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viernes, 3 de septiembre de 2021

Imaginando utopías relativas: destello de intuiciones postpandémicas

Ahora se hace demasiado importante, en clave de educación política y de reconstrucción colectiva planetaria, compartir entre todos las "utopías relativas" que sentimos, intuimos y en las que nos comprometemos juntos a participar. Es el tiempo oportuno para definir cual es el plan maestro, los programas, proyectos, acciones, con quiénes, los cómo, cuándo, qué, para qué, dónde...pintémosla pues....

Es evidente que para muchos de nosotros los últimos dos años han sido difíciles, complejos, dolorosos, emocionantes, reveladores, paradójicos, donde los hábitos cotidianos, formas de trabajar, estudiar, consumir, crear, interactuar y amar, se han visto radicalmente transformados. Una relación con la Vida y la Muerte muy intensa, así como con la alegría y el dolor y con muchos opuestos y ciclos que parecían estar ocultos y en contradicción permanente, pero que hoy, fruto del privilegio de poder parar y contemplar, de la intimidad con las verdades y el silencio, son encarnados en unidad. 

 

En este blog: http://ciberciudadanias.blogspot.com, desde que inició la Pandemia, he venido escribiendo eventualmente un diario como un medio para compartir perplejidades, hallar sentido a lo que iba viviendo, comprendiendo y aconteciendo. Textos que son una extensión de mis etnografías húmedas, relatos cortos, azarosos y resbalosos de lo que voy imaginando, leyendo y senti-pensando. 

 

Me gustaría compartirte algunas pinceladas, sueños, utopías, tendencias que a futuro, pasada la Pandemia, podrían, con muy buena organización interna, amistad fecunda y algo de post-activismo, asentarse a nivel social. Son una especie de intuiciones, corazonadas, horizontes de posibilidad para conversar, no son la última palabra, a lo mejor, refulgen como destellos y síntesis en clave de ingenuidad informada, algo que posiblemente veremos (o estaría bien para todos ver) en los próximos años: 



