Mostrando entradas con la etiqueta vulnerabilidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vulnerabilidad. Mostrar todas las entradas

lunes, 8 de junio de 2020

Diario Cuarentena Parte IX

41.
Les traigo algunas buenas noticias. La verdad es que hay muchísimas cosas que ya no volverán hacer las mismas. Estamos atravesando un momento de transición evolucionaria, como casi siempre, trágica y hermosa, donde vemos que muchos sueños, malestares, desigualdades, problemas, futuros, presentes, olvidos, mentiras, e intuiciones empiezan a cobrar vida, estamos en un campo de gravitación invertida, en el umbral en lo que todo puede pasar, los polos se están uniendo, las verdades más profundas quieren ocupar lugar en nuestras vidas; la unidad en todas las relaciones es la metáfora que conecta, invitando a abrazar y acompañar; es un momento de saturación de las ideas y la información; las lógicas y comportamientos parecen invertirse, afectarse, reconstruirse de maneras inéditas…antiguamente eran solo vestigios, locuras, posibilidades utópicas, algo lejanas y románticas, pero hoy se están convirtiendo en asuntos de la canasta familiar y del diálogo y encarnación de muchas más personas en el mundo. Esto me da alegría y mucha esperanza…esperanza de adquirir compromisos más profundos con el mundo y con las realidades de los demás, así como asumir más riesgos y viajes creativos en la vida personal…oportunidades que me hacen seguir abriendo espacio para hacer lo que más me gusta y aportando a los demás confianza y libertad de ser; en el camino de seguir sembrando certezas, confianza, barrio, territorio, abriendo trocha, futuros y presentes llenos de mayores libertades para todos. Los sueños que teníamos de las tecnologías al servicio del cambio cultural (de las ciberciudadanías, la educación expandida y de la creatividad social en red), que exploramos hace una década atrás, se está viralizando ampliamente y mostrando actualidad y pertinencia; la integración de lo masculino y lo femenino, parece tener hoy en día un espacio y una posibilidad de resurgir maravillosa; la consciencia del linaje y la descendencia, de los ancestros, de la madre y del padre, de los hijos; la importancia y conexión con la familia humana y no humana es inédito; la consciencia de nuestras vulnerabilidades más profundas y heridas abiertas cobra hoy mucha importancia para sanar traumas del pasado; saldar todas las cuentas, pagar los créditos y cancelar tarjetas de créditos, pagar, tributar, resolver los conflictos pasados que no nos dejan dormir…un momento para resolver los problemas que tenemos con los demás, para perdonar y agradecer; un tiempo necesario para el no hacer, descansar, pasar el rato, hacer cosas improductivas, reírse, jugar, estar en paz y en silencio: la potencia de la colaboración y la generosidad de compartir los saberes, oficios, alimento, capitales culturales; la mengua del miedo a la muerte y la vejez se están volviendo más naturales a la existencia humana; el miedo a estar solos decrece porque nos sabemos juntos, compartiendo los dolores y alegrías; que muchas más personas están aportando a construir redes de apoyo para los más necesitados; que los contenidos que publicamos están ofreciendo mejores contribuciones a la sociedad; que estemos presenciando los límites y problemas de salud frente al acceso intensivo de internet, el teletrabajo y la fragmentación de la atención que generan los usos de los dispositivos digitales y redes sociales; que veamos con mayor nitidez la precariedad de los gobiernos, su anacronismo, la fragilidad de las instituciones sociales, especialmente las del ámbito de la salud, política, economía y escuela; que los niños puedan estar más tiempo con sus madres y padres; que ya se estén visualizando y configurando las nuevas formas de trabajo social local y global; que más gente esté hablando de la importancia de los trabajos de cuidado y la restitución de la dignidad de todos los seres, la renta básica universal y que empecemos a considerar a todos los humanos y seres sintientes con mayor cuidado y amor es algo en rápido crecimiento; que estemos lidiando radicalmente con la cotidianidad, con sombras y temas tabúes; que nos demos la importancia de conectar con el cuerpo y serenar la mente; que los espectáculos innecesarios estén suspendidos y que muchos millonarios y gobiernos estén aportando mayores recursos a causas sociales; que veamos con mayor claridad la inoperancia de los políticos, líderes abusadores, activistas que quieren agrandar solo su fama y la cantidad de seguidores; lo inoportuna de las teorías posmodernas, la economía neoliberal, las lógicas extractivistas y paradigmas basados en la escasez junto con el fin de la hegemonía de la escuela moderna; que estemos sintiendo con mayor certeza, la ineficacia de las teorías consoladoras y formas de alegrarnos destruyendo el mundo; que nos demos cuenta del poder de las palabras, dañan o honran la dignidad de las personas, sanan o trauman; que los padres se articulen y se comprometan con tiempo de calidad en la crianza de los hijos; que reconozcamos el valor, el poder de la música, el arte, la naturaleza y las prácticas espirituales para entrar en otros estados de consciencia y de resonancia con el mundo; que la máquina de producción de enfermedades, gases y tóxicos y el excesivo consumo innecesario se haya detenido y esté permitiendo que la naturaleza respire y descanse de tanta contaminación, era hace unos meses toda una utopía; que podamos trabajar desde nuestras casas y que nos tengamos que hacer cargo de nuestro propios desórdenes y de todo lo que acontece allí es demandante,  agotador y también fantástico si sabemos organizarnos y llegar acuerdos; que hoy como nunca se torne tan primordial abordar las cuestiones esenciales y evitar las cosas que nos quitan energía y salud; que todos los hábitos cotidianos también aparezcan mostrando sus riquezas y futilidades; que decaiga la importancia primordial del dinero y de los deseos y apegos, las falsas recompensas, que estemos valorando otro tipo de conversaciones, de capitales afectivos, culturales, sociales y comunitariosque estemos empezando a reconocer la importancia de la vida en pareja y empezando a trascender las vanidades, el egocentrismo y las vergüenzas, me parece toda una posibilidad refrescante; que estemos alimentando a las presentes y futuras generaciones; que nos demos cuenta que somos una red interconectada y que somos parte de un tejido global interdependiente; que no podemos controlarlo todo, que el problema de la educación no son los contenidos y la información, que reconozcamos con mayor intensidad el valor de la sexualidad, las relaciones, la amistad y la familia… bueno la lista podría continuar…pueden hacer el ejercicio de contar las buenas y las malas noticias que abre este tiempo; recordemos como al inicio hay muchas cosas que ya no volverán hacer las mismas.

