racionalidad instrumental operan significativamente. Con la máscara podemos construir identidades diferenciales y así sospechar de que siempre somos los mismos. Podemos jugar y escondernos, materializar rostros y gestos que dan cuentan de lo que podemos ser, al tiempo de lo que  nos queremos distanciar. Con la máscara podemos profanar el hecho de que la subjetividad es algo personal y humano, invariable y homogénea, por unas formas de sociabilidad en donde cada quien puede ser lo que quiera, hasta tal punto que alguien puede desplazarse por el espacio como un ángel, una fiera, un ogro, un patafísico, un astronauta, un cienmpiés o un panadero, es decir, que pueda ser o no ser, o que suspenda su formas habituales de ser, al tiempo que se está siendo. El poder ser muchos a través de la máscara, confiere a las prácticas pedagógicas de la potencia de variación de la identidad y de lo que otra tendencia llamaría como diálogo de voces. Somos muchos y nuestras máscaras son virtualidades que cada sujeto puede sacar a relucir dependiendo de las circunstancias.


La intuición que valdría poner a prueba, es si las máscaras, que se traducen en otro rostro al normal, o que lo velan, lo cubren, lo amplifican y que tienen la potencia aún secreta de modificar el cuerpo real viviente, son portadoras de cambios en las relaciones de poder y en nuestra institucionalidad. Es decir, como si las tecnologías que creamos y que actualmente perfeccionamos, tienen no sólo el poder de condicionar nuestro ser en el mundo, sino de hacer aparecer otros mundos, en otras pieles que recubren igualmente de una intimidad y exterioridad al mundo, capaces de hacerlo aparecer de nuevo.



La otra vía de exploración podría realizarse entre la máscara y el ritual de la fiesta. Cuando cada uno deja de ser quien es para entrar a un mundo festivo y carnavalesco a través de una entidad transubjetiva, tal vez, esta experiencia de transformación ayuda a la cocreación del mundo y a la gestión de las realidades cotidianas. Si yo ya nos soy yo, sino otro, esto me permite anticipar una relación de alteridad que se traduce en la posibilidad múltiple de ser otro a lo que soy y de cuidar a ese otro, escucharlo, comprenderlo y jugar con él. Esto nos permite observar y deducir, que cuando pensamos en las máscaras, lo que resulta interpelando a los procesos formativos, es que ofrecen las máscaras una gran metáfora respecto a los procesos de producción de subjetividad y de contexto. Comprendamos bien, que la máscara, como tecnología social, no sólo es encubrimiento, ni fortín para la mentira, puede ser la configuración de una identidad posible, inacabada y el ingreso a un espacio potencial horizontal de juego, que efectúa por un lado, ejercicios de poder diferentes a los normativos y condiciona a quienes deciden ponérsela de una relación singular con el espacio y el tiempo, con el aquí y el ahora.


Finalmente, la potencia de la máscara no está tanto en su confección como en su movimiento, tanto en lo que enuncia como en lo que silencia. Allí son muchos los secretos que podemos explorar, son muchos los dramas-tramas que podemos originar. La confección de la máscara debe proporcionar un ritual sensible y colectivo, que haga tangible el cambio material de un mundo y no su mistificación, idealismo y perfeccionismo, que son muchas veces obstáculos para que las voces, miedos, esperanzas que nos habitan, hablen y se expresen a su manera.

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miércoles, 1 de junio de 2011

Ecosistemas de aprendizaje y tecnologías sociales

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