Aumento del voluntariado, la enseñanza universal y el altruismo. Incremento de opciones educativas alternativas a la educación formal y el surgimiento de nuevas profesiones y oficios. Una mayor intensidad y pugna en los debates sobre el equilibrio entre la privacidad y las libertades civiles. Mayores interrelaciones entre el estado, la sociedad civil y el mercado. Alza del fervor religioso, tanto de la religión etnocéntrica (aquella que se expresa en las creencias fijas, el gurucentrismo y la evangelización de quienes están obsesionados literalmente con un mito y un enemigo común), como la religión cosmocéntrica, (espiritualidades más abiertas, reconstructivas, planetarias y en conexión con lo humano y no humano). Un mayor descrédito hacia las instituciones, los partidos políticos y la ciencia...esto provocará además de un incremento de la desinformación y el surgimiento de teorías más imaginativas de la conspiración, que la investigación científica se hibride con la ciudadanía, las artes, la ancestralidad, la política global y la espiritualidad.... la pandemia llevará a las personas a reevaluar sus interacciones sociales, haciendo crecer la empatía y conexión por los demás. Una evolución de la intensidad de la amistad, será el incremento de la compasión y luego el resplandor de la telepatía. Los hombres aportarán más al cuidado y trabajo en el hogar y debido al activismo feminista sostenido, habrá una mayor consciencia de la interdependencia entre los géneros, más amplia consciencia de la diversidad sexual, el respeto y la inclusión. El trabajo en casa persistirá pasada la pandemia, y muchas empresas no integrarán a alguien solo por sus títulos obtenidos en la academia, sino por su experiencia, visión, inteligencia interpersonal y por todo aquello que han aprendido por fuera de las instituciones formales.. en el futuro laboral próximo no va gozar de exclusividad los títulos académicos del CV (currículum vitae), la velocidad de aprendizajes, los logros individuales, sino que se mirará la capacidad de curiosidad, asombro, interdisciplinariedad, el pensamiento crítico, así como también la organizada documentación en línea de las experiencias y proyectos, la valoración alta en varias inteligencias y qué tanto puede abordar en equipo problemas complejos, probabilísticos locales y planetarios.  La elección de alguien para un trabajo, no va ser el énfasis en la observación y puntaje de sus logros y éxitos individuales institucionales, sino que será crucial y más valorado lo que una persona ha aprendido, intentado y liderado fuera de las instituciones, en las localidades, en la red, entre sus amigos y en contextos ciudadanos. La educación será híbrida, es decir, virtual y presencial, y con un enfoque más centrado en proyectos territoriales con consciencia global. El turismo extractivo disminuirá y comenzará el auge del turismo comunitario sostenible. La economía entrará en recesión y habrá más recortes de gasto para cultura y educación, desempleos de muchas profesiones y oficios y también habrá el surgimiento de criptomonedas, monedas sociales complementarias, mayor consciencia del ahorro y mejores inversiones orientadas al buen vivir. Es probable que el sector de la construcción aumente, mayoritariamente la construcción de casas y ecoaldeas en zonas rurales, así como mejores espacios públicos urbanos para compartir y disfrutar en familia. Las licencias de maternidad y paternidad se ampliarán, la opción del aborto y eutanasia será legal  y el horario laboral se flexibilizará, disminuyendo las horas de trabajo. Incluso habrá más valorización de los trabajos de cuidados. Las oleadas migratorias serán incriminadas y resistidas por las políticas públicas globales, aunque en otros casos habrán nuevas voces y perspectivas sobre la convivencia y la inclusión. Nadie será ilegal. Habrá un surgimiento de plataformas políticas nacionales y trasnacionales nuevas, que emergen de los (ciber)ciudadanos y una democracia más directa y co-creada por muchos. Habrá una mayor consciencia de la primera infancia y de la vejez y de lo que ambos grupos etáreos puede aportar al bienestar y sabiduría de la sociedad. Todas las personas aprenderán a tocar un instrumento musical. Se modificarán muchos rituales de la vida cotidiana, las fiestas familiares, encuentros, celebraciones y los cumpleaños tendrán un componente más regenerativo y consciente. Los índices de estrés postraumático se elevarán, y la salud mental se volverá una prioridad para toda la sociedad. Vendrán nuevas pandemias y plagas debido a la deforestación, extractivismo salvaje y malas prácticas en relación con mercados de animales y extinción de ecosistemas. El clima aumentará y habrá algunos colapsos en los territorios y escasez de bienes comunes. La renta básica universal y la atención médica para todos será