42.
Desafío a la educación: integrar la ciencia ficción dentro de todos los currículos educativos y transitar del pesimismo adormecedor de las conspiraciones (visiones mágicas y posmodernas), al optimismo oscuro y vibrante de la ciencia ficción, el steampunk, las distopías-utopías, las ucronías retrofuturistas y retrospectivas, la patafísica, que permitan ser melodías para abrir claros en el bosque y un futuro que irradie al presente con todos sus complejidades, ambigüedades y posibilidades. Imaginemos juntos cosas más terribles que la Pandemia del coronavirus, releamos el último hombre de Mary Shelley (1826), Neuromante de Gibson, La isla de Huxley, los trabajos de H. G. Wells, Aasimov, Richard Powers y  las ciencias biológicas que desde los año 90 son excelentes referentes donde ya se había investigado la presencia de terribles plagas y sus consecuencias (explorar el enorme y completo trabajo de Laurie Garrett). Ahora seamos más oscuros, pero con elegancia, con más arte, tecnología y espiritualidad, para que allí donde sembremos la oscuridad más profunda sea el espacio para nuevas conversaciones, acciones colectivas imaginativas y solidarias y donde podamos descubrir nuevos relatos  y preguntas más profundas a la humanidad, donde se prendan nuestras imaginaciones, cuidados y alertas y podamos rodearnos de un espíritu que catalice lo mejor y neutralizar lo peor del ser humano y empezar abrir resquicios en la cotidianidad a las enormes complejidades que nos deparan.

43.
Los actos de solidaridad se han puesto últimamente de moda. Cosa que me alegra muchísimo. Veo que este movimiento es lo que mejor ayuda a dar una coherencia efectiva para enfrentar los tiempos de incertidumbre que estamos viviendo. Aquí todos ganan. No nos podemos quedar en la retaguardia en los hábitos anteriores de solo saber, informarnos, culpar, proyectar, negar, detectar información errada que tanto abunda en las redes sociales. Podemos normalizar estos comportamientos y dar pasos más grandes al respecto, viralizarlos ya que inspiran a todas las familias del mundo. En mi familia, he visto la emergencia de pequeños gestos como el de las mesas solidarias en las cuadras, los fondos familiares para algunas personas que lo necesitan, mi hermana ha enseñando a mi padre a cocinar galletas y tortas. Mi padre se ha puesto el delantal y se ha involucrado con mucha alegría ante estas invitaciones. Las acciones de gratiferia que hicimos hace unos años en Sembrando Barrio en Teusaquillo, han mostrado su pertinencia y cómo son una práctica cotidiana en este momento donde mucha gente necesita de nuestros aportes. Tenemos muchas cosas en las casas que podemos regalar y muchas cosas para dar y recibir. Hoy Iara regaló a una familia que pasaba con niños juguetes suyos y de su hermano que ya no usaban y observamos la alegría de los niños jugando de inmediato con ellos. La solidaridad también se hace presente cuando saludamos y honramos la dignidad de las personas, cuando miramos a los ojos a las personas que están en la calle pidiendo reconocimiento y nuestra ayuda. También ser solidario se hace tangible cuando compartimos nuestras dificultades, nuestras emociones de una manera más franca y abierta. Al hacerlo, las personas que escuchan, la mayoría de veces despliegan su empatía, solidaridad y apoyo. También ver los hackathones, como globalhacks, donde cualquier persona plantea ideas inspiradoras, buscando la solidaridad y la inteligencia colectiva para resolver problemáticas sociales, son ejemplos contundentes de respuestas y acciones directas. Ha habido a su vez, un incremento de una mejor calidad en las conversaciones y en los encuentros entre las personas. En el curso de la Maestría en innovaciones sociales en educación he visto cómo los estudiantes se implicaron en acciones solidarias dirigidas para  fortalecer el vínculo familiar, intergeneracional y la gratitud para las personas mayores. También es una alegría ver como las personas con capitales  culturales (artistas, gestores, educadores, músicos, intelectuales, trabajadores  sociales) han compartido abiertamente sus conocimientos y sus herramientas para transformar el mundo. Son muchas las evidencias que está dejando este momento de crisis global y ver cómo la mejor respuesta, son las acciones colectivas solidarias. Podemos pasado el momento de pandemia, instituir en todos los encuentros más prácticas como estas  que despiertan lo mejor de los seres humanos.

44.
Esta es la primera publicación, comenzando junio. Todo sigue moviéndose, estamos siendo estremecidos y ya nada se salva ser lo más oscuro y lo más claro. La cuarentena no ha sido fácil, los hábitos al verse suspendidos, confrontados, desplazados y el tener que convivir con nuestras personas cercanas y familia, me ha llevado a profundizar de maneras nuevas en lo que tengo que mejorar. Podemos escondernos en leer, bajar música, pintar, trasnocharnos buscando información, escribir, reflexionar sobre temas actuales, tener un discurso donde queremos corregir, estar en lo políticamente correcto, pero por más que queramos mostrar nuestra consciencia y potencialidades, volvemos a la realidad de nuestras relaciones y sobre todo al trabajo con la sombra. Hace unos día descubrí que en una situación de dolor, en una separación que tuve hace años, el mecanismo de resiliencia estuvo en traer a todo mi ser la alegría, el positivismo, la fortaleza, la auto-suficiencia, la creación colectiva, acompañada de desórdenes en el sueño, relaciones frágiles y en el abuso del licor. Fue un tiempo vertiginoso donde aprendí a rescatarme, pero también me hundía en un hedonismo fallido y efímero que no ayudaba a confrontar los problemas de raíz. Hasta ahora estoy descubriendo mis comportamientos frente al dolor, la cuarentena me recordó mis falencias, mis mecanismos de defensa, poder sentir como me paralizo, me congelo y me distancio cuando hay problemas….el mecanismo de huida y de lucha son dos formas para afrontar el miedo y el dolor. Me he dado cuenta que mi comportamiento habitual es huir, aislarme, estar solo, replegarme en el trabajo personal y cuando tengo un problema me escondo, me refugio y me desconecto de los demás. Esto hace que la empatía sea la víctima del conflicto y me blinde de muchas maneras cuando siento dolor, angustia y miedo. Ahora que se hace transparente esta estrategia, estoy buscando afrontar mejor estos mecanismos, para descubrir que en ellos se esconde el yo que no quiero ver… cuando tengo conflictos con las personas, me dificulta reconocer mis errores y muchas veces quiero ganar, doblegar al otro, hacerlo sentir mal a través de la ironía oscura. Y hablo de oscura, porque también hay una ironía potente y clara, sincera y abierta. La ironía, en su versión sana, puede ser una forma de relación con el conocimiento, un gesto sincero y atrevido, que busca compartir una información de maneras abiertas, provocando hacer salir a las personas de sus zonas de confort. La ironía sincera busca hablar de cosas importantes y actuales siempre con la sospecha de que podemos estar equivocados, pero que aunque tenemos rastros de verdad, esta se enuncia de maneras tentativas y juguetonas. Como decía Wilber, nadie está el 100 % equivocado y también ninguno está en el 100 % en lo correcto. La ironía oscura se empecina en dañar al otro, es el ego tratando de defenderse de lo que no quiere escuchar, es recurrente en personas intelectuales, que a veces nos escondemos en nuestro saber y reconocimiento de realidades, creyendo que nos las sabemos todas… La ironía oscura es la expresión de una ira escondida, que está en la sombra, que la hemos rechazado por creer que es mala, y cuando nos sentimos amenazados, derrotados, la ira emerge como hostilidad a los otros. Para los que son muy dominantes e irascibles, aprender a lidiar con la ira, una ira sin agresión, es un desafío bien complicado, pero con la práctica se puede realizar. Para estas personas, el problema es de contención y auto-regulación. Igualmente, para los que tenemos la ira escondida, en la sombra, la tarea es aprender es no evitar la confrontación, expresar la ira a tiempo, decirle a los demás lo que nos disgusta, reconocer que algo nos lesionó y abiertamente y con respeto enunciarlo directamente. No me queda sino sentir gratitud con que la sombra, lo oscuro y mis realidades emocionales negativas se hayan puesto en primer plano y quiero aprender cada vez más a afrontar el dolor, conversando con disposición, nobleza, humildad, como alguien que se reconoce perfectible y que tiene mucho aún que trabajar sobre estas realidades que a veces da miedo afrontar.