un derecho efectivo de cada ser humano. Los impuestos a la acumulación excesiva de riquezas y a los grandes usurpadores de bienes comunales será una realidad con el fin de hacer un fondo de los comunes en todos los países. Habrá un año sabático (cada 10 años) para las personas adultas mayores  de 35 años junto con la oferta de espacios educativos cosmopolitas y de transformación personal y de acción colectiva donde puedan las personas interactuar con otros para fortalecer sus sueños, tramitar traumas e iniciar nuevos proyectos. Los eventos deportivos, conciertos y fiestas aumentarán, vendrán épocas de mucha interacción social. Incluso podría aumentar la tasa de natalidad...las relaciones de pareja con buenos cimientos se mantendrán y seguirán creciendo y las que estén agrietadas y rotas, colapsarán. También es posible que de los amores líquidos, pasemos a compromisos más fecundos, amores conscientes y el viaje con compañeros del alma. Fortalecimiento de la amistad, que es en efecto el verdadero poliamor. Podrán también venir, pasada la pandemia, innovaciones tecnológicas y sociales de gran alcance y escala. El arte y la cultura perderán un poco el narcisismo, la competencia y la insularidad, y se implicarán en el maridaje del trabajo interior y el cambio social. También veremos un arte con mayor despliegue de consciencia global, abordando problemáticas que nos conciernen a todos, mayor fervor de las literaturas utópicas, el solarpunk, novelas con mayor presencia de un activismo científico, más informadas interdisciplinariamente, integración de lo no humano, y lo espiritual y evolución de universos y narrativas mitológicas de ciencia ficción. Vendrá una oleada del realismo mágico en todas las áreas de conocimiento, igualmente vendrán las terapias con psicodélicos, psilocibina, marihuana, LCD, ayahuasca, entre otros. Mayor consciencia de los estados de consciencia y paralelamente a esto, la integración de prácticas para el cuerpo físico y el cuerpo sutil, mayor despliegue en los territorios del yoga, la atención plena, el deporte, la contemplación, rituales de conversación entre amigos, la crianza compartida, la cocina y la sexualidad consciente, la agricultura familiar, las caminatas y el cuidado y contacto con ecosistemas naturales. También habrá mayor consciencia de los ciclos de Vida y Muerte y de las implicaciones de nuestros consumos, de la huella sutil y material que dejamos a las futuras generaciones. Cada año que pasa, tendremos la fortuna con nuestros seres queridos y red de amigos de hacer la Minga para  cultivar árboles y alimentos en nuestros vecindarios y comunidades. Habrá una mejor intimidad con los sueños, el mundo sutil y las realidades alternativas al mundo que vemos con los sentidos, asimismo, vendrá el surgimiento de los viajes interdimensionales y espirituales. Es más probable en estos tiempos donde el sufrimiento, el dolor, la enfermedad, las crisis sistémicas y los duelos están a flor de piel, en una escala planetaria, que nos abramos con mayor facilidad y generosidad a compartir con otros nuestros miedos, inseguridades y vulnerabilidades. Cada tanto, las parejas, familias, amigos y colegas en espacios laborales, a partir de estas contingencias críticas, abrirán los corazones y los poros para la limpieza, la sanación, (integración), la mejora de la inteligencia emocional, tramitar los dolores más profundos, expandir la ayuda mutua, la gratitud y la compasión... resetear y actualizar el sistema de pensamiento (la metáfora, el mito, la cosmovisión y la utopía) y restablecer las prioridades de la acción individual y colectiva. Se conocerán muchas más verdades acerca del conflicto mundial, de los monopolios, de la guerra y conflicto armado y se iniciarán procesos de verdad, restitución y regeneración para el conjunto de la sociedad. La inteligencia artificial será puesta para las mejoras de la salud, la movilidad, el altruismo y la buena vecindad. Habrá un impulso de la ciencia ciudadana y de redes de acción local con consciencia sistémica y global. La justicia penal se desarrollará mucho más, será más efectiva, de matriz más restaurativa y se penalizarán los ecocidios, impuestos a los extractivismos desmesurados, y la obligación a una mayor reciprocidad de los negocios y empresas. El capitalismo consciente, negocios que aportan a la salud, bienestar de todos los actores implicados, tendrá un realce, y las empresas que solo piensan en maximizar beneficios y sólo pensando en sus ganancias disminuirá su consumo. Se obligará a todas las empresas el etiquetado de productos sostenibles, que permitirá ver por códigos QR, toda la información relacionada con el producto, sus proveedores, materia prima, el trato justo con todos trabajadores y toda la cadena de implicados y aporte al cuidado de la comunidad y de los bienes comunes..