Ante un conflicto, lo primero que necesitamos hacer es tranquilizarnos, dar tiempo para que el sistema nervioso se calme. Luego podemos describir qué nos está pasando, qué estamos sintiendo, escanear el cuerpo y sus sensaciones agradables y desagradables… luego los pensamientos que tenemos… ubicar el radar en ellos para mirar su matiz, su color, su forma, textura y direccionalidad. Cuando el sistema nerviosos está tranquilo, escuchar es mucho más fácil. Cuando estamos en este estado, es más fácil tener múltiples perspectivas y tener diferentes puntos de vista. Recordar en la conversación frente a temas conflictivos, como podemos ser el uno para el otro. Crecer a través del conflicto significa que aprendemos a cómo mantenernos abiertos a nueva información y perspectivas sobre los temas que nos apasionan. Si queremos interrumpir los ciclos destructivos y vengativos que aparecen en nuestros países, comunidades y relaciones personales, necesitamos encontrar formas más constructivas para procesar nuestras lesiones y dolores. (Diane Hamilton, Conversaciones Compasivas, 2020)

Leer más...

miércoles, 18 de marzo de 2020

Una breve historia de la identidad

Cuando era niño mis padres, amigos y hermanos me acompañaron en la canalización de mi energía y poder a través del deporte y los juegos, estos ejercicios me llevaron a cultivar la autodisciplina, la autonomía y la diversión; cuando fui adolescente, era curiosamente muy tímido pero a la vez muy arriesgado... puse el cuerpo en peligro en variadas ocasiones a través de retos y lo que llamábamos los gorros, un juego que invitaba a fortalecer la confianza mediante desafíos físicos que implicaban saltar y superar obstáculos en diferentes medios, recuerdo que el que comandaba el grupo, era el que proponía el reto...,experimenté el poder también de la vergüenza y de burlarme de otras personas, del narcisismo y el poder del desafío, de las primeras colaboraciones para divertirnos...luego vino el poder aprender de maneras autónomas y autodidactas escuchando programas de ciencia en la radio cultural de Pereira, Remigio Antonio, donde borraba los cassettes de rock que ya no escuchaba o los que estaban en la baúl de mi mamá, para capturar historias fantásticas, de matemáticas, física y astronomía, muchas de ellas ininteligibles, pero las que sentía mucho aprecio, asombro y placer. La literatura, la filosofía, la música, la investigación, la pedagogía y la historia del arte me acompañaron intensamente en los albores del presente siglo, para llevarme a un viaje seductor e intelectual y de mucho descubrimiento por la belleza, las historias, la creatividad y que me permitieron ampliar mi sentidos, mapas y herramientas para comprender, ser más libre pensador e inspirarme. La sexualidad llegaba poco a poco brindándome solaz y el poder conectar con el poder de la intimidad, a descubrir mi sensualidad...la escritura ha venido estando presente en forma de un diario, dia-logos, fue mi primera entrega, una estela de ensayo y poesía de tintes posmodernas, muy enrevesada cuando el objetivo era buscar claridades, grafías enredadas y fantasías mentales y paralelo a estos despertares, surgió después de la adolescencia el poder de los colectivos, parches y combos de arte y pensamiento en la ciudad de Manizales, performances y encuentros barriales y ciudadanos como Ciudad Foro, Magma, Pensamiento sin Fronteras, Jornadas Juveniles Latinoamericanas, Diseminario, Polifonias, Grupo de Pensamiento Ambiental, donde aprendimos el poder de escucharnos, de nutrirnos, soñar y de resonar juntos en la amistad, en los encuentros y desencuentros. Luego el poder de emprender liderazgos y acciones ciudadanas entre amigos continuaron en Bogotá con Sembrando Barrio y Fosa orbital y algunos blogs donde vengo compartiendo conocimientos y reflexiones y en el que sigo proponiéndome, instante tras instante, estar al acecho de la creación colectiva y la invención de si mismo. También, he usado mal el poder en algunas situaciones, hice daño a los demás... mentí, usé mal el lenguaje y las palabras venenosas, que descalificaban a los demás y tuve épocas de autodestrucción y de mengua del poder...también, los espacios laborales en contextos educativos que es donde en su mayoría se ha perfilado mi vida, me llevaron a expandir las potencialidades, la confianza y la creatividad. No obstante, el poder de saber y una intensa ambición por la erudición, me habían llevado en un momento de mi vida a cierta pedantería y a malos usos del conocimiento...hoy me doy cuenta que el nihilismo, el pensamiento débil y la deconstrucción, que llegaron como modas filosóficas posmodernas, y que acunaron en los grupos de ciencias humanas, no eran más que formas mentales muy pesimistas y en algunos casos impregnados de exceso de narcisismo...hasta que la visita de Hugo Zemelman, el pensador chileno, nos puso erguidos de nuevo, nos ofreció un nuevo paisaje para el pensar situadamente, una consciencia política y epistémica más desafiante, encarnada y potente...ahora bien, en realidad, hasta hace unos años estoy realmente aprendiendo a escuchar más amplia y profundamente, a ser más humilde y sereno, me gusta mucho hablar y mi forma de usar la ira, cuando desemboca en agresión, se expresa a través del endurecimiento y el sarcasmo, la indiferencia y la violencia simbólica. Creo que tengo la ira en mi sombra.., y mis límites y fuerza para establecer posiciones fuertes a veces es débil...respecto a violaciones de la dignidad y vejaciones por el poder, un día fui víctima de un abuso a la libertad de expresión y pensamiento,.. fui golpeado en la cara por cabezas rapadas en el parque de los Hippies por estar hablando con amigos de política y criticando las injusticias del país en tiempos del uribismo. El poder de arriesgar y experimentar, siempre ha sido un patrón en las acciones y en las formas de relacionarme con el mundo...siento que ya no me interesa compararme con los demás, no me gusta juzgar y poco miedo me da equivocarme. Disfruto dibujar porque allí experimento la Libertad de la forma y el color, la creación libre que abandona la figuración y la mímesis y donde prefiero viajar hacia paisajes vivos, totalidades, camino a la unidad, la ambigüedad y la transparencia del alma; también me expreso cantando y contando cuentos, me encantan las soluciones imaginarias....es necesario mencionar que mi familia siempre ha estado ahí para alentarme y apoyarme, y dándome ejemplo de solidaridad, empuje, servicio social y humanidad...creo profundamente en el poder de la colaboración y los encuentros. Fui hace más de 10 años dj, vj y locutor de radio en la Universidad Nacional, donde presentábamos a músicos locales y una selección de música diversa de muchos géneros y lugares del mundo. Mi encuentro con el cine, es vivo y apasionado, tuve una vez un cine-club en la UPN, (espero pronto abrir otro) además me gusta hacer vídeos, recuerdo entre otros, un proyecto artístico en donde viajamos con Fosa Orbital a varias ciudades de Colombia para presentar un remix sonoro de la película el hombre con la cámara” de Dziga Vertov, de mis obras preferidas del cine mudo...la creación, como se ha planteado en esta historia de mi identidad, ha sido transversal y muy presente en toda mi vida. Y quiero que siga alimentando todo mi ser. Me gusta escuchar música nueva y ver frecuentemente cine... mis géneros musicales preferidos son el jazz, el dub, el son cubano, la música infantil, la salsa, el blues, la música colombiana, el hip hop, la música experimental, grooves tropicales y afrobeat...) tocar guitarra, conocer, viajar, leer y tomar fotos son parte de mis pasiones favoritas, La vida me ha llevado a ser una persona cada vez más tranquila, con alta autoestima y he llegado muy naturalmente a ser un facilitador para la activación de los potenciales de las personas y de proyectos en la alianza entre el arte, la educación y la innovación social....cada vez veo una posibilidad más clara y sincera en mostrarme vulnerable (especialmente a los hombres que tanto nos cuesta), de profundizar en el interior de las personas e intimar con su ser total y la consciencia. Aunque tengo mis alergias y adicciones, y mis debilidades, estoy en un camino de intimar con las emociones y vivir más plenamente. Soy de los que piensa que la amistad representa un gran tesoro y gran regalo para nutrir el alma y activar los poderes. A los 30 me enamoré profundamente y viajé por el caribe colombiano con Mari y Iara, a casas de artistas y músicos. Empecé a lograr unas libertades que me llevaron a fortalecer y enraizar cada día y de maneras más profundas mi ser. Estuve cercano a experiencias Urbano-ancestrales como el caminar, sembrar, los rituales y círculos de palabra, la