 

 

 

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miércoles, 18 de marzo de 2020

Memorias Pandemia Parte I

Inicio hoy un experimento de escritura a modo de diario, en un momento de confinamiento en mi casa en Teusaquillo, localidad de Bogotá (Colombia), por motivos de la Pandemia por el Coronavirus. Aquí empezaré a sintetizar, trazar y orquestar pensamientos, sueños, relatos, lecturas, intuiciones, dibujos, conversaciones y acciones colectivas. Espero que sea inspirador y nutra de opciones en un tiempo donde al tiempo se maximiza el control de los ciudadanos y se erigen nuevas colaboraciones y conexiones más profundas. Quien quiera iniciar un diario, bienvenido. También puedes copiar y remezclar las ideas, son libres de hacerlo. Resulta muy valioso este tipo de escritura en cuanto a la posibilidad no solo de autoconocimiento y autoregulación emocional sino también de memorias vitales, manifiestos, intuiciones y panfleto de imaginación política y radical.
  1. El insistente y desmedido cubrimiento mediático de la pandemia del coronavirus ha viralizado reacciones variadas que tienen como común denominador el miedo y el aislamiento, tales como establecer barreras frente al otro, romper vínculos, cerrar fronteras, mirar mal al extranjero, disminuir los encuentros, congelar presupuestos y eventos, hasta otras expresiones que lindan con el fatalismo y el apocalipsis, algo que de maneras similares y guardando proporciones, vivimos también hace poco en el toque de queda y en los albores del presente siglo. Recordemos que el terrorismo busca más que bajas físicas, controlar la mente de la población. La otra cara del asunto, y es la que me parece que podríamos pensar juntos y de maneras más estratégicas e imaginativas, es que así como nos une por la fragilidad un evento sistémico y global, así también podríamos alinear desde ya, lo local, nacional y lo global, desde todas las casas, barrios y gobiernos, para fomentar acciones y una agenda en favor de todos, que contribuya al bienestar de miles de millones de personas. Es la consciencia global en su correspondencia y sinergia con acciones locales, la que está puesta en juego y si necesitamos parar, recogernos para mirar mejor lo que es prioritario y valioso para todos: pues hagámoslo de una vez. Otra intuición, es que podemos alinearnos no solo por lo bajo y la supervivencia, sino también por la solidaridad, el altruismo, la empatía, el servicio social y el derecho a una vida plena y saludable. Un hackeo al capitalismo y a la locomotora del progreso y crecimiento; una hackeo al antropocentrismo; un hackeo a la desilusión que rompe el hechizo de las mentiras; un hackeo a las divisiones infundadas y a los etnocentrismos, un hackeo a lo que es para siempre y es ilimitado, a lo siempre joven y bello, sólo vendría al asumir con inventiva e inteligencia este suceso y ver este fenómeno como un despertar global, un entrenamiento colectivo para lo que viene, instando a movilizaciones igualmente locales y globales. También no está de más que podamos globalizar una variedad de problemas y soluciones, coordinar más acciones de impacto global y fomentar estas acciones de urgencia desde los gobiernos nacionales y en escalas locales. Por último, poner en alerta y en acción prioritaria, con coraje y sentido de urgencia, los desvaríos del capitalismo, la democracia, los totalitarismos individuales y colectivos, el desmedido extractivismo, la privatización, la precariedad laboral, los problemas de salud mental, el sexismo y las desigualdades que existen en todo el mundo, a la par con una agenda real y concreta, que sea sostenible en el tiempo, donde todas las personas estén involucradas en asumir plenamente el cambio de prácticas y transformaciones profundas en sus relaciones y espacios cotidianos.
  2. Además de las verdades y mentiras sobre el sistema que en estos días pueden empezar a circular, unas fundamentales e inalienables, son las que podemos cosechar acerca de nuestras vidas y existencias compartidas...se resetea lo social y millones de almas y demonios surgen en una danza enamorada
  3. Algo inédito esta empezando nacer. La actual Pandemia la percibo como una oportunidad histórica, tiempo oportuno de autopoiesis de gran alcance para renovar todos los sistemas (psicológico, comportamental, cultural y social), una suerte de jalonazo, (reseteo y testeo) para el surgimiento de una mayor consciencia global y justicia social, experiencia de mayor solidaridad, amor e interconexión entre todos y también nos recuerda nuestra fragilidad como especie...asistimos a un clima de liberación de verdades y mentiras que hemos naturalizado por siglos, de caos que engendran nuevos ordenes, de reinventar los acuerdos, propósitos y trabajos cotidianos de cuidados y sostenimiento de la vida, transitar a otras economías, formas de producción y consumo, formas de energía y de alimentarnos, de justicia y de cuidados, prácticas de educación y gobernanza que sirvan a las necesidades, libertades y bienestar de toda la población y todos los seres sintientes.
  4. El virus y el pánico nos informa tanto sobre nuestro estado interno global, sobre las contradicciones sistémicas a todos los niveles, como de las reverberaciones insondables de las alternativas y posibilidades que quieren nacer en cada uno de nosotros. Hay algo profundo que quiere surgir a la superficie...
  5. La familia es un entorno social que en este momento tiende a fortalecerse. Tanto tiempo que dedicamos al trabajo, la producción, el éxito personal, las empresas y a la deuda, a un capital fantasma que viene dejando familias separadas y disfuncionales y sentidos profundos de vida aplazados. Es también el momento propicio para afianzar estos lazos, para compartir y jugar, para soñar, sembrar y cocinar juntos, para vivir tiempos preñados de colaboración y sencillez, de pausa necesaria para rehacer los proyectos aplazados, toda una utopía para la Salud mental global, para la actualización personal e institucional y la sanidad del medio ambiente, que no estaba tan cercana en el imaginario colectivo; igualmente, para saber con quién contamos y quienes cuentan para nosotros, que es lo realmente importante, con que verdades contamos para la transición energética, visceral y espiritual que viene en camino. Recordemos que la familia también son los amigos y parceros con quien intercambiamos sentidos de vida, las afinidades afectivas, los extranjeros, los que piensan y sienten distinto a nosotros, los que están sufriendo, así como también, los elementos que nutren la vida y las especies con las que convivimos. La familia está creciendo y está empezando a abrazar y a cuidar de formas inéditas a todos los seres que habitamos este planeta.

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