música y la danza, el pensamiento dulce, la gratitud, la contemplación, la construcción de tejido humano y de territorio. Trabaje en el MEN aportando en la construcción de las bases curriculares para la educación infantil en Colombia, y también viaje a territorios indígenas donde acompañé comunidades en el Bajo Baudó, Silvia- Cauca, Pueblo Zenú y también en jardines reconociendo experiencias innovadoras de educación infantil. Fui profesor de arte 10 años en la UPN en el programa de educación infantil, donde aprendí muchísimo. Fue una experiencia maravillosa e inolvidable. Aún siguen creciendo los maíces que me regalo mamá Pascuala, una líder hermosa del Pueblo Misak que conocí en uno de los viajes. Patricia, la mamá de mi pareja, hace unos días preparó un deliciosos ajiaco familiar con la cosecha de Maíz que brotó en la montaña compartida. Faltándome un año para los cuarenta, creo en el poder de la bondad, el cuidado, la familia, el asombro, la tragedia, el conflicto y la dificultad, el poder de la creación, la música, la improvisación, la generosidad, la escucha, el arte, el amor sincero, en compartir mi poder con otros...en inspirar y ser ejemplo. Ya no me basta solo con ser bueno y especial en algo, mostrarle a otros mis hazañas y logros, sino que el reto está en seguir cocreando espacios con otros, ganar fama comunitaria, fortalecer la amistad, la música, la expresión y los encuentros. Somos una red interconectada. Así que cuido hoy en día mucho más mis relaciones. Quiero potenciar y echar andar mi empresa personal. Ahora mi poder de ser puente y mediador para la consciencia, la sanación y el bienestar emocional a través del arte, ha sido una práctica vital y un desafío que he estado procurando en todas mis relaciones. He estado intentando conscientemente al escribir esta pequeña historia, integrar aspectos de mi vida, del poder, del impulso a crear, movilizar la voluntad, un relato que es semilla y cosecha, que aspira a nutrir la vida, que la erotize, y muestre las apertura del ser, los flujos y reflujos, los hilos y nudos de un saber propio, el trayecto de un camino emocionante por el poder y el desempoderamiento. Sigo nadando y haciendo yoga para tonificar y tener en forma el cuerpo físico. Sigo cocinando platos nuevos. Me encanta cocinar. Ambas son para mi formas de presencia plena y de recarga de energía, para sentirme vital y contento. Sigo escribiendo para ver con claridad y sabiduría. Sigo sacando las sombras de la oscuridad. Las prácticas espirituales me siguen aportando conexión, empatía, gratitud y presencia. Han forjado un hombre cada vez más sincero, generoso, suave, despierto y tranquilo. La verdad es que no quiero convencer a nadie, defender ideas o causas políticas, creo que viene menguando en mi el hiperfanatismo. Opto por un activismo integral. Me gusta honrar la dignidad de los demás y reconocer a todos por su gracia y sus sueños. La meditación, las ofrendas, los ayunos, los silencios y las prácticas sutiles han coloreado mucho mi vida y mejorado mis relaciones con mi familia, los otros y el cosmos. Pero también de vez en cuando colapso, naufrago, me pongo ansioso, me bajoneo y habitando el otro lado, vuelvo a ser más consciente de permanentemente estar cultivando estados que fortalezcan la vida, la salud y el bienestar. Y seguir enfrentando con coraje y ecuanimidad lo difícil, sembrando posibilidades y esperanza en la accionar cotidiano para el bienestar y la libertad de todos. Cuando me siento enojado, muchas veces callo, entierro mi ira en un pozo frío y profundo y en ese crisol de emociones no expresadas se cocina y se saltea en sus jugos amargos el sarcasmo. Esto me permite no mostrarme vulnerable, poner un muro de hormigón frente al otro, agredir, ocultar mi ira, llevarla a la sombra... y habitando una tensa calma ataco y me desconecto. El sarcasmo es una forma sutil y agresiva de retirar el amor. Es un plato venenoso. He empezado a practicar diciendo lo que me molesta a tiempo, comunicando con precisión... saldando todo dialogando, tratar que no queden cabos sueltos. Porque es bastante infructuoso dejar que el tiempo cure los problemas, en su mayoría los empeora...ya quedan las salsas fermentadas del dolor en el cuerpo batiéndose silenciosamente y en cualquier momento que recordemos ese dolor vuelve y se expresa el tormento, la ira y la agresividad



Leer más...

Reflexiones sobre la masculinidad y la vulnerabilidad

1. La frase “entre más grande es mejor”, es una idea popular y naturalizada que aplica mucho al egoísmo de los hombres y a cierta tendencia insana de la modernidad. Aquí les comparto algunos ejemplos acompañados de películas...la relación excluyente de un hombre frente a los demás ufanándose de su estatus social y haciendo evidente su superioridad y clasismo...cuando exagera e infla acerca de sus propiedades (incluida la tendencia exagerada hacia los celos, como en el film “El” de Buñuel)..,cuando chicanea exageradamente de sus logros y grandezas...(incluyendo las mentiras como en el Adversario) cuando en la crianza los padres se esfuerzan por agrandar la dureza y fomentar la ausencia de emocionalidad (La danza de la realidad)...cuando hay demasiada preocupación por los bíceps abultados, la adicción a sacar músculos, a ganar y luchar (como lo expone la peli de Aronofsky, The Wrestler)...así como también, cuando el objetivo es aumentar desproporcionadamente sus ingresos (el lobo de Wall Street), sus parejas sexuales y el tamaño de su pene...(incluido el fetichismo de los senos grandes)...todos estos ejemplos muestran que el adagio entre más grande mejor, (recordemos la frase de campaña de Trump, “Make America Great Again”) la mayoría de veces es proporcional a la inflación del ego, puro narcisismo y vanidad.


2. Expresiones como que “Todo hombre es macho, fuerte, tóxico, agresivo y potencial cazador y violador” o que “Toda mujer es histérica, dramática, débil y envidiosa”, son comentarios bastante generales y superficiales, ideas que muestran una caricatura del género, inundada de prejuicios propios de una mente reactiva, que lucha por el poder, dualista, con tintes tendenciosos, que pueden estar agravando y circunscribiendo una pataleta más amplia de formas de ser y de comportarse, más que aportando a la comprensión del problema y a la transición hacia nuevos roles entre los géneros. A pesar de que hay ejemplos que tipifican estas conductas insanas en ambos géneros, hay una variedad de formas de ser que no se pueden aplanar exclusivamente en dos frentes, dos polos listos a la guerra y a la confrontación. Aunque claro esta que todos tenemos una tendencia a deshumanizar y en casos patológicos a gozar del sufrimiento de los otros, hay que matizar y profundizar más la mirada acerca del género, de las relaciones entre hombres - mujeres, hombres - hombres y mujeres - mujeres, homosexuales y transgéneros, para no instalar rápido el campo de batalla y terminar como en los clásicos entre hinchadas de fútbol, agrediendo a lo que se mueva por determinada ropa, consigna o bandera, o sembrando campos de concentración como en los totalitarismo

3.  Cada vez soy más consciente de que las transformaciones venideras requieren por parte de todos y lo más pronto posible un trabajo fuertísimo con la sombra, con nuestros condicionamientos, con el yo oculto y reactivo que no queremos ver, con nuestro yo evasivo, alérgico y con el yo súper apegado y adictivo. El sexo parece estar punteando el primer lugar en los lugares con más sombra, con más miedos y evasiones, repleto de vergüenza y envidia, no más miremos nuestras historias personales, las búsquedas en google, los fuertes y constantes abusos, todo esto connota la expresión de lo reprimido y del trauma cultural, escondido por milenios en el closet (en la oscuridad), en las sombras intergeneracionales en un grado significativo, no importa lo maravilloso que sea la experiencia. Con las noticias que salen a diario podríamos observar un listado amplio de los dolores y sufrimiento con relación a lo sexual. Ahora bien, el año pasado buscando comprender mejor el problema, me lei un libro de la escritora Leila Slimani, sobre la sexualidad en Marruecos y pude conectar más con historias de mujeres y donde se revelaba nítidamente la sombra en lo sexual y lo atrasada que estaba en algunos países las leyes, derechos y la vida sexual y lo vulneradas principalmente las mujeres...al cerrar el libro no podía de seguir viendo la sombra que está en lo sexual, y haciendo conexiones con mis experiencias culturales y personales. La sombra en lo sexual se hace evidente ya sea como erotización de las heridas no resueltas y abordadas, el desespero por el orgasmo, la compensación masturbatoria exagerada, la eroticitis (obsesión excesiva por lo sexual), la hipersexualización de las miradas de los hombres hacia las mujeres, la exagerada tendencia homofóbica por parte de la sociedad más conservadora, la pederastia, la hipocresía frente al placer sexual, la prostitución, la pornografía, los abusos sexuales, las medicinas popularizadas para la virilidad, el tener sexo para sentirnos bien, para provocar alivio y la promiscuidad que en muchas ocasiones más que Libertad de elegir entre parejas puede una manera de evadir dolores y miedo a la intimidad.



4. Que he aprendido en las relaciones de pareja. Pues, infinidad de cosas que me han hecho crecer muchísimo y fortalecer mi creatividad y confianza, expandir mi amor a muchos mas seres. Primero que todo, reconocer que siempre habrá luchas de poder, pero no se trata de dejar de luchar, sino de luchar entre sí por la relación, como un buen equipo, para restablecer la conexión, el acuerdo constante de mantener una buena comunicación transparente y experiencias que apoyen al crecimiento. También es muy clave en las relaciones de pareja, la presencia, la escucha profunda, la sinceridad, los sueños compartidos, la singularidad, los tiempos propios como los experimentados juntos, tanto los pequeños momentos y experiencias de resonancia, como la habilidad para enfrentar compasivamente las heridas mutuas y traumas, y frente a esto, reconocer cuando los problemas se deben a asuntos no resueltos (a un pasado que se hace presente), o ya sea cuando mordemos el anzuelo con los sufrimientos del otro, o por último, lo que percibo que es más habitual, problemas de imprecisión en lo que queremos comunicar. En los problemas, me he dado cuenta que las estrategias que a menudo uso, son la distancia emocional, la retirada temporal del amor, la cual es evidentemente un fracaso, así como también dosis de sarcasmo, la palabra envenenada y agresiva. Soy agresivo pasivo, a veces mi ira se esconde en la sombra y tiendo a imperturbabilidades sospechosas y a veces a negar los problemas...también, a veces no digo lo que siento en el momento adecuado. He aprendido que podemos mejorar en las formas de comunicarnos, de decir como me siento y como nos sentimos, no percepciones desproporcionadas y mentirosas o racionalizaciones desmedidas que lo que hacen es alargar el sufrimiento, es decir evitar el dolor presente. También me he dado cuenta lo importante de reír juntos, de viajar, de ir hacia lo desconocido sin temores, de encontrar lugares de trabajo que integren la mayor parte de capacidades, talentos y virtudes de nuestro ser, la importancia de tejerse en familia y en comunidad, compartir sentidos de vida que sean integradores y desafiantes.

Leer más...